La DPZ lanza un nuevo plan de restauración de bienes eclesiásticos: 58 intervenciones y 3,2 millones de inversión
La Diputación de Zaragoza financia el 60% de cada intervención para seguir recuperando el patrimonio de sus pueblos y los ayuntamientos y las diócesis, el 40% restante a partes iguales
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La Diputación de Zaragoza (DPZ) ha puesto en marcha un nuevo plan restauración de bienes histórico-artísticos de titularidad eclesiástica que incluye 58 actuaciones en iglesias, retablos y otras obras de arte de la provincia con una inversión total de 3,2 millones de euros.
La DPZ aporta el 60% del coste de cada intervención (1,9 millones de euros en total) y los ayuntamientos y las diócesis de las localidades beneficiarias, el 40% restante a partes iguales.
Los trabajos se van a ejecutar a lo largo de este año y permitirán intervenir en 32 iglesias, 3 ermitas, 16 retablos, 7 pinturas y 2 esculturas repartidas por 57 municipios. El plan ya está lanzado tras haber sido aprobado por la Diputación de Zaragoza y haberse firmado los convenios a tres bandas que lo hacen posible entre la propia DPZ, los ayuntamientos y las tres diócesis de la provincia (las de Zaragoza, Tarazona y Jaca).
Entre las actuaciones incluidas en el plan destacan intervenciones como la restauración de las pinturas murales de la capilla del Santísimo Misterio de la iglesia parroquial de Aniñón; la última fase del arreglo de la torre de la iglesia parroquial de Belmonte de Gracián; la restauración de la sacristía de la iglesia parroquial de Pedrola; la consolidación y rehabilitación del coro de la iglesia de San Miguel Arcángel de Villafranca de Ebro; la reparación de la cubierta de la iglesia de Santa María de Sádaba; la continuación de la restauración del claustro y la cubierta de la nave central de la antigua colegiata de Santa María de Borja; o una actuación estructural con eliminación de humedades en la cubierta de la iglesia de Santa María la Mayor de Épila.
Por su parte, en el listado de de bienes muebles en los que se va a actuar sobresalen el retablo de San Miguel Arcángel de la iglesia de Santa María de los Corporales de Daroca (1ª fase); el retablo mayor de la Virgen de lo Reyes de la iglesia parroquial de Calcena (2ª fase); el retablo mayor de San Pedro de la iglesia parroquial de Romanos; el retablo mayor de la Coronación de la Virgen de la iglesia parroquial de Paniza; y las pinturas y las molduras de la capilla de los santos Gervasio y Protasio de la iglesia parroquial de Villalengua.
Más de 40 años restaurando
«La Diputación de Zaragoza lleva 40 años siendo decisiva para la restauración del patrimonio de nuestros pueblos, primero con los planes de bienes eclesiásticos y luego también con los planes para rehabilitar los bienes histórico-artísticos de propiedad municipal», destaca el presidente de la DPZ, Juan Antonio Sánchez Quero. «Con este nuevo plan damos otro paso adelante en esa labor que, aunque resulta casi inabarcable por la extraordinaria riqueza y variedad de ese patrimonio, al mismo tiempo es imprescindible por supuesto por su importancia cultural y artística, pero también por el enorme valor sentimental que esos bienes tienen para los vecinos del medio rural».
En este sentido, Sánchez Quero recuerda que tanto los planes de restauración de bienes eclesiásticos como los de bienes municipales se convocan de forma alterna cada dos años. «En total en las cuatro últimas convocatorias hemos movilizado casi 14 millones de euros con los que se han podido financiar cerca de 300 intervenciones para seguir recuperando el patrimonio histórico de nuestros municipios. Y por supuesto ya estamos trabajando en la siguiente convocatoria, en este caso para bienes de titularidad municipal, que se publicó el pasado 5 de diciembre en el Boletín Oficial de la Provincia de Zaragoza y aumenta el presupuesto un 28% respecto a la anterior», subraya el presidente.
A la hora de decidir qué solicitudes se incluían en el plan de restauración de bienes eclesiásticos 2024-2025, los técnicos de la Diputación de Zaragoza han utilizado un baremo que puntuaba criterios como el riesgo de que el edificio o el bien mueble se destruya; los daños que pueda sufrir de carácter no estructural; el grado de catalogación con el que esté protegido; si ya ha sido incluido en anteriores convocatorias de este mismo plan; si con la actuación solicitada se culmina la restauración o si todavía harán falta nuevas intervenciones; si el edificio tiene otros usos además de los religiosos; si el bien mueble fue realizado por artistas de especial relevancia o si ha sido objeto de publicaciones científicas…