Apoyo mayoritario a la reforma de la Atención Primaria en Aragón: menos de un 25% secunda la huelga
El Ejecutivo de Azcón apuesta por optimizar los recursos ante la falta de médicos
Sólo hay un sindicato que se opone a la reforma


Este lunes, el sindicato de médicos y enfermeros Cemsatse han convocado una huelga en Aragón para protestar por lo que consideran un «decretazo» del Ejecutivo de Jorge Azcón a la Atención Primaria desde el Departamento de Sanidad.
Sin embargo, las cifras de participación de la huelga no han alcanzado ni un 25% en todo Aragón. Una «mínima participación», que el departamento de Sanidad liderado por José Luis Bancalero, lo ve como un «apoyo» a la reforma de la Atención Primaria.
La huelga por la Sanidad en Aragón
«Los datos son una realidad», ha señalado la gerente del Salud, Ana Castillo, en rueda de prensa tras comunicar la cifra de seguimiento de la jornada de huelga en la atención Primaria en Aragón en el 21,69% hasta las 11:30 horas, según los datos oficiales recogidos a partir de las hojas de firma de los trabajadores sanitarios.
Es decir, habrían secundado el paro sólo 670 trabajadores sanitarios (ninguno pertenecientes al turno de noche) frente a los 2.088 profesiones a los que este lunes les correspondía desempeñar su labor. El grueso de la protesta se ha concentrado en Zaragoza, con un seguimiento del 35,75%, 6,79% en Huesca y el 0,61% en Teruel.
Al tenor de estos datos, desde el departamento de Sanidad han destacado que «pese a que los convocantes de la huelga alertan de que la reforma va a afectar al mundo rural, el casi nulo respaldo en estas zonas es evidente», puesto que sólo 4 profesionales en Teruel la han secundado.
En toda la jornada, según los últimos datos actualizados por Salud, han hecho huelga el 24,23% de los trabajadores.
Por su parte, el sindicato de médicos y enfermería CEMSATSE ha valorado la huelga «un éxito» el seguimiento de la huelga, y eleva por encima del 95% el apoyo en la Zaragoza urbana. Sin embargo, la cifra no está obtenida en base a ningún dato objetivo, por ningún barámetro sino, como ellos mismos han contestado, «nos lo han dicho nuestros compañeros».
La movilización han incluido una concentración a las 12:00 horas del mediodía ante la consejería de Sanidad y el SALUD, donde los portavoces de los sindicatos CESMAragón, SASTE y FASAMET, que integra Cemsatse, han atendido a los medios de comunicación, para exigir «una negociación sincera» del «decretazo» o continuarán con el calendario de acciones aprobado, que contempla un nuevo día de huelga el próximo 31 de marzo, que contemplan que sea indefinida «si no hay avances».
Hay que destacar que esta reforma fue aprobada por mayoría hace un mes, en la Mesa Sectorial de Sanidad, con los votos favorables de CSIF, CCOO y FTPS (Sindicato Estatal de Técnicos Superiores Sanitarios), la abstención de UGT y, en contra, CEMSATSE, que es el que ha convocado la huelga, puesto que argumentan que «atenta contra los derechos laborales» y «no mejora la calidad asistencial de los ciudadanos».
La reforma de Sanidad en Aragón
¿En qué consiste la reforma que se ha propuesto llevar a cabo el Gobierno de Aragón para optimizar los recursos? Según explicó el propio Bancalero al inicio del debate sobre esta cuestión, «hay que afronta la falta de médicos a fin de mejorar la calidad asistencial de los pacientes».
Para ello Bancalero propone que la atención a la demanda urgente de la Atención Primaria se desarrolle en los centros médicos de especialidad, modificando la norma de 1997.
Según argumentan desde la consejería, la normativa actual debe ser actualiza ante «el aumento de demanda y la falta de profesionales», así como las consecuencias de la reducción de jornada laboral. De ahí que «se necesite un nuevo modelo para la atención Demanda Urgente de Atención Primaria (DUAP) en la ciudad de Zaragoza».
El plan propone que la atención a la Demanda Urgente en Atención Primaria se realice en los centros médicos de especialidades Ramón y Cajal y Pablo Remacha (para los usuarios que viven en las zonas de salud del Sector Zaragoza II); Grande Covián, para el Sector I, e Inocencio Jiménez, para el Sector III.
De esta forma, los usuarios del Sector Zaragoza II, que es el que tiene como referencia el Hospital U Miguel Servet, dispone de actualmente de dos Puntos de Atención Continuada (Fuentes Norte y Sagasta) y se mantendrán otros dos (Ramón y Cajal y Pablo Remacha). Los del Sector III (tienen de referencia el Hospital Clínico) pasarán a tener el punto de atención del centros de salud de Bombarda a al CME Inocencio Jiménez, y en los del Sector I se organizará esta atención en el CME Grande Covián.
La estrategias clave de esta propuesta que se plantea para Zaragoza urbana incluye cambios en la organización, para ganar eficiencia, y apuesta por simplificar y ordenar los recursos.
El horario se incrementa (cuatro horas más de atención al día) y será de 15.00 a 22.00 de lunes a viernes y de 9.00 a 21.00 los sábados, domingos y festivos. En estos centros apuesta por disponer de tecnología para realizar diferentes pruebas complementarias, de análisis de sangre y pruebas de imagen.
De esta forma, el plan va a reducir el número de tarjetas sanitarias de los profesionales que tienen más saturación, permitiendo cumplir la recomendación de la Organización Mundial de la Salud de 1.500 usuarios por médicos. Actualmente, hay centros de salud donde los médicos tienen asignados más de 1.800 pacientes. Así ocurre en centros como Casablanca o Romareda-Seminario.
Amenaza de huelga indefinida
La gerente del Salud, Ana Castillo, ha sostenido que la reforma afronta la mejora de la Atención Primaria y la atención continuada «para resolver un problema que se venía arrastrando desde hace años y que los propios profesionales y la propia sociedad nos estaba demandando». Algo que no convence al único sindicato que está en contra.
Este martes está convocada una reunión del comité de huelga con el Servicio Aragonés de Salud para afrontar la situación y seguir negociando la reforma de esta norma.
Ambas partes confían en llegar finalmente a un acuerdo y reconocen que la semana pasada lograron avances en la negociación, aunque mantienen el pacto de no dar a conocer en qué puntos han superado las fricciones. Como punto de partida, Sanidad ha descartado la retirada del decreto, punto que reclaman los sindicatos convocantes, que defienden ante todo la «voluntariedad» de los trabajadores para sumarse a las modificaciones de jornada.