Glamping, otro modo de hacer camping
En 1960 era un bonito pueblo serrano de más de 300 habitantes: hoy vive sumergido en las aguas de un embalse y construyeron su versión moderna 300 metros más arriba
En 1970 era un coqueto pueblo aragonés de 93 habitantes al pie de las montañas: hoy solo queda en pie la torre de la iglesia
En 1940 fue el primer pueblo declarado Conjunto Histórico-Artístico de España: 86 años después esta villa empedrada castellana es la mejor escapada otoñal que puedes hacer desde Madrid
No sabemos qué tiene el lujo que embelesa al más pintado. Viajes exclusivos, lugares sólo al alcance de los más adinerados, restaurantes de reconocido prestigio… Sea como sea, el lujo nos atrae. ¿Pero también para ir de camping? Así es, también. Y tiene un nombre (al menos se lo conoce así): glamping.
Y es que, cuando alguien propone ir de camping, lo primero que al viajero se le viene a la cabeza es montar la tienda de campaña, dormir en el saco, lavarse en servicios comunes, llevar infiernillo para calentar comida, etc. Con el glamping, esto cambia. Pero, ¿cómo? Durmiendo en plena naturaleza con todas las comodidades. Veamos unos ejemplos en España.
Glamping en Lanzarote
En Arrieta, Lanzarote, se encuentra Lanzarote Retreat. Entre sus alojamientos, destacan las yurtas mongolas (ver imagen superior), con vistas a la montaña y a la playa. Y por supuesto, en plena naturaleza. Todas ellas disponen de ducha, cocina, sala de estar y hasta jardín. Su precio, no obstante, no es desorbitado: cuesta 275 euros la noche con una capacidad para 6 o 7 personas.

Glamping en Málaga
La Casa Nube en Genalguacil, en Málaga, aloja al visitante entre alcornoques, castaños y olivos. El viajero además podrá refrescarse en las pozas de los ríos Genal y Almarchal, así como coger naranjas para hacer zumo natural. Los alojamientos también son yurtas que se sustentan con leña y paneles solares. Tienen cocina al aire libre, baño completo ecológico y mobiliario artesanal. En temporada alta la noche cuesta 75 euros para dos personas.

Glamping en Cáceres
La Finca las Cabañas, en Villasbuenas de Gata (Cáceres) destaca por sus tiendas de safari. Están situadas en una granja de ovejas en un campamento ecológico, en plena Sierra de Gata. Sus dueños ofrecen al viajero unas vacaciones en contacto directo con la naturaleza. Eso sí, las cabañas incluyen una cómoda cama, cocina completa y un plato de ducha de cantos rodados. Se alquilan por semanas. Su precio depende de la capacidad: para cuatro personas cuestan 575 euros y para seis 675 euros.

Glamping en Alicante
La Jaima, en Benisa (Alicante) es una tienda beduina, traída directamente de Marruecos. Con capacidad para cuatro personas, este alojamiento tiene cocina y baño. Además, las diferentes que hay a disposición del viajero han sido diseñadas por un experto interiorista marroquí.
Situadas en una zona está llena de almendros y olivos, también cuentan con piscina. Se alquilan por semanas y los precios varían de unas fechas a otras, entre los 403 y los 663 euros la semana. Cobran la limpieza aparte, las toallas y la ropa de cama.
