ENERGÍA SOLAR

Una piscina alemana convierte su valla en una central solar: 64 paneles de doble cara y 107.000 kWh al año

Las dos instalaciones suman más de 107 kilovatios pico, producirán unos 107.000 kWh al año y evitarán 30,1 toneladas de CO2, según la empresa municipal.

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Las nuevas pérgolas solares del TaunaBad de Oberursel
Las nuevas pérgolas solares del TaunaBad de Oberursel
Adrián Villellas

¿Qué tienen en común la valla de un aparcamiento y la sombra donde se tumban los bañistas? En el TaunaBad, la piscina municipal de Oberursel, junto a Fráncfort, las dos sirven ahora para producir electricidad. La empresa municipal ha colgado 64 paneles solares en la verja que separa el recinto del aparcamiento y ha levantado otros 180 sobre tres pérgolas en el césped.

Entre las dos instalaciones suman más de 107 kilovatios pico, que es la potencia máxima que dan los paneles en condiciones ideales. Según la compañía, producirán unos 107.000 kilovatios hora al año, casi todos para la propia piscina. Lo más curioso está en la valla, porque sus módulos captan luz por delante y por detrás.

Una valla que trabaja por las dos caras

Los 64 paneles de la valla son bifaciales, una palabra técnica que significa que tienen células sensibles a la luz en sus dos caras. La de delante recibe el sol directo. La de atrás aprovecha la luz que rebota en el suelo o en lo que haya alrededor.

La empresa, Stadtwerke Oberursel, explica que gracias a eso logran rendimientos especialmente altos. Calcula que darán unos 38.000 kilovatios hora al año y evitarán 10,6 toneladas de CO2, lo mismo que consumen unos 15 hogares.

Se han montado sobre la valla que ya existía, sin ocupar ni un metro cuadrado más. Y la verja, de paso, ayuda a pagar la factura de la luz.

Por qué ponerlos de pie

Lo habitual es inclinar las placas hacia el sur, de cara al sol del mediodía. Un panel vertical pierde parte de esa luz, pero gana otra cosa. Según los informes del instituto Fraunhofer, referencia alemana en energía solar, la cara trasera añade producción extra, y los módulos bifaciales en vertical, con una cara al este y otra al oeste, pueden rendir como si funcionaran a tope unas 2.000 horas al año. La clave es que su cara trasera ya da más del 90% de lo que da la delantera.

¿Por qué? Una cara recibe el sol de la mañana y la otra el de la tarde, justo cuando un tejado clásico rinde menos. Eso sí, la empresa no ha detallado hacia dónde mira exactamente su valla, de modo que ese reparto concreto todavía está por ver.

Los números de la propia piscina dan una pista. Cada panel de la valla sale a unos 594 kilovatios hora al año, frente a los 386 de cada panel de las pérgolas. Ojo, no se conoce la potencia de cada modelo, así que la comparación es solo orientativa.

Tres pérgolas que dan sombra y luz

La otra mitad del proyecto está en la zona de césped junto a la piscina infantil. Allí se han levantado tres pérgolas de 10,4 por 11,5 metros cada una, con 180 paneles en el techo. Son sombrillas gigantes que, de paso, generan corriente.

Según los cálculos de la empresa, producirán unos 69.500 kilovatios hora al año, ahorrarán 19,5 toneladas de CO2 y cubrirán el equivalente al consumo de unas 28 viviendas. Sumando las dos instalaciones, salen 30,1 toneladas de CO2 menos y el gasto eléctrico de unos 43 hogares.

¿Y adónde va toda esa electricidad? Casi entera se queda en las instalaciones técnicas del TaunaBad. Es como tener la central eléctrica en la puerta de casa.

Un verano con más bañistas

Las pérgolas se estrenaron con la temporada de verano, que arrancó el 16 de mayo de 2026. El proyecto ha recibido apoyo del programa de ayudas del estado federado de Hesse para proyectos municipales de protección del clima.

Y la gente las ha usado. Según el balance de temporada, unos 95.000 bañistas pasaron por la piscina descubierta hasta el 13 de septiembre, unos 3.000 más que en 2025. Las nuevas pérgolas, según la empresa, fueron de los rincones más buscados.

La alcaldesa, Antje Runge, ve la fotovoltaica como «una clave central para que la protección del clima sea concreta, medible y visible». Julia Antoni, gerente de la empresa municipal, presenta los dos proyectos como una muestra de energía municipal innovadora y responsable.

Lo que supone para Oberursel

¿Es mucho o poco? Para una ciudad mediana, bastante. La planta de la piscina supera a la del pabellón Taunushalle, de 79,38 kilovatios pico, la mayor de las que figuran en el listado de instalaciones de la empresa municipal.

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Claro que no todo sale bien. Francia gastó 5 millones en una carretera solar de la que apenas queda nada.

La nota de prensa oficial se ha publicado en la web de Stadtwerke Oberursel.

Crédito de la imagen: Stadtwerke Oberursel.

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