Ni huracanes ni cambio climático: China estrena una turbina eólica de 20 MW que puede alterar el aire de su entorno
Los estudios sobre parques eólicos muestran que estas instalaciones pueden modificar localmente el viento, la temperatura y la humedad, aunque esos resultados no demuestran un efecto climático específico de este prototipo chino.

La empresa Mingyang Smart Energy ha creado en China una turbina eólica marina con hasta 20 megavatios de potencia. Se trata del modelo MySE18.X-20MW, el cual permite adaptar el tamaño del rotor y además, está preparado para zonas donde hay vientos medios y fuertes.
Ahora bien, ¿existen pruebas sobre cambios de clima en el entorno de esta turbina? Pues hay que saber que los estudios científicos miden los efectos atmosféricos de parques europeos eólicos y no de las alteraciones que hay alrededor de este prototipo chino.
Un rotor de hasta 292 metros de diámetro
El rotor de una turbina es la parte que gira con las palas, y que en este caso puede llegar a medir entre 260 y 292 metros de diámetro, según el modelo. Cuando alcanza su mayor verizon el barrido de la superficie es cercana a 67.000 metros cuadrados, o lo que es lo mismo, nuevo campos de fútbol.
Esta turbina sería capaz de generar 80 millones de kilovatios hora al año con vientos de unos 31 kilómetros por hora, según indica la empresa china Mingyang. De todas formas, esto es una estimación condicionada por el viento y no un balance de producción registrado durante doce meses.
Qué ocurre con el aire
Los aerogeneradores extraen parte de la energía del viento para transformarla en electricidad. Detrás dejan una estela, una zona donde el aire circula más despacio y se generan turbulencias, es decir, movimientos irregulares.
Esta mezcla entre capas de aire pueden modificar la temperatura y la humedad cercanas, componentes del microclima de una zona. Pero estos efectos locales no deben confundirse con el calentamiento global, y su alcance depende de cómo se distribuyan las instalaciones.
Los datos del mar del norte
Naveed Akhtar, Beate Geyer y Corinna Schrum, del centro alemán Helmholtz-Zentrum Hereon, hicieron una simulación sobre la expansión de los parques eólicos del mar del Norte en un estudio de 2022. En el mismo, hicieron un análisis sobre los cambios en el viento, la temperatura, las nubes y la lluvia.
Según sus cálculos todo apuntaba a un calentamiento del aire cercano a la superficie de aproximadamente un cuarto de grado y a estelas que podían desplazarse 40 km de los parques. Estos resultados eran de un modelo sobre grupos de turbinas y no mediciones del prototipo chino.
Los datos revisados pueden dar a conocer por qué los parques eólicos modifican el aire, pero no demostrar las alteraciones atribuidas a esta máquina. Si se quiere relacionar con cambios regionales se necesitarían pruebas específicas del lugar.
El tamaño no lo explica todo
Una investigación publicada el 12 de agosto de 2026, también encabezada por Akhtar, examinó posibles despliegues eólicos futuros en el noroeste de Europa. Su escenario de mayor expansión representa un límite técnico de instalación después de 2050, no una previsión de lo que necesariamente ocurrirá.
En este trabajo se aclara que la sustitución de muchas turbinas pequeñas por menos maquinas, más altas y potentes, puede reducir algunos efectos sobre el intercambio de calor y humedad entre el mar y el aire. Así que, el tamaño de una turbina sola no es es suficiente para comprar el impacto climático.
El estudio de Hereon de 2022 sobre el clima próximo a la superficie se publicó en Scientific Reports.