El masajista de Rivas intentó engañar a la Guardia Civil: escondió la cámara con la que grabó a 131 pacientes desnudas
El masajista de Rivas desmanteló la cámara y la escondió en su despacho
OKDIARIO accede al sumario del caso del masajista denunciado por agresión sexual
Cien mujeres ya han denunciado al masajista de Rivas por grabarlas desnudas, 9 de ellas por agresión sexu
La denuncia que destapó al masajista de Rivas: «Fui por dolor en el cuello y de repente me masajeó los pechos»

El masajista de Rivas Vaciamadrid Ricardo M. se sentía impune mientras grababa a sus pacientes desnudas sin su consentimiento durante sus sesiones de masaje, hasta el punto de que cuando sospechó que había sido descubierto, intentó engañar a la Guardia Civil con una artimaña infantil que no le dio resultado. El detenido, de 60 años, se limitó a desmontar la cámara con la que grababa a sus víctimas y la escondió en su despacho, entre los libros de una estantería.
Fue una joven paciente la que destapó el caso, cuando en marzo de 2025 acudió a la consulta en el centro de terapias Kukai de Rivas Vaciamadrid «para tratarme de un dolor de cuello y terminó masajeándome los pechos sin ningún tipo de permiso, ni advertencia». La víctima se quedó en shock en ese momento, pero antes de abandonar la consulta, alarmada, «detectó que el masajista tenía una cámara de grabación enfocando hacia la camilla».
La joven llegó con un ataque de ansiedad a su domicilio y, horas después, su madre visitó al masajista y este se limitó a devolverle el dinero, negando todos los hechos. La joven interpuso una denuncia el 31 de marzo y al día siguiente la Guardia Civil se presentó en la consulta del masajista para una «inspección de actividades» con la intención de recabar todas las pruebas posibles.
Cambió la cámara de sitio para despistar
«Durante la entrevista mantenida con Ricardo, este manifiesta de forma espontánea que sabía que los guardias estaban allí porque la semana pasada había tenido un incidente con una paciente que creía que la había grabado sin su consentimiento. D. Ricardo señala en ese momento a una cámara situada en el armario del despacho y dice que esa era la cámara que estaba en el box, pero que estaba apagada y solo la usa para formaciones», relata el atestado.
El masajista, además de mentir a los agentes, había retirado la tarjeta de memoria de la cámara. Sin embargo, los guardias primero se hicieron con su teléfono móvil, que el detenido entregó voluntariamente, y posteriormente le detuvieron y requisaron los discos duros de su propiedad.
100 mujeres denuncian al masajista
En su interior descubrieron 1.800 vídeos, la gran mayoría de mujeres y niñas desnudas en su consulta. El masajista fue detenido y puesto en libertad acusado de decenas de delitos contra la intimidad mientras la titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Arganda del Rey abría una pieza secreta para darle tiempo a los investigadores a analizar los cientos de vídeos requisados.
Un año después, la Guardia Civil ha identificado a 131 mujeres y ha llamado a declarar a la mayoría, con el resultado de 97 denuncias contra el masajista. Todas por grabarlas desnudas; además, nueve de ellas también le han denunciado por agresión sexual.