La reflexión de Antonio Mancebo, piloto de caza F18 del Ejército español: «La gente piensa que es un régimen tiránico pero es una familia con ritos y saludos»
Aunque por problemas logísticos y de inversión sea inviable, Mancebo considera algo positivo el regreso de la mili
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La vida militar ha sido dibujada de muchas maneras a través de series, películas u otro tipo de representaciones. A menudo, la opinión pública percibe la disciplina castrense y la estricta cadena de mando como un sistema rígido u opresivo. Sin embargo, desde la perspectiva de quienes lo viven desde dentro, esa estructura no se basa en el miedo o la tiranía, sino en una profunda cohesión interna, lealtad y fraternidad. Idealizada por algunos y demonizada por otros, la verdadera realidad es la que cuentan testimonios como el de Antonio Mancebo.
La realidad de la vida militar
El piloto de caza Mancebo explicó en el vídeo del canal SANTORIA PODCAST cómo funciona la jerarquía en el terreno militar y cómo se dan fórmulas de respeto, saludos y rituales, pero también tiempo para la familia, los amigos, el fútbol y los planes personales cuando no existe una guardia o emergencia.
Desmitifica la rutina infernal que muchos se imaginan. Mancebo aclara que la vida en el ejército «es un trabajo normal y corriente» en muchos aspectos. La gran diferencia radica en su disponibilidad, donde deben estar disponibles 24 horas al día los 365 días del año. Sin embargo, mantienen su domicilio, duermen fuera de la base, disfrutaban de sus aficionados, fútbol, amigos y tienen una vida civil normal al terminar su jornada laboral.
La vida militar le ha permitido forjar sentimientos profundos con otros militares de compañerismo y hermandad que se desarrollan al compartir un horario y un estilo de vida muy exigente durante la juventud.
La postura de Mancebo sobre la mili
El piloto español ha confesado que su único motor ha sido siempre la instrucción y ‘el camino del guerrero’, lo que le llevó a renunciar a ascensos rápidos para no perder tiempo de vuelo. No obstante, reconoce el gran coste familiar que ha tenido que asumir por su profesión, por sus largas ausencias, aunque ha destacado siempre el apoyo incondicional de su esposa y el sacrificio de sus padres e hijos.
Esta filosofía que le ha marcado a él como persona cree que es la correcta. Por ello, afirma que para el 80% o 90% de los jóvenes sería muy positivo recuperar la famosa mili, ya que les ayudaría a salir de su zona de confort, aprender hábitos de autodisciplina, organización y cooperación.