Sociedad
FAMILIA REAL DE ESPAÑA

Así era hace 26 años: el cambio radical de la actriz española más famosa del mundo

La protagonista de nuestra noticia siempre ha tenido un físico espectacular

Paz Vega ha cambiado mucho a lo largo de su trayectoria

Una de sus épocas más famosas fue cuando protagonizó 'Lucía y el sexo'

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Paz Vega arranca 2026 convertida en una de las actrices españolas con mayor proyección internacional y con una trayectoria que, más de dos décadas después de su irrupción en la escena pública, sigue despertando interés dentro y fuera de nuestras fronteras.

Hace 26 años, su imagen, su estilo y su posición en la industria eran muy diferentes a los actuales. Eran el reflejo de los cánones que marcaron a toda una generación de mujeres.

¿Cómo empezó su leyenda?

La popularidad de Paz Vega comenzó a forjarse a finales de los años noventa gracias a la televisión. Su debut en la serie Menudo es mi padre en 1997 supuso su primera toma de contacto con el gran público, en una etapa en la que su imagen respondía a los cánones de la actriz joven que daba sus primeros pasos en la industria audiovisual. Aquellos primeros años estuvieron marcados por un estilo sencillo, natural y acorde con los formatos televisivos de la época, muy alejado de la sofisticación que hoy la caracteriza.

El cambio decisivo llegó a comienzos del nuevo milenio. En el año 2000, Paz Vega empezó a consolidar su carrera en el cine, abriéndose camino en un sector más exigente y competitivo. Sin embargo, fue en 2001 cuando se produjo el verdadero punto de inflexión, tanto en lo profesional como en lo estético, con su participación en Lucía y el sexo, dirigida por Julio Médem. La película no solo le valió el Goya a la mejor actriz revelación, sino que la situó en el mapa del cine internacional y redefinió su imagen pública.

La película que lo cambió todo

Lucía y el sexo marcó un antes y un después en la carrera de Paz Vega. El éxito del filme y la proyección mediática que le otorgó supusieron también una transformación en su estilo personal. A partir de ese momento, la actriz comenzó a apostar por una imagen más arriesgada y vanguardista, alineada con el tipo de personajes complejos y adultos que empezaba a interpretar. Su presencia en alfombras rojas y eventos internacionales reflejaba ya una seguridad y una sofisticación que contrastaban con la frescura juvenil de sus primeros años.

Este proceso de evolución no fue ajeno a la presión que conlleva convertirse en un referente estético. Paz Vega pasó a ser observada y analizada no solo por su talento interpretativo, sino también por su aspecto físico, algo habitual en las mujeres que alcanzan una gran visibilidad.

Paz Vega y los retoques

Paz Vega hace 20 años. (Foto: Gtres)

En los últimos años, la presión social por mantener una imagen impecable se ha intensificado de forma notable, en gran parte debido a la influencia de las redes sociales. La exposición constante a cuerpos y rostros aparentemente perfectos ha generado expectativas poco realistas que afectan tanto a figuras públicas como a personas anónimas, incluidas las generaciones más jóvenes. En este contexto, los tratamientos estéticos se han normalizado y su demanda ha aumentado de manera significativa, incluso entre mujeres que no han alcanzado los 20 años.

Paz Vega no ha sido ajena a este debate. Hace un tiempo, la actriz abordó este asunto con una franqueza poco habitual en una entrevista concedida al pódcast CPtalks, conducido por Carmen Peñas, experta en cirugía estética. En esa conversación, la intérprete reflexionó sobre la presión que implica vivir de la imagen y sobre las decisiones que tomó en el pasado en relación con los retoques estéticos.

Durante la entrevista, Paz Vega sorprendió al confesar que probó el bótox cuando tenía poco más de 30 años y que la experiencia no fue satisfactoria. Según explicó, la falta de movilidad en una zona clave para la interpretación le hizo replantearse el uso de este tipo de tratamientos. «Probé el bótox también a los 30 y tantos y no me gustó. No me gustó porque para un actor, el hecho de no tener el rango completo de movilidad en las cejas, en la frente, es…», relató, refiriéndose a la frente como la única zona en la que se aplicó el tratamiento.

Una evolución muy positiva

A sus 50 años recién cumplidos, Paz Vega representa hoy una imagen de madurez y equilibrio que se ha ido construyendo con el tiempo. Su transformación física es inseparable de su evolución personal y profesional, marcada por decisiones conscientes y por una reflexión constante sobre el papel de la mujer en la industria del cine.

El cambio radical que ha experimentado Paz Vega en los últimos 26 años no responde únicamente a una cuestión de imagen, sino al recorrido de una actriz que ha sabido adaptarse a los tiempos sin perder su identidad. En un momento en el que el debate sobre la belleza, la edad y los estándares impuestos sigue más vigente que nunca, su testimonio aporta una visión serena y reflexiva, acorde con la posición que ocupa hoy como una de las actrices españolas más reconocidas en el mundo.