Presidenta de la Asociación Española de Migraña y Cefalea (AEMICE)

Isabel Colomina: «Al sufrir una crisis de migraña el día se paraliza, porque el dolor es insoportable»

La migraña es mucho más que un simple dolor de cabeza y no desaparece con la toma de un analgésico

Según la SEN, el 10% de las migrañas se producen en edades infantiles, aunque lo más habitual es que la primera crisis aparezca en la adolescencia y desaparezca con la menopausia

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Migraña
Esta enfermedad discapacitante afecta al 12% de la población española.

La migraña es una enfermedad neurológica que se manifiesta con un dolor de cabeza agudo, profundo y pulsátil, como si te estuvieran dando golpes en la cabeza. Muchas veces, este dolor va acompañado de otros síntomas como vómitos, náuseas y sensibilidad a la luz o al ruido. El dolor que siente una persona cuando tiene migraña es tan grave e intenso que, en muchas ocasiones, provoca incapacidad e impide que el paciente pueda desarrollar con normalidad sus tareas diarias como trabajar, hacer la compra o pasar tiempo de ocio.

Es una enfermedad discapacitante que afecta al 12% de la población española. En concreto, el 80% de los pacientes son mujeres de entre 20 y 40 años, y actualmente se tarda una media de seis años en recibir un diagnóstico, e incluso hasta 14 años en ser derivado al área de neurología. Se trata de la tercera enfermedad con mayor prevalencia en el mundo.

Muchas personas creen que la cefalea y la migraña son enfermedades con síntomas distintos. Sin embargo, la realidad es que una viene definida por la otra, es decir, la migraña es un tipo de cefalea primaria que se manifiesta, como hemos dicho, con un dolor de cabeza grave e intenso que puede ir acompañado de otros síntomas. Cuando este dolor ocurre menos de 15 días al mes, hablamos de migraña episódica y, cuando este se repite 15 días o más, hablamos de migraña crónica. Para profundizar en la patología, OKSALUD ha entrevistado a la presidenta de la Asociación Española de Migraña y Cefalea (AEMICE), Isabel Colomina, que también sufre la enfermedad

PREGUNTA.- ¿Cuáles son los tipos más comunes de cefalea o migraña?

RESPUESTA.- Existen diferentes tipos de migraña según los síntomas y el tipo de dolor que genera. Siguiendo la nueva clasificación de la Sociedad Internacional de Cefalea que se recoge en el Manual de Práctica Clínica de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología (SEN), la migraña puede dividirse en tres subtipos principales: la migraña sin aura, la migraña con aura (ambas pueden ser episódicas o crónicas) y la migraña crónica (la migraña se alarga más de 15 días al mes durante más de tres meses seguidos). Otro tipo es la episódica, que ocurre menos de 15 días al mes de cefalea). La migraña sin aura y la migraña con aura se diferencian entre ellas por la presencia de otros síntomas (aura), normalmente previos al dolor, como la aparición de destellos luminosos (aura visual), hormigueos en las extremidades (aura sensitiva), dificultad para hablar (aura del lenguaje), entre otras.

P.- ¿Cómo podemos identificarlas?

R.- Cada tipo de migraña presenta diferentes características, pero la mejor forma de identificarlas y distinguirlas, la una de la otra, es prestando atención a los síntomas y acudiendo al médico en busca de un diagnóstico claro que permita controlar el dolor. En ningún caso es recomendable abusar de analgésicos ni automedicarse, ya que podría cronificar la enfermedad y hacer más difícil un tratamiento efectivo.

P.- ¿Qué causa la migraña?

R.- La migraña es una enfermedad neurológica que se produce por una alteración del sistema nervioso central. Su aparición no tiene nada que ver con ninguna causa psicológica y eso se ha demostrado con diferentes estudios donde se ve la activación de diferentes áreas del cerebro durante las diferentes fases del dolor de cabeza.

P.- ¿Es una enfermedad hereditaria?

R.- Precisamente, durante un ataque de migraña se liberan diferentes sustancias relacionadas con el dolor. Una de ellas es el péptido, vinculado al gen de la calcitonina (CGRP, por sus siglas en inglés), que se ve con niveles más elevados durante las crisis de migraña, por lo que, en algunos casos, la enfermedad se puede heredar. Así, el riesgo de padecer migraña se multiplica por dos, un poco más si el progenitor es varón y solo en el caso de pacientes con migraña sin aura, y se multiplicaría por cuatro en el caso de aquellos afectados con migraña con aura. En mi caso concreto, por ejemplo, puede considerarse una migraña hereditaria porque mi padre era migrañoso, y mi hermana y yo la padecemos también.

P.- ¿Cómo y a qué edad se manifiestan?

R.- La migraña puede aparecer a cualquier edad. De hecho, por más que nos sorprenda, según la SEN, el 10% de las migrañas se producen en edades infantiles. No obstante, lo más habitual es que la primera crisis aparezca en la adolescencia y desaparezca con la menopausia.

P.- ¿Se puede prevenir? ¿Cómo?

R.- Por supuesto. Para empezar, existen diferentes tipos de tratamientos preventivos que justamente se indican para prevenir los ataques. No obstante, además del tratamiento farmacológico, desde AEMICE recomendamos la implicación del paciente en el control de su migraña, es decir, adoptar un papel activo en el control de nuestra enfermedad y no solo tomar los medicamentos de la forma que nos ha indicado nuestro médico, porque es más que eso. Los expertos consideran que es muy importante adoptar hábitos y estilos de vida saludables para ayudar a evitar la aparición de ataques de migraña, como seguir una buena alimentación (comer cinco veces al día sin realizar grandes atracones y evitar períodos prolongados de ayuno) y buena hidratación (beber dos litros de agua al día), practicar ejercicio físico regular (se recomienda hacer ejercicio aeróbico como caminar, correr o montar en bicicleta entre tres y cinco veces a la semana de 20 a 60 minutos), evitar las fuentes de estrés o aprender a manejarlo y una buena higiene del sueño (dormir bien y siempre las mismas horas, de 7 a 8 horas). También puede ayudar la anotación de síntomas en un diario en el que se registran cosas como la fecha y hora del inicio de la crisis, lo que has comido y bebido en las 24 horas previas al dolor, cuándo y cuánto has dormido, qué estabas haciendo y cómo te sentías, cuando se ha iniciado el dolor de cabeza y qué has hecho para frenarlo, su duración y etc., lo que permite al paciente detectar situaciones o ciertos hábitos que pueden desencadenar un ataque.

P.- ¿Cómo se vive con migraña? ¿Qué dificultades diarias se encuentran el paciente y su entorno?

R.- La migraña tiene un alto impacto en el ámbito social, personal y laboral de la persona que la sufre. Y es que cuando se está sufriendo una crisis de migraña, el día se paraliza. El dolor se vuelve tan insoportable que poder realizar tus tareas diarias se vuelve prácticamente imposible. Debes dejar lo que estabas haciendo, aplicar el tratamiento, acostarte y esperar a que pase. El Atlas de la Migraña en España de 2018, un análisis de la situación e impacto de esta enfermedad, evidencia que más del 50% de las personas con migraña presenta una discapacidad grave o muy grave y, en las personas con migraña crónica (15 o más días de migraña al mes), este porcentaje alcanza el 69,7%. Además, el 50% de las personas con migraña ha tenido dificultades en su espacio de trabajo y el 85% de los pacientes se ha perdido eventos sociales.

P.- ¿Qué efectos físicos y psicológicos provoca en la persona?

R.- La migraña tiene un impacto muy elevado en las personas que lo sufren y, además, también está relacionado con trastornos psicológicos como la ansiedad y la depresión. En ese sentido, el Atlas muestra cómo dos de las tres enfermedades concomitantes más prevalentes fueron precisamente estos dos trastornos psicológicos. La ansiedad afectaba al 41,46% de los casos y la depresión al 23,37%. La frustración por no poder controlar la migraña y no poder evitar la incapacidad que provoca a la hora de hacer frente a las obligaciones y responsabilidades sociales, familiares y profesionales genera una mayor probabilidad de presentar estos trastornos.

P.- ¿Cree que la sociedad es consciente de la gravedad de esta patología?

R.- A pesar de ser una enfermedad que la sufren más de cinco millones de personas en España, la migraña sigue siendo una enfermedad infradiagnosticada y muy estigmatizada. Según el estudio «Migraine Facts» de Migraine Research Foundation, el 62% de los pacientes se sienten estigmatizados y trata de ocultar el verdadero impacto de la migraña en su lugar de trabajo o estudio. No me sorprende este dato, puesto que es una situación en la que se encuentran muchas de las personas que forman parte de nuestra asociación.

P.- ¿Qué se podría hacer para concienciar?

R.- Desde la AEMICE trabajamos diariamente para poder romper con el estigma que existe y que lamentablemente acompaña a la mayor parte de las personas que sufren esta patología. Hemos desarrollado diferentes campañas, como la campaña #AbreLosOjos, que permite visibilizar y hacer entender el impacto de la migraña en nuestras vidas.

P.- ¿Existe suficiente apoyo público e institucional?

R.- Aunque cada vez se nos escucha más, todavía tenemos mucho camino por hacer. Pacientes, profesionales sanitarios e instituciones públicas debemos trabajar conjuntamente para lograr mejorar la calidad de vida de las personas que vivimos con este dolor de cabeza tan incapacitante.

P.- ¿Qué pasos hay que dar para ser diagnosticado de migraña por un especialista?

R.- Cuando tenemos dolor de cabeza, lo primero que tenemos que hacer es ir al médico para poder obtener un diagnóstico claro. El médico de familia debe ser quien te diagnostique y trate la enfermedad. Aproximadamente el 80% de las migrañas se tratan en Atención Primaria, pero el resto requiere atención especializada, por lo que el médico de familia debe derivar los casos más complejos (migrañas crónicas).

P.- Diagnóstico y tratamiento. ¿Cuál es la situación actual?

R.- Debemos ser conscientes que la migraña no se cura. Existen tratamientos que pueden ayudar a prevenir y frenar las crisis, pero todavía no puede curarse. En algunos casos, el tratamiento funciona a la primera, pero, en muchos otros, se necesita seguir probando y buscando soluciones. La migraña es una enfermedad tratable y, por muchos fracasos que suframos con los tratamientos, como pacientes no debemos abandonar el seguimiento médico.

P.- ¿Cuáles son las novedades? ¿Hay algún estudio reciente de interés?

R.- Recientemente nos hemos hecho eco de una reciente noticia sobre los hallazgos obtenidos a través de un estudio desarrollado por el Grupo de Cefalea y Dolor Neurológico del Hospital Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR), dirigido por la Dra. Patricia Pozo-Rosich, en el que se ha encontrado lo que podría ser un futuro para la medicina personalizada en personas con migraña. El estudio ha medido los niveles del péptido relacionado con el gen de la calcitonina en saliva durante los ataques de migraña y ha observado que existen dos tipos de ataques: los que aumentan el CGRP y otros donde no se identifica este aumento.

P.- ¿Qué es lo más importante a la hora de tratar con un paciente que sufre la patología?

R.- Lo más importante es entender qué le pasa y no subestimar su dolor, mientras se le acompaña en todo el proceso, y sin juzgarlo si no puede ir a un evento importante o no puede acabar su trabajo. Creedme porque, seguramente, esta persona quiera estar sentada en primera fila acompañando a su familia o cumpliendo con sus obligaciones laborales. La migraña es mucho más que un simple dolor de cabeza y no desaparece con la toma de un analgésico, a pesar de que muchas personas lo crean así.

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