Jefe de Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares (Madrid)

Dra. Álvarez: «Es importante saber cómo alimentar a las personas con Alzheimer en su evolución»

"No hay evidencia de que la administración de nutrición enteral por sonda mejore la desnutrición, las complicaciones relacionadas ni el pronóstico de esta enfermedad"

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Dra. Álvarez
Dra. Álvarez

Alimentarnos equilibrada y saludablemente en nuestra responsabilidad para mantener un adecuado estado nutricional y ayudar a evitar la desnutrición relacionada con la enfermedad. La persona con Enfermedad de Alzheimer (EA) es vulnerable a esta patología que puede aparecer a lo largo de los distintos estadios de la enfermedad.

«Es importante saber cómo alimentar a las personas con EA en su evolución, cómo identificar los pacientes en riesgo de desnutrición para prevenirlo y cómo detectar si el paciente tiene problemas de la deglución, atragantamientos, técnicamente disfagia”, sostiene en entrevista a OKSALUD la jefe de Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares (Madrid), la doctora Julia Álvarez Hernández.

La profesional ofrece 13 claves sobre nutrición en pacientes con Alzheimer:

1. Cuide la alimentación de la persona con Alzheimer, aportándole una dieta equilibrada saludable con un patrón de dieta Mediterránea.

2. Ofrézcale agua a menudo, entre 8 y 12 vasos al día, para conseguir un adecuado estado de hidratación.

3. Conviértase en un gran chef haciendo atractivos los platos visualmente utilizando una elaboración de alimentos que le permita, no solo dar sabor, sino también dar color y formas que la hagan más atractiva.

4. Aderece con especias los alimentos, para hacerle recuperar el interés por la comida cuando ha perdido el gusto.

5. Procure que le ayude y preparaciones de platos como entrenamiento para no perder determinadas habilidades manuales y cognitivas.

6. Evite que se salte comidas y vigile que no coma varias veces por haber olvidado que lo ha hecho.

7. Establezca un horario para las comidas principales del día y -en ocasiones- puede ser adecuado fraccionar las tomas.

8. Revise la nevera, despensa, alacenas etc., donde pueda haber alimentos guardados para evitar que ingiera alimentos caducados o en malas condiciones que le puedan producir infecciones toxoalimentarias.

9. Procure hacer que el paciente coma en familia y se socialice. Aproveche para que imite algunos movimientos, el manejo de cubiertos etc. En ocasiones resulta muy necesario.

10. Si el paciente a menudo carraspea o tose cuando bebe o come, babea, se queda con residuos en la boca o en ocasiones tiene fiebre sin claro foco responsable, es importante valorar clínicamente que el paciente no tenga disfagia y es necesario contactar con los profesionales sanitarios para su evaluación.

11. Si la persona con EA tiene disfagia habrá que cuidar su alimentación en ambiente tranquilo y sin distracciones, con los volúmenes, viscosidades y texturas que nos indiquen los profesionales sanitarios. Siempre hacer una higiene de la cavidad oral antes y después de cada comida, no usar pajitas para darle de beber ni jeringuilla y evitar:
Las dobles texturas (ej: sopa de fideos, arroz con leche).
Los alimentos peligrosos pegajosos (ej: bolleria, puré de patata espeso, caramelos, leche condensada, miel, etc.).
Los alimentos que desprendan líquidos al morderse o aplastarse (casi todas las frutas excepto el plátano).
Los alimentos resbaladizos (ej: almejas, guisantes, habas, uvas, etc.).
Los alimentos que se fundan en la boca y pasen de estado sólido a líquidos (ej: helados, gelatinas de baja estabilidad).
Los alimentos que se desmenuzan en la boca (ej: galletas secas, carne picada sin salsa, biscotes, pan con semilla, etc.).
Los alimentos que tiendan a esparcirse por la boca sin formar el bolo alimenticio (ej: arroz, guisantes, legumbres secas, etc.)
Los alimentos duros (ej: frutos secos, colines, etc.)

12. Es importante vigilar la reducción de la ingesta diaria de forma rutinaria y/o la pérdida de peso para detectar la Desnutrición Relacionada con la Enfermedad. Su diagnostico precoz nos permite orientar el tratamiento y evitar complicaciones relacionada.

13. En estadio de demencia avanzada -ante la negación a comer- se deberá evaluar cada caso de forma individualizada considerando los valores del paciente y sus directivas anticipadas, si las hubiera. No hay evidencia de que la administración de nutrición enteral por sonda mejore la desnutrición, las complicaciones relacionadas ni el pronóstico de la EA. Se podrá ofrecer como alternativa alimentación de confort. En cualquier caso, se hace necesario una planificación compartida de la atención.

Según los datos de la Fundación Alzheimer España (FAE), se estima que un enfermo tiene un promedio de 10 a 12 años de vida después del diagnóstico. Se describen 3 fases o grados que sirven a los médicos para definir el estado del enfermo en el marco de la evolución: las fases ligera, moderada y severa. Estas fases sirven al médico para definir el estado del enfermo en el marco de la evolución de la enfermedad.

En 2019, la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia se situaron como la séptima causa de defunción, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Afectan de forma desproporcionada a las mujeres. El 65% de las muertes por Alzheimer y otras formas de demencia en el mundo corresponde a mujeres.

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