La importancia de la alimentación a la hora de donar sangre

¿Qué debemos comer antes y después de donar sangre?

Donar sangre
Los donantes no pueden fumar, al menos, una hora antes del proceso.

Donar sangre no es solo un acto de generosidad, sino también un pequeño gesto que puede salvar vidas. Este líquido espeso y de color rojo es un componente fundamental del cuerpo humano. Tanto, que multitud de tratamientos médicos requieren su suministro para mejorar el estado del paciente. Sin embargo, a pesar de su importancia, es imposible fabricarla. Además, un individuo solo puede donar sangre cuatro veces al año, limitando también su disponibilidad.

Por este motivo, es indispensable tratar correctamente tanto al paciente, como al donante. Un cuidado donde la alimentación ocupa un puesto privilegiado. Tras la extracción de 450 mililitros, el personal médico suele proporcionar una serie de alimentos para que el donante recupere las fuerzas. ¿Qué debemos comer antes y después de la donación?

Antes de donar sangre

Donar sangre
La hidratación es muy importante antes y después de la donación de sangre.

El día de la donación no debes ir con el estómago vacío, asegúrate de comer algo ligero como una pieza de fruta o nueces. Bebe también un litro y medio de agua, para así tener reservas de líquido en tu organismo. Además, los expertos recomiendan adoptar una dieta saludable los días anteriores a la donación. Cualquier alimento que consumas durante las cinco o seis horas previas quedará reflejado en los análisis. Por ello, evita las raciones abundantes y ricas en grasas o azúcares.

Después de la donación

Donar sangre
Consume tras la donación alimentos ricos en hierro, ácido fólico y vitaminas K y B12.

Lo más normal es que el donante cuide su alimentación después del proceso. En el centro médico te proporcionarán un refresco o una bolsa de patatas. Sin embargo, estos productos de baja calidad deben ser sustituidos por una buena hidratación, así reducirás el riesgo de sufrir hipotensión. Intenta aumentar el consumo diario de agua durante, al menos, las 48 horas siguientes a la donación, este hábito te ayudará a recuperar el volumen de sangre.

Además, se aconseja que la siguiente comida principal incluya en abundancia legumbres, huevo, carnes naturales, pescado o verduras de color verde oscuro, ricas en vitamina K. Los alimentos con hierro, ácido fólico y vitamina B12 también son de suma importancia para evitar cualquier tipo de déficit.

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