Cómo decorar un jarrón alto de cristal para Navidad: el truco para que las bolas floten en su interior
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La decoración navideña no tiene por qué limitarse al árbol, las coronas o los centros de mesa. Un sencillo jarrón alto de cristal puede convertirse en una pieza tan original como elegante: conseguir que las bolas de Navidad parezcan flotar en su interior, suspendidas a diferentes alturas y rodeadas de pequeñas luces.
El secreto de esta decoración está en utilizar una sencilla estructura de cinta adhesiva transparente que permite sujetar los adornos sin que los puntos de apoyo queden a la vista. Combinada con nieve artificial en la base, guirnaldas LED y algunas ramas de abeto en la parte superior, crea un efecto visual sorprendente sin recurrir a técnicas complicadas.
Cómo decorar un jarrón de cristal para Navidad
Necesitarás un jarrón cilíndrico de cristal de entre 60 y 80 centímetros de altura, cinta adhesiva transparente y entre 12 y 20 adornos para el árbol de Navidad, preferiblemente con acabados mate, brillantes y con purpurina. También necesitarás hilo o cinta de satén, con una longitud de entre 10 y 55 centímetros por bola, una bolsa de nieve artificial, entre 10 y 15 piñas o grava decorativa y una guirnalda de luces LED a pilas de tres a cinco metros, preferiblemente con temporizador. Por último, prepara un arreglo de abeto artificial que se ajuste al diámetro del jarrón. Si quieres darle un toque todavía más especial, puedes añadir una pequeña figura decorativa, como un ángel, un reno o Papá Noel, para colocarla en la parte inferior.
Para conseguir el efecto de adornos flotantes dentro del jarrón, el proyecto se divide en cuatro fases: preparar la base, colocar las luces, construir una rejilla con cinta adhesiva y, por último, incorporar la decoración superior. Es importante respetar este orden para evitar tener que desmontar o recolocar los elementos una vez instalados.
Comienza introduciendo en el jarrón una capa de nieve artificial de unos cinco a ocho centímetros de grosor. Si se trata de un jarrón alto que vas a colocar en el suelo, puedes añadir previamente grava decorativa en el fondo; quedará escondida bajo la nieve y ayudará a mantener la estructura estable. Para repartir bien el material, utiliza una cuchara de madera de mango largo y procura dejar una superficie uniforme y blanca.
A continuación, introduce las luces LED, dejando caer el cable en forma de pequeños bucles hasta llegar a la base. Intenta repartirlas por toda la altura del cristal para que la iluminación no quede concentrada únicamente en un punto. El interruptor debe quedar cerca del borde exterior para que puedas encender y apagar las luces. No te preocupes, ya que más adelante podrás disimularlo entre las ramas decorativas.
Antes de colocar la cinta, limpia cuidadosamente el borde del jarrón con un producto limpiacristales para que el adhesivo se fije mejor. Después, coloca tres tiras de cinta transparente en paralelo sobre la abertura y añade otras tres en diagonal, cruzándolas con las anteriores. Así conseguirás una pequeña cuadrícula que servirá para sujetar los adornos.
La separación entre las tiras debe adaptarse al tamaño de las bolas navideñas que vayas a utilizar. Por ejemplo, si tus adornos tienen unos seis centímetros de diámetro, deja aproximadamente ocho centímetros entre los espacios para poder introducirlos sin dificultad. Presiona bien los extremos de la cinta contra el borde exterior del cristal, ya que los cruces serán los puntos desde los que colgarán las decoraciones.
También debes tener en cuenta el peso de los adornos. Para bolas de vidrio más pesadas es preferible utilizar cinta de embalaje resistente, mientras que los modelos ligeros de plástico pueden sujetarse con cinta convencional. Con el paso de los días, la rejilla puede perder algo de tensión, así que revísala después de colocarla.
Para el siguiente paso, prepara cuatro trozos de cordón de aproximadamente 10, 25, 40 y 55 centímetros. El más largo debe medir al menos 15 centímetros menos que la altura total del jarrón. Ata una bola en cada extremo del cordón mediante un nudo doble que pase por la anilla metálica del adorno. Después, introduce cada esfera por uno de los huecos de la rejilla y coloca el extremo superior de la cuerda sobre uno de los puntos donde se cruzan las cintas. Para sujetarlo, utiliza un pequeño trozo adicional de cinta adhesiva.
Repite el proceso con el resto de las bolas, procurando que queden a distintas alturas y que ninguna entre en contacto con las demás. Antes de fijar definitivamente los cordones, comprueba que todos los adornos están bien repartidos. El arreglo decorativo de la parte superior se coloca solamente cuando hayas terminado de ajustar las alturas.
En la parte superior del jarrón, puedes mezclar ramas de abeto, acebo y ramitas blancas con efecto escarchado. Finalmente, si tienes suficiente espacio, puedes llevar la decoración un paso más allá y dejar que algunas bolas cuelguen por el exterior. Para conseguirlo, utiliza ramas de abeto que sobresalgan bastante del borde del recipiente y ata los adornos directamente a sus extremos mediante cintas.
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