Los rosales son bonitos, pero esta planta exterior llena de color tu jardín y su aroma mantiene lejos a las plagas de bichos
Los rosales siguen siendo uno de los grandes clásicos para decorar un jardín, pero no son la única opción para conseguir un espacio exterior lleno de color. La ruda es una alternativa mediterránea, resistente y con una característica interesante: su intenso aroma puede ayudar a mantener alejados a determinados insectos y plagas.
Esta planta, cuyo nombre científico es Ruta graveolens, tiene un marcado valor ornamental. Sus hojas presentan tonos verdes con matices azulados y, durante la floración, aparecen pequeñas flores amarillas agrupadas en ramilletes.
Su origen mediterráneo también juega a su favor. La ruda está acostumbrada a las condiciones de calor y, una vez establecida en tu jardín, puede soportar periodos de cierta sequía.
Por qué la ruda ayuda a mantener las plagas alejadas del jardín de tu casa
Una de las principales razones para plantar ruda es su aroma. Sus hojas desprenden una fragancia muy característica y penetrante que resulta poco atractiva para algunos insectos.
Esto convierte a la planta en una opción interesante para acompañar a otras especies ornamentales o incluso para colocarla cerca de un pequeño huerto.
No obstante, la ruda no debe considerarse un insecticida capaz de eliminar por sí sola cualquier plaga. Su presencia puede contribuir a crear un entorno menos favorable para determinados insectos, pero no sustituye a la vigilancia habitual de las plantas ni a un tratamiento específico cuando aparece una infestación.
Cómo cuidar la ruda para que crezca fuerte
Los cuidados de la ruda son relativamente sencillos. Uno de los aspectos más importantes es escoger bien su ubicación. Necesita bastante luz y se desarrolla especialmente bien en una zona exterior soleada.
Por otro lado, el sustrato debe drenar correctamente para evitar que el agua quede acumulada alrededor de las raíces.
El riego tampoco debe ser excesivo. Es preferible esperar a que el terreno se seque antes de volver a aportar agua, especialmente si la planta ya está bien establecida. Este factor es muy importante en verano, cuando puede existir la tentación de regar con demasiada frecuencia por las altas temperaturas.
Para incluirla en tu jardín, se puede plantar directamente en el suelo o mantener en una maceta amplia. También es posible utilizar esquejes para multiplicarla.
Esta técnica como una de las mejores opciones para reproducir la ruda, junto con el aporte de materia orgánica como compost o estiércol bien descompuesto.
Por otra parte, hay que manipular esta planta con cierta precaución. La ruda contiene compuestos que pueden resultar irritantes y no debe tratarse como una planta culinaria de uso habitual.
La ruda también ha sido una planta vinculada tradicionalmente a distintos usos populares y medicinales. En el jardín, su presencia puede aportar un punto de contraste gracias a sus hojas y a sus pequeñas flores amarillas, además de contribuir a crear un ambiente aromático característico.
Por último, hay que destacar que puede ser una buena elección para quienes buscan una especie mediterránea que combine resistencia, facilidad de mantenimiento y valor decorativo. Y tú, ¿qué plantas tienes en tu jardín para mantener alejados a los insectos?