Adiós a los productos químicos: la planta con flores cuyas hojas son un fantástico repelente natural contra los mosquitos en verano
En verano, los mosquitos vuelven a colarse en terrazas, jardines y hasta en casa cuando dejamos las ventanas abiertas. Para mantenerlos a raya, cada vez son más personas las que buscan alternativas a los insecticidas habituales.
Una de ellas está en el jardín: el crisantemo. Esta planta, además de aportar color y vida a cualquier espacio, contiene de forma natural piretrinas, unos compuestos con propiedades insecticidas que han despertado el interés por su capacidad para actuar frente a determinados insectos.
¿Qué tiene el crisantemo para actuar frente a los insectos?
Las piretrinas son unos compuestos que forman parte de las defensas naturales de la planta y son precisamente los que han llamado la atención de la industria dedicada al control de plagas. Su acción sobre el sistema nervioso de determinados insectos explica que se utilicen como base de algunos productos insecticidas.
El crisantemo, además, es una planta bastante habitual en exteriores y no resulta especialmente complicada de mantener.
Para que crezca en buenas condiciones necesita una ubicación adecuada, suficiente luz y un riego controlado, evitando que el sustrato permanezca excesivamente húmedo.
Así debes cuidar el crisantemo en casa
Si quieres tener esta planta en la terraza o el jardín, hay varios aspectos que conviene tener en cuenta. Uno de los más importantes es la ubicación. Aunque necesita muchas horas de luz para crecer con fuerza, el sol directo durante las horas de más calor puede dañar las hojas y las flores. Por eso, una zona luminosa y en semisombra puede ser una buena elección.
El riego también requiere cierta atención. El crisantemo no tolera bien la sequía, pero tampoco el exceso de agua. Lo recomendable es mantener la tierra húmeda, sin llegar a encharcarla, porque la acumulación de agua puede terminar dañando las raíces.
Además, necesita nutrientes para crecer con fuerza y ofrecer una floración abundante. Es recomendable fertilizarlo durante la primavera, cuando la planta se encuentra en pleno crecimiento.
La poda también puede ayudar a conseguir una planta más compacta y con una floración más prolongada: durante los meses de mayo a julio se pueden recortar algunos tallos y retirar parte del follaje cuando haya demasiada vegetación.
Otro detalle importante es el calor. Aunque estemos hablando de una planta para tener en verano, muchas variedades de crisantemo prefieren temperaturas suaves y no llevan bien el exceso de calor. En las zonas más cálidas, conviene protegerla de las horas de sol más intenso y buscar un lugar fresco y resguardado.
Otras plantas que también puedes tener en verano para mantener lejos a los insectos
La lavanda, por ejemplo, es una de las favoritas por su aroma y por el aspecto que aporta cuando florece. Necesita bastante luz solar y un suelo con buen drenaje, ya que no lleva bien el exceso de agua.
El romero es otra opción especialmente práctica para exteriores. Soporta bien el calor, necesita riegos moderados y se adapta a periodos de menor disponibilidad de agua. Su intenso aroma también se ha relacionado tradicionalmente con el rechazo de determinados insectos.
Por último está la citronela, conocida por su característico olor cítrico y muy vinculada a los productos utilizados para mantener alejados a los mosquitos. En cualquier caso, estas plantas pueden complementar otras medidas, pero no sustituyen a los métodos específicos de control.
Para reducir la presencia de mosquitos en casa durante el verano, también resulta importante evitar acumulaciones de agua, utilizar mosquiteras en las ventanas y recurrir a productos específicos cuando sea necesario.