Esta especie está en peligro de extinción y hay en España: quedan menos de 200 ejemplares
El visón europeo, una especie considerada en peligro de extinción, atraviesa una situación crítica en España, donde la población ha sufrido un desplome alarmante en la última década. Según un estudio reciente de la Sociedad de Ciencias Naturales Gorosti, titulado El visón europeo, rastros e indicios, en la actualidad solo se han censado 142 ejemplares en el país. España alberga así una de las poblaciones más relevantes de esta especie en Europa occidental, concentrada principalmente en la cuenca del río Ebro y sus afluentes.
El visón europeo está en estas regiones
Este pequeño mustélido se encuentra en regiones como Navarra, La Rioja, País Vasco, Castilla y León (sobre todo en el noreste de Burgos y el norte de Soria) y Aragón, con los mayores grupos localizados en la parte alta del río Ebro y en afluentes como Oca, Bayas, Zadorra, Tirón, Najerilla, Iregua, Leza, Cidacos, Alhama, Odrón-Linares, Ega, Arga y Aragón.
Los censos muestran que la población española se ha reducido drásticamente en los últimos años. Inicialmente se estimaban menos de 500 individuos, pero el muestreo nacional de otoño de 2022, realizado con trampas de pelo no invasivas, confirma que apenas quedan 142 visones europeos en todo el territorio, con un intervalo de confianza de entre 130 y 157 ejemplares. El análisis genético permitió identificar al menos 87 individuos (50 hembras y 37 machos) distribuidos entre La Rioja, Álava, Aragón, Navarra, Burgos y Soria.
La situación en España es crítica
Este colapso representa una disminución del 70-80 % en solo una década, y la especie fue declarada en situación crítica en España en 2018. La Sociedad Gorosti apunta a múltiples factores detrás de este declive: sobreexplotación peletera histórica, destrucción de hábitats fluviales, contaminación por pesticidas y metales pesados, aislamiento genético y la competencia con el visón americano.
Para revertir la tendencia, los expertos insisten en la necesidad de un plan de conservación integral y urgente. Este debería incluir la restauración de los ecosistemas ribereños, control y erradicación del visón americano, programas de reproducción en cautividad, incorporación de material genético europeo y seguimiento individualizado de los ejemplares.

Gorosti subraya la importancia de reflexionar sobre los esfuerzos realizados en las últimas décadas, preguntándose por qué, pese a los numerosos proyectos Life y los recursos invertidos, la especie no ha logrado recuperarse y sigue en una situación crítica.