Yirenki despierta a Ghana en el descuento para doblegar a Panamá
Yirenki le da un triunfo vital a Ghana en el descuento del partido más aburrido de lo que llevamos de Mundial contra Panamá
El equipo de Carlos Queiroz se pone segundo del Grupo L, tras Inglaterra
Inglaterra no se anda con rodeos

Ghana despierta del mayor tostón de lo que llevamos de Mundial en el descuento, gracias a Thomas-Asante y Caleb Yirenki. Una acción en el 96′ decidió el duelo de necesidades ante Panamá. Un partido en el que lo único a destacar hasta ese momento fue la presencia de un histórico de los Mundiales: Carlos Queiroz. El que fuera entrenador del Real Madrid hace más de 20 años volvía a lo que se ha convertido en su hábitat natural. Verle cada cuatro años por la tele ya es una tradición y su mano se notó al final de un encuentro sin nada reseñable. Agitó el avispero y se llevó tres puntos que son de oro para esta selección ghanesa, que sueña con llegar al mata mata.
Y sueño, precisamente, es lo que le tuvo que entrar a más de uno. No eran horas y el partido no acompañaba. Sobre el papel, dos equipos sin nada que perder y mucho que ganar; sobre el césped, dos selecciones que estaban negadas de cara a puerta y que fueron incapaces de meterla. Hasta el final, claro está. El partido moría sin goles y entonces Panamá creyó que podía rascar algo más que un punto. Se fueron arriba y se les volvió en contra.
Salieron a correr los ghaneses y, gracias a la velocidad de Thomas-Asante, consiguieron llevarse los tres puntos. Apuró, metió el balón tenso al área pequeña y remató Yirenki a gol. Un gol que deja a los centroamericanos con pie y medio fuera de este Mundial, teniendo en cuenta que los otros dos rivales del grupo son Inglaterra y Croacia.
La selección de Ghana llegaba con Queiroz en el banquillo. Quinto Mundial –como Modric– para él, tras dirigir a Portugal en 2010 y a Irán en 2014, 2018 y 2022. Ahora tiene la labor de intentar llevar a Ghana a dieciseisavos de final. Y para estar en ellos, debían ganar la que era su primera final. Partían con ligero favoritismo y lo cierto es que fueron los que más empeño pusieron en hacerse con el triunfo. Aunque sin excesivos adornos. Llegaban con tres conocidos de nuestro fútbol: Mumin (Rayo), Sibo (Oviedo) e Iñaki Williams (Athletic). Ninguno fue de la partida.
La Ghana de Queiroz se impone
La lluvia sorprendió durante la primera mitad, dejando la esperanza de ver algo mejor en la segunda parte. Pero no se vayan a creer que lo fue. Apretaron, eso sí, los ghaneses, pero sin generar peligro real sobre la meta de Orlando Mosquera. Trataron al final del partido de imponer su físico, pero les faltaba lo más importante: la efectividad.
Queiroz, por cierto, no dio ni un sólo minuto al mayor de los Williams. Conociendo lo que aporta en el Athletic, no hubiera estado de más ver qué podía aportar a una selección falta de ideas en ataque y que cortocircuitaba si se quedaba sin opciones de colgar balones al área. Panamá intentó sacar algo positivo de las pérdidas de los africanos y del balón parado.
Se vieron con opciones en el tramo final y se vinieron arriba, descuidando su espalda ante un equipo cuyo mayor potencial, como suele pasar con los equipos africanos, reside en la velocidad de sus futbolistas. Y ahí castigaron los Black Stars. De la forma más cruel. En el 96′, cuando todo parecía destinado a un empate que nadie había hecho por romper, explotó Thomas-Asante por la izquierda para regalarle el gol a Yirenki y ghanar el partido.