Expertos en adiestramiento canino coinciden: «Los perros que tiran de la correa en casa tienen una falta de normas»
Una conducta relacionada con el estrés y la ansiedad que experimenta el animal en sus rutinas diarias
Los veterinarios expertos coinciden: los gatos parecen antisociales pero estas 5 razas son tan cariñosas que pueden sufrir trastornos por ansiedad
Los veterinarios coinciden sobre el mito de los gatos atigrados: "En realidad, la forma de M en la frente no posee ninguna explicación especial"
Lo confirman los veterinarios: si un perro hace agujeros no es sólo para esconder algo, sino que puede tener problemas de comportamiento

El momento paseo puede convertirse en una desesperación para numerosos dueños. La correa es el factor detonante que provoca una sensación de limitación, desembocando en una tensión notable entre dueño y animal. Por eso, el resultado es el de un paseo repleto de tirones, desesperación, jadeos o ladridos. El adiestrador canino, Víctor Mañero, expone que este comportamiento no se centra sólo en las salidas rutinarias, sino que empieza en su preparación previa. Además, el experto recalca que los problemas de conducta se relacionan con las normas y límites que existen en el hogar. «Los perros que tiran de la correa seguramente en casa tienen una falta de normas, una falta de disciplina, un exceso de cariño, de permisividad y sobre todo, tienen un estrés en casa altísimo», asegura.
¿Por qué tiran de la correa?
El especialista afirma que tener ansia durante los paseos está relacionado con un alto nivel de estrés y ansiedad. «El perro está deseando irse de la casa. Una ansiedad por separación», señalaba en una entrevista para el podcast Lopez and Lopez. Un comportamiento asociado también al miedo, estrés, excitación, falta de entrenamiento, entorno y experiencias previas vividas por el animal. Por lo tanto, ante una conducta repetitiva lo más aconsejable es consultar con un profesional para poner remedio a esos comportamientos. Además, cada perro es diferente y las soluciones dependerán del bienestar correspondiente para cada uno.
El vínculo entre dueño y perro
«El perro se parece al dueño», resalta Mañero. Las mascotas proyectan las sensaciones y emociones que sienten de las personas con las que conviven, es decir, es clave que la familia estudie y analice las rutinas y las formas de relacionarse en casa con su perro. El experto asegura que permitir al animal ciertas cosas es una proyección, como si fuera un espejo de lo que permite el dueño en su propia vida y hacia dónde está yendo. A su vez, el animal es capaz de percibir las emociones y el estado de ánimo de su responsable, reproduciéndolo en el paseo. Por eso, si el dueño está cansado, triste o nervioso el perro interioriza esas sensaciones y afecta notablemente a su comportamiento.
¿Cuáles son los límites?
Cuando el dueño pretenda atajar la conducta de su mascota debe consultar a los expertos y profesionales en la materia, ya que en la mayoría de casos implementar castigos perjudica la actitud del animal. Una educación que debe estar basada en reglas claras, rutinas y comportamientos esperables, reforzando de manera positiva lo que haga el animal de forma correcta. Además, es importante que el perro olfatee, explore y se mueva porque es un momento para que el animal disfrute también. Así que, si un perro tira de la correa de manera constante, ladra, se altera o presenta cambios de conducta hay que solucionarlo buscando qué es lo que provoca ese comportamiento para poder modificarlo.