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¿Cómo acostumbrar a tu perro al bozal?

La correa, el collar y el bozal son elementos imprescindibles para el cuidado diario de nuestro perro. ¿Cómo acostumbrar a tu perro al bozal? Toma nota.

El perro y el bozal
Tu perro se acostumbra al bozal

¿Sabías que en España algunas razas de perros deben llevar bozal obligatoriamente? Si eres el feliz poseedor de un “PPP” (perro potencialmente peligroso) te interesará saber que es tu caso. Sin embargo, el bozal es beneficioso para todas las razas. Todo comienza con acostumbrar al perro al bozal. ¿No es tan sencillo? Aquí te explicamos cómo hacerlo.

Claves para que el perro acepte el bozal

El bozal no tiene muy buena fama, pues se lo asocia a perros peligrosos. Sin embargo, tiene muchos beneficios. Además, la mayoría de los perros pueden ser entrenados para usar el bozal.

Para lograr que el perro acepte el bozal se necesita, como en todo con nuestro peludo amigo, planificación, paciencia y constancia. La base del entrenamiento es crear una asociación positiva con el bozal; esta técnica se denomina entrenamiento basado en recompensas. El perro se animará a introducir cada vez más su hocico en el bozal sabiendo que al final recibirá un premio.

Para el éxito del entrenamiento, es clave elegir el bozal adecuado. No debe impedir que el perro jadee o beba ya que necesita disipar el calor. Pide asesoramiento a tu veterinario.El perro y el bozal

Entrenamiento en 4 etapas

  • Reconocimiento del bozal. Deja que el perro huela el bozal y se acostumbre a verlo. Recompénsalo cada vez que muestre interés en el bozal.
  • Introducción del hocico en el bozal. Esta es la etapa que probablemente lleve más tiempo y se debe cumplir paso a paso. Gradualmente, el perro debe ir introduciendo el hocico en el bozal hasta que su nariz asome por el otro extremo, y siempre voluntariamente. Busca una asociación positiva, como una golosina que se coloca cada vez más cerca del borde. El perro debe descubrir que cuando asoma su nariz por el extremo del bozal recibe una gran recompensa.
  • Acostumbramiento a las correas. Coloca las correas sin abrocharlas cada vez que el perro introduzca todo su hocico en el bozal, para acostumbrarlo a la sensación.
  • Fijación del bozal. Una vez que tu mascota se acostumbra a la sensación de las correas, prueba abrocharlas teniendo a mano una recompensa. Aquí puede suceder que el perro se asuste o trate de quitarse el bozal. Retrocede al paso anterior e intenta nuevamente, con calma y palabras amistosas. Luego trata de aumentar el tiempo entre la fijación del bozal y la recompensa.

El uso del bozal debe convertirse en una rutina diaria para tu perro. Procura asociarlo a cosas divertidas, como jugar o salir a caminar. Recuerda: un perro con bozal es un dueño seguro y relajado. ¡A divertirse!

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