CRISIS EN EL PP

El Gobierno de Ayuso teme que el proceso para relevar a Casado retrase aún más el congreso de Madrid

Isabel Díaz Ayuso
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

Una vez sorteado el principal obstáculo para la convocatoria del congreso del PP de Madrid con la caída de Teodoro García Egea y la inminente salida de Pablo Casado, el camino a la presidencia del partido en la región parece despejado para Isabel Díaz Ayuso. Sin embargo, desde su entorno no ocultan la preocupación que existe porque el devenir de los acontecimientos a partir de ahora pueda dilatar aún más esa cita.

De acuerdo con el calendario congresual aprobado por la Junta Directiva Nacional el congreso del PP de Madrid debe celebrarse antes de que finalice el mes de junio, es decir, en un plazo máximo de 4 meses. Ahora bien, una vez se convoque el congreso nacional extraordinario el próximo 1 de marzo la celebración de esos congresos quedará en stand by.

De ese cónclave, que tendrá lugar los días 2 y 3 de abril, saldrá una nueva dirección nacional que, tal y como confirman a OKDIARIO fuentes de la formación, tendrá que decidir qué calendario establece para que se convoquen los congresos regionales que faltan por celebrar.

Estos son Extremadura y Canarias, pluriprovinciales, y Cantabria, La Rioja, Navarra, Murcia y Madrid, uniprovinciales, además de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Todos ellos, de acuerdo con el calendario que manejaba la dirección nacional saliente debían celebrarse en el primer semestre del año. Pero, con la nueva directiva, ese calendario puede variar aunque tampoco se puede descartar que lo haga en beneficio de Díaz Ayuso, cuyo congreso estaban relegando desde Génova a la cola y quizá ahora la nueva directiva sí escuche los ruegos de la presidenta madrileña para celebrarlo «cuanto antes».

Con todo, la preocupación radica más en que sean los propios plazos que deben seguirse ahora para renovar el liderazgo de Pablo Casado lo que pueda forzar ese retraso en el congreso de Madrid que, en todo caso, deberá celebrarse después del congreso nacional extraordinario. Esa cita quedará convocada el próximo 1 de marzo y tendrá lugar los próximos 2 y 3 de abril.

«El Congreso Nacional Extraordinario podrá ser convocado, en casos de excepcional urgencia, con tan solo treinta días de antelación, haciendo constar en la convocatoria el motivo de convocar y las causas que fundamentan la urgencia», rezan las normas internas de los populares.

De este modo, en el hipotético caso de que ese mismo 3 de abril se fijara el congreso de Madrid, el cónclave madrileño podría celebrarse, como pronto, el 18 de mayo, puesto que deben mediar 45 días entre la convocatoria y la celebración, según fijan los estatutos.

Sea como fuere, la pretensión inicial de Díaz Ayuso de celebrar el congreso en el mes de marzo quedan en agua de borrajas, aunque la demostración de fuerza que se ha visto en esta guerra con Casado y que ha terminado con su defenestración política alejan los fantasmas de posibles rivales para la presidencia del PP de Madrid. El que sobre el papel se tornaba como su principal rival, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, ha quedado tocado de la contienda interna, ha renunciado a la portavocía nacional del PP y se antoja inverosímil que vaya a querer disputarle ahora la presidencia del PP madrileño.

En este escenario no cabe esperar que ningún otro militante vaya a concurrir a unas eventuales primarias, sin embargo, fuentes del Gobierno de Ayuso prefieren mostrarse cautos al respecto y recuerdan que «puede presentarse quien quiera».

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