Trapero colabora con la Justicia desencriptando los mensajes internos de los Mossos para evitar la cárcel

Trapero colabora con la Justicia desencriptando los mensajes internos de los Mossos para evitar la cárcel
Josep Lluís Trapero, mayor de los Mossos d'Esquadra, a su llegada a la Audiencia Nacional. (Foto: EFE)
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El mayor de los Mossos d’Esquadra Josep Lluís Trapero, que permanece relegado a actividades administrativas, ha accedido a colaborar con la Guardia Civil en la investigación de los preparativos del 1-O para evitar pisar la cárcel.

Las fuentes consultadas por OKDIARIO señalan que, gracias a esta colaboración, la Guardia Civil ha obtenido las contraseñas del sistema encriptado de mensajería que la Policía autonómica utilizó en el dispositivo puesto en marcha con motivo de la celebración del referéndum ilegal de independencia del 1 de octubre.

Las mismas fuentes concretan que ha resultado especialmente valiosa la ayuda del actual responsable de los Mossos, Ferran López –que era el número 2 del cuerpo hasta la aplicación del 155–, mientras que Trapero “ha facilitado las cosas y, cuanto menos, no ha estorbado“.

Lo cierto es que la Guardia Civil ha logrado descifrar así todas las comunicaciones internas de mensajería que los mandos de la Policía autonómica intercambiaron con sus unidades en las jornadas previas al 1-O. Se trata de un paso fundamental para dar un nuevo impulso a la investigación, ya que permitirá comprobar los indicios de que grupos de Mossos dieron cobertura al traslado de las urnas del referéndum e incluso espiaron los pasos de la Policía Nacional y la Guardia Civil para obstaculizar su labor.

El código descifrado

Tarde o temprano, los expertos de la Guardia Civil habrían logrado romper el código de este sistema de mensajería, pero la colaboración de Ferran López y, en menor medida, Trapero ha permitido agilizar las pesquisas. Todo ello contribuirá a aclarar el papel de la Policía autonómica –a la que se asignaba el papel de “brazo ejecutor” del proceso de independencia en la hoja de ruta hallada en  el domicilio de Josep María Jové– durante las jornadas previas al referéndum.

Porque como ha informado OKDIARIO, en la misma jornada del 1-O los mandos de la Policía autonómica utilizaron un canal alternativo de comunicaciones por audio sin que quedaran grabadas, en contra de lo que es norma en este cuerpo. Una cautela que demuestra que existió una voluntad de ocultación por parte de la dirección de los Mossos, en todas las actividades que se desarrollaron en torno al referéndum ilegal, para eludir su responsabilidad ante la Justicia.

Los hechos que se desprenden de estas comunicaciones pueden resultar especialmente comprometedores para Josep Lluís Trapero y su antiguo número 2. Pero la disposición que han mostrado a colaborar con la Guardia Civil permitirá atenuar su situación.

En cualquier caso, Ferrán López no está imputado en ninguna de las causas abiertas por la organización del referéndum ilegal –en el Tribunal Supremo, en la Audiencia Nacional y en el Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona–, sino que el Gobierno ha confiado en él para dirigir los Mossos tras la aplicación del artículo 155.

Las órdenes políticas de Forn

El juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena decidió el pasado día 4 mantener en prisión al ex conseller de Interior de la Generalitat Joaquim Forn, dado que los informes de la Guardia Civil le señalan como el responsable político de que los Mossos d’Esquadra incumplieran la orden judicial de impedir el referéndum ilegal del 1-O.

No es un buen augurio para Josep Lluís Trapero, ya que era el encargado de aplicar y transmitir al cuerpo las órdenes políticas que dictaban el ex conseller Forn y el entonces director general Pere Soler, calificado por sus propios compañeros como un auténtico “talibán independentista“.

La decisión del juez Llarena sobre el ex conseller Joaquim Forn habría persuadido a Trapero a colaborar con la Justicia y la Guardia Civil para evitar o demorar en lo posible su entrada en prisión, que en ningún caso se producirá antes de las elecciones del 21-D. El todavía mayor de los Mossos –pues conserva este rango como funcionario– debe volver a declarar en las próximas semanas ante la magistrada Carmen Lamela de la Audiencia Nacional, donde permanece imputado por sedición.

Los informes recabados por la Guardia Civil acreditan que los Mossos d’Esquadra, bajo la dirección política del ex conseller Joaquim Forn y del mayor Josep Lluís Trapero, incumplieron abiertamente las órdenes del juez. Y en algunos casos colaboraron abiertamente para facilitar la celebración del referéndum ilegal e incluso transportaron las urnas para realizar el escrutinio.

Trapero ni intentó desalojar los colegios

Las informaciones publicadas por OKDIARIO señalan que la Unidad Central de Recursos Operativos (UCRO) de los Mossos d’Esquadra diseñó el dispositivo secreto para comprar e introducir en España las urnas del referéndum.

Durante los registros efectuados el 20 de septiembre, la Guardia Civil pidió ayuda hasta en ocho ocasiones a los Mossos d’Esquadra, ya que miles de personas convocadas por la ANC y Òmnium mantenían retenida a la comisión judicial que había acudido a la Conselleria de Economía. Durante casi 10 horas, los Mossos hicieron caso omiso a estos avisos.

Los pinchazos telefónicos ordenados por el Juzgado número 13 de Barcelona han puesto en evidencia, además, que los Mossos facilitaron protección y medidas de contravigilancia a los principales imputados por los preparativos del referéndum, para que pudieran burlar a la Guardia Civil.

En las horas previas al 1-O, el juez ordenó a los Mossos que precintaran los colegios electorales para evitar que se celebrara la consulta ilegal. La ANC, Òmnium y la CUP coordinaron a grupos de voluntarios, que se encerraron durante todo el fin de semana para evitar el desalojo. El mayor Josep Lluís Trapero se limitó a enviar a una pareja de agentes a cada colegio electoral, algo que evidencia que nunca tuvo intención de desalojar y precintar los centros de votación.

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