Investigación

El negocio de la independencia: Òmnium movió 6,6 millones en 2014

Omnium-Cultural
Publicidad a favor de la independencia, en uno de los edificios más emblemáticos de Barcelona
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El presidente de la Generalitat, Artur Mas, insiste en que se ve arrastrado por el clamor del pueblo catalán para proclamar un Estado propio tras las elecciones del 27S. Pero lo cierto es que este movimiento, que durante los últimos años ha logrado sacar a la calle a cientos de miles de catalanes, tiene poco de espontáneo: durante los últimos años ha sido financiado generosamente con dinero público por las Administraciones gobernadas por CiU yERC, y alentado a través de sus medios de comunicación públicos como TV3.

Una de las entidades más mimadas por los gobiernos nacionalistas ha sido Òminum Cultural, que aunque se define como una asociación dedicada a la defensa de la lengua y la cultura catalana no oculta sus fines políticos. Desde hace meses, esta organización se vuelca en la convocatoria de actos en todos los rincones de Cataluña para “garantizar el éxito” de las opciones independentistas en las elecciones del 27S.

En la lista de Artur Mas

De hecho, Muriel Casals abandonó el pasado mes de julio la presidencia de la asociación para integrarse en la candidatura Junts pel Sí, de la que forma parte el propio Artur Más. Casals fue sustituida por Quim Torra al frente de la Junta Nacional de la entidad. Òmnium es junto a la Asamblea Nacional Catalana (ANC) la principal impulsora de la candidatura Junts pel Sí, junto a CDC (el partido de Artur Mas) y ERC.

Pocas asociaciones pueden presumir de las cifras que maneja Òmnium Cultural: el año pasado ingresó más de 6,6 millones de euros, tiene un patrimonio inmobiliario de tres millones de euros (incluyendo edificios que ha recibido en forma de “donación” o herencias), 50.000 socios, una plantilla formada por más de medio centenar de personas y más de 30 sedes repartidas por toda Cataluña. Todo un imperio financiado generosamente por las Administraciones públicas, que trabaja de forma incansable para lograr la ruptura de la Constitución y la proclamación del Estado catalán.

Además, colabora estrechamente con otras organizaciones de la Comunidad Valenciana y Baleares, como Escola Mallorquina (que encabezó la oposición contra el proyecto de trilingüismo del expresidente José Ramón Bauzá) y Acció Cultural del País Valenciana (ACPV). Durante las últimas semanas, los partidos separatistas ya han dejado claro que la declaración de independencia solo sería un primer paso para anexionarse el resto de lo que denominan “Països Catalans”.

De acuerdo con sus cuentas auditadas por la firma Faura-Casas, Òmnium Cultural ingresó el año pasado 2,7 millones de euros a través de las cuotas que abonan sus 50.000 socios, así como 281.000 euros en subvenciones concedidas por las Administraciones públicas y otros tres millones mediante “promociones, patrocinadores y colaboradores”.

Se beneficia de incentivos fiscales

Las instituciones públicas que el año pasado se mostraron más espléndidas con Òmnium se encuentran el Ayuntamiento de Barcelona presidido en aquel momento por el alcalde de CiU Xavier Trias (le concedió subvenciones por importe de 160.500 euros), la Diputación de Barcelona (25.000 euros) y los ayuntamientos de Igualada (9.200), Sant Cugat (7.850), Olot (6.550), Sant Boi de Llobregat (6.082), Vic (5.000), Girona (4.500) y Reus, con idéntica cantidad. Todo ello, en un momento de recortes y austeridad en el que la mayoría de las Administraciones catalanas se vieron obligadas a reducir el gasto destinado a los servicios públicos.

No ha sido el año en el que las instituciones gobernadas por CiU se han mostrado más generosas con Òmnium: durante los cuatro ejercicios anteriores de la Generalitat ayudas que suman 3,1 millones de euros a través de varios convenios para financiar sus actividades.

Pese a que sus fines declarados son “fomentar la defensa de la lengua y la cultura catalana”, la asociación que preside Quim Torra se volcó el año pasado en varias campañas soberanistas como Catalans want to vote -con exhibiciones de castellers en las principales capitales europeas para “internacionalizar el proceso”. En esta operación de imagen, cientos de castellers levantaron torres humanas en Berlín, Bruselas, Ginebra, Londres, Lisboa, París y Roma para mostrar al mundo sus ansias independentistas. La asociación también impulsó la campaña Per a un país de tots, decidim escola catalana, en defensa del modelo de inmersión lingüística y para rechazar el aumento del número de horas impartidas en castellano en los centros educativos.

La cultura como tapadera política

Y una gran paradoja, aunque lucha denodadamente para romper la Constitución, la asociación se beneficia de los incentivos y rebajas fiscales que la Ley 49/2002 prevé para las entidades sin ánimo de lucro. De este modo, tan solo tributa a la Administración del Estado un 10% en concepto de IVA y de Impuesto de Sociedades.

Òmnium Cultural no es la única organización independentista a la que las Administraciones catalanas riegan con subvenciones millonarias: la Plataforma per la Llengua -que respalda la campaña electoral de Junts pel Sí utilizando el lema Votar per la independència és també votar per la llengua catalana– ha recibido durante los últimos cuatro años subvenciones de siete departamentos distintos de la Generalitat, que suman 2,3 millones de euros: medio millón en 2012 y otros 1.860.000 en un programa plurianual para el período 2013-2015.

Como en el caso de Òmnium, se trata de ayudas públicas millonarias destinadas teóricamente a la promoción cultural, pero que se emplean finalmente para apoyar a la causa independentista. La Plataforma per la Llengua puso en marcha una campaña animando a comprar y consumir exclusivamente los productos rotulados en catalán (o lo que es lo mismo, pidiendo el boicot a las marcas y productos que solo se rotulan en castellano), pero ya ha eliminado esta campaña de su web.

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