Puede que Liechtenstein sea uno de los países más pequeños de Europa, pero su familia real se encuentra entre las más ricas del continente. En este pequeño principado alpino, situado entre Suiza y Austria, la Casa de Liechtenstein ha conseguido construir durante generaciones un patrimonio de miles de millones de euros. Al frente de la familia se encuentra el príncipe Hans-Adam II, uno de los monarcas con mayor fortuna de Europa. Su riqueza está estrechamente vinculada a LGT, el poderoso grupo financiero de la familia, especializado en banca privada y gestión de grandes patrimonios.