Elie Saab lanza en octubre su colección con H&M y ya sabemos qué prendas van a arrasar: «Representan mi mundo»
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Durante años, llevar un Elie Saab ha sido casi sinónimo de tener una gran noche por delante. Ahora, la maison que ha vestido alfombras rojas y novias de todo el mundo cambia de escenario y aterriza en H&M. El diseñador libanés abre las puertas de su universo de bordados, lentejuelas, encajes y siluetas de impacto en una colección que acerca su particular idea del glamour a un público mucho más amplio. «Ha sido un proceso realmente colaborativo e inspirador», reconoce Saab sobre una alianza que vuelve a poner sobre la mesa una pregunta cada vez más presente en la industria: ¿dónde termina el lujo y dónde empieza la moda para todos?
Si hay algo que define a Elie Saab es la capacidad de convertir un vestido en un acontecimiento. Desde que fundó su firma en Beirut en 1982, el diseñador ha construido un lenguaje propio alrededor de la feminidad, la sofisticación y una cierta idea de lujo que no entiende precisamente de discreción. Sus vestidos han encontrado su lugar en bodas, grandes ceremonias y, especialmente, en esas alfombras rojas donde la moda deja de ser simplemente ropa para convertirse en espectáculo.

Su historia también habla de una progresiva conquista de la industria internacional. Saab pasó de ser un joven creador establecido en Líbano a formar parte del reducido universo de la alta costura francesa, convirtiéndose en uno de los primeros miembros internacionales de la prestigiosa Chambre Syndicale de la Haute Couture.
Aquel recorrido explica por qué su nombre está hoy asociado a una determinada manera de entender el glamour. Encajes, bordados, transparencias, pedrería, volúmenes y vestidos que parecen diseñados para detener el tiempo forman parte de un imaginario que ahora se traslada a un territorio mucho más democrático.
Porque la colección con H&M no pretende convertir a todo el mundo en cliente de alta costura. La apuesta es otra: hacer reconocible ese universo en prendas que puedan formar parte de una vida mucho más cotidiana.

El glamour cambia de armario
La colección reunirá moda femenina y masculina y contará también con accesorios y calzado. En ella estarán algunos de los códigos que inmediatamente remiten a la maison: vestidos ornamentados, tejidos brillantes, sastrería de líneas definidas, encajes delicados, lentejuelas degradadas y los monogramas de la firma.
El propio Saab lo resume como una colección pensada para quienes ya conocen y admiran su universo. «Cada pieza ha sido creada con cuidado y dedicación, reuniendo un vestuario completo que refleja cada momento de la vida de una mujer», explica.

Y aquí está quizá la parte más interesante de la colaboración. No se trata únicamente de coger el nombre de un diseñador de lujo y estamparlo sobre una etiqueta. La intención es trasladar una identidad estética. Esa es, precisamente, la razón por la que estas alianzas se han convertido en uno de los grandes fenómenos de la moda contemporánea.
Del sueño de la pasarela al armario
La paradoja es que el lujo necesita seguir siendo deseable mientras encuentra nuevas formas de acercarse al consumidor. Y las colaboraciones funcionan precisamente porque mantienen una pequeña dosis de inaccesibilidad: son ediciones especiales, tienen detrás un nombre reconocible y suelen despertar una sensación de oportunidad.

En el caso de Elie Saab, además, existe un componente emocional evidente. Su estética siempre ha estado ligada a momentos extraordinarios. Una novia, una gala, una alfombra roja. Ahora esa fantasía se desplaza a un armario mucho más cotidiano.
«Estoy muy satisfecho con esta colaboración», asegura el diseñador, que define el proceso junto al equipo de H&M como «realmente colaborativo e inspirador».

Fecha lanzamiento
El 22 de octubre será el momento de comprobar si esa fórmula vuelve a funcionar. Mientras tanto, nosotros ya tenemos nuestra selección mental hecha: esas prendas que sabemos que, llegado el día, estarán entre las primeras de nuestra lista de deseos.