Cómo tomar baños de asiento en casa

baños de asiento
Descubre los beneficios de tomar baños de asiento.

Hay diversos motivos para tomar baños de asiento, pero lo más habitual, es hacerlo para aliviar el escozor de las hemorroides o para tratar ciertas infecciones vaginales. Y es que los baños de asiento, son muy recomendados por los profesionales de la salud, para reducir el dolor y las molestias ocasionadas por algunas afecciones, que pueden o no cursar con dolor, pero que provocan molestias en la zona genital, el perineo o el ano. Si tú también sientes molestias en esa zona tan delicada, aquí te explicamos cómo tomar baños de asiento.

¿Qué son los baños de asiento?

Los baños de asiento son una manera higiénica de tratar ciertos problemas relacionados con el área ano-genital, que permite sumergir la zona afectada en agua, a la que, por norma general, se le añade alguna sustancia curativa, ya sea una casera o bien un fármaco. De esta forma, se consiguen aliviar los síntomas provocados por lesiones o infecciones en la zona. ¿Nunca lo has probado?

Las causas para darse un baño de asiento, son diversas y variadas: una cirugía rectal o vaginal, afecciones de la vejiga, infecciones vaginales, hemorroides, fisuras, hongos, o incluso para aliviar el escozor tras tener relaciones sexuales intensas. En España, la mayor parte de la gente, usa el bidé para tomar un baño de asiento, y no siempre se hace por una cuestión médica, sino simplemente por limpieza e higiene y por la inmensa sensación de alivio que proporciona.

Tomar baños de asiento con o sin aditivos

El picor alrededor de la zona del ano, o la vagina, es tremendamente molesto y rascarse en estos casos no es la mejor solución, ya que sólo se consigue irritar la zona y, al poco tiempo, el picor se vuelve todavía más insoportable. ¿Qué puedes hacer? Pues tomar un baño de asiento. Te contamos cómo, ¡verás que alivio!

Pon agua tibia en el bidé, nunca caliente; y sumerge las nalgas, los genitales y el perineo, durante unos 20 minutos aproximadamente, recordando cambiar el agua si ésta se enfría. Repite esta operación 3 veces al día, y en poco tiempo, te notarás más aliviada.

Si no tienes bidé o no te gusta usarlo, también puedes hacerlo en la bañera o utilizar una palangana limpia y de uso exclusivo para estos menesteres. Si añades al agua tibia unas gotas de vinagre y media taza de sal o un poquito de bicarbonato, la sensación de alivio será aún mayor, sobre todo en casos de hongos vaginales o candidiasis.

En las farmacias existen productos específicos para añadir al agua, pero siempre son más recomendables los remedios naturales, que son menos agresivos.

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