Alimentación

Cómo cultivar guisantes o arvejas

El consumo de esta legumbre tiene muchos beneficios

cultivas los guisantes
Los guisantes son una de las legumbres más consumidas en todo el mundo

Los guisantes son una de las legumbres más consumidas en todo el mundo, muy cultivado especialmente en Europa y que se comercializa tanto fresco como en lata, seco o congelado. Hoy te damos todas las pautas para que sepas cómo cultivar guisantes y sacarle así todo el partido posible a esta legumbre tan beneficiosa.

Conocidos también como arvejas o chícharos, los guisante pertenecen a la familia Leguminosas y es una hierba anual que se pueden cocinar y conservar de diferentes maneras, además que combinarse con multitud de ingredientes para lograr platos deliciosos.

¿Cómo son los guisantes?

Las vainas en las que se desarrollan los guisantes tienen 5-10 cm de largo y suelen tener en su interior entre 4-10 semillas, que según la variedad pueden ser de diferentes formas y colores. Lo más habitual es que sean vainas alargadas de ocho semillas verdes, que pueden ser lisas o rugosas. Los guisantes tiernos tienen un sabor ligeramente dulce y se pueden consumir tanto crudos como cocidos o guisados, entre otros.

Es un alimento con un alto aporte de hidratos de carbono, ya que los contienen en un 14%, mientras que son agua en un 78%. Contienen también fibra y proteínas, entre otros.

Claves para cultivar guisantes o arvejas

  • Temperaturas: los guisantes toleran muy bien las bajas temperaturas, incluso si hay heladas, aunque no debería exponerse a temperaturas inferiores a -3ºC. Su crecimiento suele detenerse si baja de 5ºC, y lo ideal es que se mantenga siempre entre 16-20ºC. Las temperaturas muy altas pueden resultar perjudiciales, ya que hacen que la planta vegete mal.
  • Suelo: no le va muy bien en suelos muy húmedos ni en los que son muy arcillosos, sí le gusta un poco la humedad pero no en exceso ya que se pueden pudrir las semillas. Los suelos que más le gustan son los ligeros de textura silíceo-limosa y con un pH entre 6-6.5. Procura cambiar la situación cada temporada.
  • Siembra: esta hierba es un cultivo de invierno-primavera, aunque en algunas zonas se cultiva en otoño. Antes de hacerla debes recubrir las semillas con una buena mezcla de insecticida y fungicida. La siembra se realiza directa, a 4-5 cm de profundidad, y se puede hacer tanto de manera manual como mecanizada. Es recomendable hacer siembras escalonadas con un intervalo de una semana para así tener cosechas escalonadas.
  • Semillas: las semillas se deben sembrar en hileras alternas de tres, con ocho centímetros de separación. También se pueden colocar en surcos en forma de V la hilera de semillas, separadas cada 4 cm. La separación entre hileras puede ser diferente según la variedad.
  • Riego: se debe regar cuando el tiempo sea seco, especialmente si ya han salido flores y vainas.
  • Abono o fertilización: poco antes de la siembra es recomendable aplicar un abono general que sea bajo en nitrógeno, y también antes de sembrar un abono complejo 8-15-15, en una cantidad de unos 25 gr por metro cuadrado.
  • Malas hierbas: es muy importante que dediques tiempo a eliminar las malas hierbas con cierta regularidad.
  • Entutorado: se debe realizar cuando aparezcan los primeros zarcillos, guiando la planta con palos o cañas.
  • Plagas: las más comunes en los guisantes son polilla del guisante, pulgón verde y sitona, que es un escarabajo que roe las hojas.
  • Enfermedades: entre las más habituales que pueden aparecer en este cultivo están el oídio, rabia y mosaico, todas ellas en su versión “del guisante”.
  • Recolección: debes comenzar a recolectar antes de que las vainas se hagan demasiado fibrosas, y ten en cuenta que una buena hilera te debería dar al menos tres cosechas si comienzas a recolectar las vainas más bajas. Pasada la recolección debes cortar las plantas a ras del suelo y dejar que las raíces se descompongan para proporcionar al suelo el nitrógeno necesario para las siguientes cosechas.

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