En lugar de los restaurantes tradicionales: en 2026, a todo el mundo le encantarán los destinos gastronómicos como Mar de Sazzon
Septiembre y octubre se han convertido en meses especialmente interesantes para quienes buscan temperaturas agradables, menos sensación de temporada alta y planes que permitan disfrutar del exterior
Entre Estepona y Marbella, existe uno de esos enclaves que permiten concentrar en un mismo día algunos de los grandes atractivos del sur

Cada vez es más habitual que el turismo gastronómico forme parte de los motivos que llevan a elegir un destino. Ya no se trata únicamente de decidir un viaje en función de los monumentos que se pueden visitar, la historia de una ciudad o de aquellos rincones especialmente aesthetics que después acabarán formando parte del feed de Instagram. La gastronomía se ha convertido también en una razón de peso para hacer las maletas.
En este cambio han tenido mucho que ver los llamados foodies, creadores de contenido que han convertido los restaurantes, los mercados, los platos tradicionales y las nuevas propuestas culinarias en protagonistas de sus viajes. Para muchos viajeros, descubrir qué se come en un lugar es ya casi tan importante como saber qué se puede visitar.
Y España tiene mucho que ofrecer en este sentido. Cada ciudad y pueblo cuenta con productos, recetas y tradiciones capaces de convertir una escapada en una experiencia gastronómica. Entre los destinos especialmente atractivos para desconectar durante los meses de septiembre y octubre, e incluso durante el invierno, destaca el sur y, concretamente, la Costa del Sol.
Entre Estepona y Marbella hay un destino para los amantes de la gastronomía
En la Costa del Sol, entre Estepona y Marbella, existe uno de esos enclaves que permiten concentrar en un mismo día algunos de los grandes atractivos del sur: playa, piscina, descanso y una propuesta gastronómica capaz de convertir una comida en uno de los momentos centrales de la escapada.
Se trata de Laguna Beach, un complejo situado en Playa Padrón, en Estepona, que reúne diferentes espacios de ocio y gastronomía. Entre sus propuestas se encuentra Mar de Sazzon, un restaurante que pone el foco en la cocina española y andaluza y en el producto de temporada.
El enclave cuenta, además, con una terraza especialmente pensada para disfrutar de la experiencia al aire libre y de las vistas de la costa.
Mar de Sazzon: cocina sureña con protagonismo del producto
La propuesta gastronómica de Mar de Sazzon parte de una cocina de raíces sureñas en la que el producto ocupa un lugar central. La carta combina entrantes de inspiración tradicional con elaboraciones más trabajadas, además de arroces, pescados, carnes y postres caseros.
Entre los primeros platos aparecen propuestas como las croquetas de puchero o el steak tartar de vaca retinta. En el apartado de arroces destacan el arroz meloso de langostinos tigre y el arroz de pollo coquelet con verduras, dos opciones que ponen el foco en fondos de sabor y elaboraciones de cocina tradicional.

El pescado también tiene un peso importante. Entre las propuestas se encuentra el lenguado de Isla Cristina a la brasa, de 600 gramos para compartir, acompañado de sofrito de ajo, además del solomillo de atún de almadraba a la brasa. Para quienes prefieren carne, la carta incluye cortes como el entrecot de vaca madurada y el tomahawk de vaca vieja.
La experiencia termina con una selección de postres caseros, entre los que destacan la tarta de queso artesana y el mango fresco con helado de yogur.
De la playa a la mesa: una jornada sin prisas
Una de las particularidades de este tipo de destinos es que permiten cambiar el ritmo habitual de una escapada. La jornada puede comenzar junto al mar, continuar con unas horas de descanso y terminar alrededor de una mesa.
Laguna Beach reúne diferentes espacios en torno a este concepto. Además de Mar de Sazzon, el complejo cuenta con propuestas vinculadas al ocio de playa, piscinas, zonas de descanso y otros restaurantes, de manera que el visitante puede prolongar su estancia durante buena parte del día.
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Una escapada que también se disfruta en otoño
El turismo de sol y playa ya no tiene por qué terminar cuando acaba agosto. Septiembre y octubre se han convertido en meses especialmente interesantes para quienes buscan temperaturas agradables, menos sensación de temporada alta y planes que permitan disfrutar del exterior.
En la Costa del Sol, la gastronomía se suma a ese atractivo. El objetivo ya no es únicamente tumbarse frente al mar, sino encontrar lugares en los que pasar el día, comer bien y disfrutar del entorno.
Y para los viajeros que convierten la gastronomía en parte esencial de sus escapadas, propuestas como la de Mar de Sazzon resumen una de las tendencias que está transformando la forma de viajar.
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