España
'Caso Zapatero'

Zapatero dice al juez que las joyas son de Arabia Saudí y le pide ayuda para demostrarlo como adelantó OKDIARIO

El ex presidente atribuye las joyas a un regalo del rey Abdalá en 2007 y pide que Calama impulse la cooperación saudí

OKDIARIO publicó: Zapatero fracasa en la búsqueda de los certificados en Arabia, Emiratos y Qatar y pedirá al juez que los consiga él

El ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha asegurado al juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, sin aportar documentos, que varias de las joyas halladas en el registro de su despacho el pasado mayo proceden de Arabia Saudí. Además, le ha pedido que sea el propio instructor quien lo compruebe reclamando la cooperación de la monarquía saudí, tal y como adelantó OKDIARIO el pasado 10 de septiembre.

Según el nuevo escrito presentado por su defensa al que ha tenido acceso este periódico, las piezas forman parte de un «obsequio» del rey Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud. El monarca, fallecido en 2015, se lo habría entregado en 2007, cuando Zapatero residía en el Palacio de La Moncloa.

El documento firmado por el letrado Víctor Moreno Catena, Zapatero atribuye al rey Abdullah tres juegos de joyería de rubíes, esmeraldas y zafiros, doce piezas de oro blanco con diamantes que superan «el 90% por ciento del valor total», entregados en La Moncloa durante la visita oficial del monarca los días 18 y 19 de junio de 2007.

Revela que escribió a la Corte Real saudí el 16 de junio, la víspera de acogerse a su derecho a no declarar de este tema, y de nuevo el 12 de agosto, sin que conste respuesta.

Rechaza la tasación de 1.323.915 euros de Ansorena por ser «indudablemente muy superior al valor real» y pide la comisión rogatoria a Arabia Saudí si el juez considera insuficiente su explicación. Las otras 67 piezas, que suman en torno al 6,8% del valor, las atribuye a recuerdos familiares y regalos de amigos.

Con esta versión, el ex mandatario sitúa el origen de la supuesta dádiva en plena etapa al frente del Gobierno. Y deja en manos del juzgado la tarea de acreditar un relato que él mismo no ha logrado documentar.

El escrito ha llegado en la recta final del plazo de tres días que Calama le concedió el pasado lunes, 21 de septiembre. En ese auto, el magistrado le comunicaba que «puede aportar a este órgano judicial toda la documentación que se encuentre en su poder en relación con las joyas». Sin embargo, el ex presidente socialista por ahora no entrega documentación.

Apenas un día antes, el entorno más directo del ex presidente había subrayado que el texto decía «puede aportar» y no «debe aportar». Según esa lectura, el plazo no constituía un ultimátum, sino una opción.

Las gestiones fallidas

OKDIARIO ya reveló que Zapatero había fracasado en la búsqueda de los certificados de las joyas en Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Qatar. Las gestiones diplomáticas, realizadas también junto al ex ministro Miguel Ángel Moratinos, no han tenido éxito.

Ante ese fracaso, el ex presidente optó por pedir al juez que reclamara la documentación por vía judicial. Entonces, sus movimientos apuntaban a Qatar, pese a que siempre se había referido a varios países árabes. Ahora, el foco se ha desplazado a la monarquía saudí.

La vía para obtener esa información es la comisión rogatoria, el mecanismo por el que los jueces piden datos a autoridades de otros países. Los sistemas judiciales extranjeros están obligados a atenderlas, aunque estas peticiones suelen demorarse por las traducciones y las dilaciones en la respuesta.

El compromiso incumplido tiene fecha. Durante su declaración como investigado, en junio, Zapatero se negó a hablar sobre las joyas intervenidas por la Policía Nacional. Su defensa aseguró entonces que necesitaría «una semana o diez días» para pronunciarse.

Cuando Calama dictó el auto del 21 de septiembre, ya habían pasado 86 días desde que expiró aquel plazo autoimpuesto.

Las piezas se investigan en la pieza separada abierta por un presunto delito de contrabando dentro del caso Plus Ultra. Zapatero está investigado también por un presunto delito fiscal.

El instructor considera que la posesión de bienes de lujo de elevado valor, unida a la ausencia de trazabilidad fiscal sobre su adquisición, constituye «un indicio objetivo y racional de la posible existencia de una defraudación tributaria relevante».

El 3 de junio de 2026, el juez encargó a la Joyería Ansorena un «análisis preliminar» de las piezas. Su informe, remitido al juzgado el 11 de junio, valoró el lote en 1,3 millones de euros.

Ese mismo mes, el Instituto Gemológico Español elaboró seis dictámenes gemológicos sobre el mismo conjunto de joyas.

Nuevo peritaje gemológico

En el auto del pasado lunes, Calama ha acordado además un nuevo informe pericial, que ha encomendado a la Joyería Yanes. El magistrado la ha descrito como una «firma de larga tradición en la alta joyería española». Trabaja desde 1861.

Los peritos deberán pronunciarse sobre ocho extremos. Entre ellos figuran la «descripción individualizada y detallada de cada pieza», los metales preciosos empleados y la clasificación de las gemas.

También tendrán que identificar el área geográfica de fabricación de las joyas de mayor valor y la antigüedad aproximada de las piezas. Ese dato será clave para saber si corresponden a una visita oficial de algún dirigente africano o árabe.

El informe determinará igualmente el «valor de reposición actual de cada joya de forma individualizada» y el «valor conjunto del lote intervenido». El juez ha requerido a la policía judicial que garantice «en todo momento la cadena de custodia de las joyas».

A juicio del magistrado, la diligencia resulta «pertinente, útil y necesaria para el esclarecimiento de los hechos investigados».

El frente judicial se ha ampliado también al ámbito familiar. El mismo día, en la pieza principal por un presunto delito de blanqueo de capitales, Calama ha citado como imputadas a las hijas del ex presidente, Laura y Alba Rodríguez Espinosa, para el próximo 30 de noviembre.

Mientras tanto, la Fiscalía Anticorrupción reclama al juez que amplíe las pesquisas patrimoniales sobre Zapatero y su entorno.

La paradoja del relato presentado es evidente. El único testigo capaz de confirmar de primera mano la entrega de aquel regalo, el rey Abdullah, murió hace once años. La verdad sobre las joyas queda ahora en manos de dos pruebas muy distintas: una respuesta diplomática que puede tardar meses en llegar desde Riad y las lupas de los gemólogos de Yanes, que podrán fechar las piezas sin necesidad de preguntar a nadie.