Por "motivos de seguridad"

Barcos permite a los proetarras ‘reokupar’ un edificio público desalojado por orden judicial

Los okupas irrumpen en el Palacio Marqués de Rozalejo horas después de su expulsión

El Gobierno de Navarra pidió al juez parar el desalojo y éste lo concede por ver tolerancia del Ejecutivo

La presidenta, ausente, delega la crisis de orden público en la consejera de Educación

Las presiones y el pacto con EH Bildu, tras la decisión de mantener a los okupas

El Gobierno de Navarra que preside la nacionalista Uxue Barcos (Geroa Bai-PNV) abortó la nueva operación de desalojo de un grupo de okupas afines a EH Bildu del Palacio Marqués de Rozalejo, propiedad de la Comunidad Foral. Una veintena de individuos fueron desalojados por la Policía el pasado viernes en Pamplona, para volver a entrar por la fuerza horas después entre gritos en euskera de "Maravillas aurrera (adelante)". El juez paraba el segundo desalojo tras solicitarlo el Ejecutivo de Barcos, que esgrimió "motivos de seguridad", y ante la tolerancia de la okupación exhibida por el propio Gobierno navarro.

El también llamado "gaztetxe Maravillas" llevaba ocupado desde hace un año, y tras ser expulsados poco antes de las 11.00 de la mañana tras seis horas de intervención conjunta por parte de la Policía Foral y la Policía Nacional, los okupas se reorganizaban. Ya por la tarde, varios centenares de personas se dirigían al inmueble, forzando la puerta de entrada, y accediendo de nuevo a su interior. Sorprendentemente, no había ningún tipo de vigilancia.

El primer desalojo había llegado tras 12 largos meses de okupación (22 personas y 4 menores entre ellas), con la decisión del juez tras la petición de "diálogo" por la presidenta Uxue Barcos y de medidas cautelares por parte del Servicio de Patrimonio del Gobierno de Navarra. El partido de Barcos incluso sacaba pecho de la expulsión:

Pero en el caso del segundo, de momento no habrá desalojo. El Gobierno de Navarra ha pedido al Juzgado la suspensión del proceso para preservar la seguridad ciudadana. Y el Juzgado de Instrucción número 4 decidía archivar la causa hace 48 horas. Todo ello con Uxue Barcos ‘missing’, al igual que su consejera de Interior, según ha denunciado el PP. Los populares han criticado que la presidenta ausente haya dejado la gestión de una crisis de orden público a la Consejera de Educación.

El pacto de Barcos con EH Bildu 

Una decisión que ha sido interpretada en una doble clave: la de la connivencia del Gobierno nacionalista con EH Bildu (el hoy coordinador general y ex miembro de ETA, Arnaldo Otegi, ha saludado la marcha atrás de Barcos) y la de las presiones: las que Barcos habría sufrido por parte de la propia izquierda proetarra. No en vano, la líder de Geroa Bai gobierna gracias a un pacto cuatripartito con esta fuerza, Podemos e IU. Un acuerdo que permitió además a EH Bildu colocar de alcalde  de Pamplona al ‘abertzale’ Joseba Asiron.

Entretanto, los okupas han emitido este lunes un comunicado jactándose de volver a pisotear la ley, y tildando de "conquista popular" la apropiación por las bravas del edificio público. Además, advierten de que esta ‘reokupación’ no será la última en Pamplona: "La lucha es el único camino". PP, UPN y PSN han denunciado el caso, y los populares con su portavoz, Ana Beltrán, a la cabeza ya han registrado en el Parlamento navarro una moción para pedir la reprobación y dimisión de Barcos, y que llegará a pleno a primeros de septiembre.

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