Comunicado de los etarras

Los presos de ETA celebran los «pasos» dados por Sánchez «sin seguir los criterios de sus antecesores»

inspectores trabajo
Pedro Sánchez y Arnaldo Otegi.

Los presos etarras están muy contentos desde que Pedro Sánchez llegó al poder en 2018. El Gobierno socialcomunista de PSOE y Podemos ha cedido más competencias al País Vasco y ha acercado a más del 60% de los presos de ETA. Una política que ha sido aplaudida por los terroristas.

En un comunicado íntegramente en euskera remitido a Naiz, el colectivo de presos de ETA, EPPK, ha querido destacar los «pasos propios de los gobiernos español y francés desde 2018, sin seguir al pie de la letra los criterios de sus antecesores».

Es decir, celebra y agradece las políticas que han llevado a cabo Pedro Sánchez y su ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en favor de los presos. Y critica que antes, con Gobiernos de Mariano Rajoy, José María Aznar e incluso José Luis Rodríguez Zapatero no se les premiaban igual que el actual líder socialista.

Eso sí, los terroristas tienen una petición para Sánchez y Macron: consideran necesario «vaciar las cárceles» y defienden que es imprescindible que los Gobiernos central y francés abandonen la «políticas carcelarias que nos hacen más que exigir peajes».

En este sentido, indica que el EPPK ha mostrado su disposición a «recorrer el camino a la calle en el marco de la legislación penitenciaria» y dicen que prosiguen en ese intento «hasta sacar a la calle a todos los presos políticos vascos».

Por otro lado, denuncian que el 57% de los reclusos han denunciado torturas tras la detención y reprueban «las declaraciones arrancadas bajo tortura se utilizaron para imponer condenas».

«De la misma manera que los presos políticos vascos aceptamos el daño que hemos causado en nuestra acción, deseamos recibir el reconocimiento del daño que nos han causado, reconociendo que nos han torturado, aceptando la realidad de los juicios que no tienen nada que ver con el derecho, aceptando las transformaciones legales para alargar las condenas, las penas de hasta cuarenta años o de por vida…», añade.

En este sentido, el EPPK afirma que el 90% de los reclusos tienen cumplido una cuarta parte de la condena, por lo que les corresponderían permisos de salida, mientras que 70 de cada 100 tienen cumplida la mitad y les correspondería el tercer grado y 30 de cada 100 han cumplido tres cuartas partes y les corresponde la libertad condicional.

«Vaciar las cárceles y traer a casa a refugiados y deportados no solo es necesario para los presos, también para Euskal Herria. La nueva situación que se vive hace ya un tiempo no puede dar por bueno que haya alguien en la cárcel, el exilio o la deportación por razones políticas. Es inaceptable mirando al futuro. Y resolver estos aspectos constituye una necesidad si se quiere construir la democracia», prosigue el comunicado.

El EPPK dice además que la Declaración de Aiete recogía que en «la base del conflicto hay razones políticas y que igualmente son políticas las consecuencias de ese conflicto, incluida la de que estamos presos».

«Hay que afrontar esas razones para lograr la resolución y la convivencia democráticas en nuestro pueblo. Es imprescindible un reconocimiento nacional de Euskal Herria y emprender la construcción del futuro respetando la voluntad democrática de Euskal Herria sin imposiciones de nadie», añade.

Además, recuerdan a los presos fallecidos Igor González Sola y Asier Aginako y advierten de que la pandemia de la covid-19 ha sido utilizada para «restringir derechos y ampliar restricciones», tanto de encarcelados como de familiares.

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