Orden en la inmigración, fin del infierno fiscal y jueces elegidos por jueces: estos son los 12 compromisos de Feijóo
El líder del PP promete más seguridad en las calles, garantizar las pensiones y fortalecer educación y sanidad
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Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular y candidato de la formación para las elecciones generales del 29 de noviembre, ha establecido una serie de compromisos con los españoles en los que prioriza el orden en la inmigración, la promesa del fin del infierno fiscal y que haya jueces elegidos por jueces. Los compromisos de Feijóo se resumen en 12 puntos.
En un comunicado bajo el nombre Mi contrato con España, Núñez Feijóo asegura a los ciudadanos que «las elecciones del 29 de noviembre son uno de los momentos más decisivos de nuestra historia democrática». Para ello, el líder del PP dice conocer «los desafíos que afronta la nación» y establece el «compromiso adicional» que asumir estos desafíos supone para con los ciudadanos.
«Hay una realidad que no puede ignorarse: la mayoría de los españoles siente que su Gobierno ha dejado de respetar a la nación y a su gente», ha transmitido el máximo dirigente del PP, quien cree que «es necesario un esfuerzo de reconciliación nacional que ponga fin a una polarización alentada desde el poder, que ha acabado paralizando el país y ha dañado la democracia y la convivencia».
Feijóo se compromete a «gobernar la nación desde la verdad y cumplir con la palabra dada», rompiendo con el hasta ahora presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El dirigente del PP cree que «las instituciones deben ser fiables, el país debe funcionar y el esfuerzo de cada uno debe merecer la pena. Frente a la mentira, el abandono y la corrupción que lo han degradado todo, España necesita una política que recupere su función original: servir al bien común».
Estos son los 12 compromisos de Alberto Núñez Feijóo.
- Defender la soberanía nacional y la integridad territorial. La seguridad de los españoles está por encima de todo. Si se pone a prueba, la respuesta será firme. Reforzaremos las fronteras con medios humanos, materiales y tecnológicos, y el uso de todos los instrumentos europeos disponibles para ello.
- Recuperar la calidad de nuestra democracia y el respeto a la separación de poderes. Los jueces elegirán a los jueces, y el Gobierno no los cuestionará. Los órganos reguladores, el Tribunal Constitucional o la Fiscalía General del Estado estarán dirigidos por personas independientes. El Poder Ejecutivo dejará de suplantar al Parlamento, presentará presupuestos cada año y convocará obligatoriamente elecciones si acumula más de una prórroga. Se respetará la libertad de prensa.
- Un Estado más limpio y más ligero. Los ciudadanos tienen derecho a saber cómo se administra el dinero que aportan con su esfuerzo. Por eso se auditará cada euro y se reducirá un Estado sobredimensionado: menos ministerios, menos altos cargos y menos asesores. Se vigilarán especialmente las áreas afectadas por causas judiciales, los nombramientos indebidos y las estructuras y gastos superfluos. Todo cargo político responderá por la corrupción de sus subordinados.
- Atender eficazmente el primer problema de los españoles: la vivienda. El objetivo es aumentar la oferta y construir al menos un millón de nuevas viviendas. Los jóvenes, principales víctimas de la situación actual, tendrán prioridad en el acceso al alquiler y a la compra y recibirán la mayor ayuda económica de la historia para poder adelantar su emancipación. El conjunto de administraciones debe unir recursos y esfuerzos para velar por los vulnerables, echar a los okupas en 48 horas, facilitar suelo y reducir burocracia. El derecho a la propiedad se protegerá con eficacia.
- Ordenar la inmigración. España, como cualquier país, tiene derecho a elegir quién entra, cómo y para qué. Reducir la inmigración irregular es irrenunciable, igual que la integración y contribución de quien quiera quedarse. España será un país abierto y solidario., pero esa solidaridad debe ser correspondida. Quien venga a prosperar y contribuir, será bienvenido y contará con vías legales. Quien venga a delinquir, deberá marcharse. Los criterios de acceso a la nacionalidad se reforzarán: el pasaporte español es un privilegio. La entrada o la permanencia ilegal en España no servirá para conseguir la residencia: se establecerá por ley la prohibición de regulaciones colectivas.
- Garantizar las pensiones actuales y futuras. Proteger el pacto intergeneracional es una tarea nacional prioritaria que debe volver a defenderse en el marco del Pacto de Toledo en el que están representados los partidos políticos y los agentes sociales. Esto exige actualizar conforme al IPC las pensiones actuales y garantizárselo a los más jóvenes. Ambos objetivos son innegociables.
- Fortalecer la Sanidad Pública: más médicos y con mejores condiciones. La población ha crecido en más de cuatro millones de personas en pocos años sin que los servicios públicos se hayan preparado para ello. Hacerse cargo de esta situación exige mejorar las plantillas de los profesionales sanitarios, velando especialmente por el aumento de médicos y la mejora de sus condiciones laborales y retributivas.
- Elevar el nivel educativo. Para combatir los peores resultados educativos de nuestra historia, la educación tiene que premiar el esfuerzo, incrementar la exigencia y reforzar la autoridad del docente. Los contenidos serán elaborados por las reales academias, siguiendo los ejemplos que proporciona la evidencia de los países con mejores resultados, y se erradicará cualquier adoctrinamiento de las aulas. Se garantizará la enseñanza del castellano en toda España y de las lenguas cooficiales en sus respectivas comunidades autónomas. Se protegerá a los menores frente a las redes sociales y a todas las formas de violencia a las que están expuestos.
- Más seguridad en las calles. Combatiremos la creciente inseguridad en muchos barrios y, en especial, la violencia contra las mujeres, en cifras alarmantes. Para ello, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado contarán con más recursos económicos y materiales, reconocimiento y autoridad.
- Fin al infierno fiscal que asfixia a las familias. La economía no estará sana mientras las familias vivan ahogadas por precios desorbitados e impuestos excesivos. Revisaremos una a una las más de cien subidas fiscales de los últimos años y bajaremos los impuestos, porque trabajar, ahorrar y emprender tiene que merecer la pena.
- Subir el salario medio. La clase media tiene que volver a ser el motor de este país. Nuestro objetivo económico más ambicioso es que suba el salario medio de los españoles. El aumento de la productividad es imprescindible para ello. Además, una economía fuerte es aquella en la que el subsidio no compite con el empleo. Trabajar tiene que compensar más que no hacerlo.
- Recuperar el prestigio internacional de España. La Nación debe comportarse como un país serio y fiable, y recuperar las alianzas rotas en la Unión Europea e Hispanoamérica y con nuestros aliados históricos. El apoyo a la paz y a la democracia en el mundo es innegociable y no admite excepciones. Estos compromisos no son un punto de llegada. Son el comienzo de la reconstrucción nacional que propongo emprender juntos: fortalecer el Estado, regenerar la democracia, reunir a los españoles y recuperar la autoestima como nación. Porque España no está condenada a ser el país en el que la han convertido. Tiene talento. Tiene fuerza. Tiene historia. Y, sobre todo, tiene futuro. Con estos objetivos, pido a los españoles su confianza y me comprometo a corresponderla con respeto a los ciudadanos y respeto a la Nación. En ello empeño mi firma y mi palabra. Porque yo sí la tengo.