El juez no ve riesgo de fuga en Zapatero y rechaza retirarle el pasaporte como pedía la Fiscalía Anticorrupción
Calama rechaza las cautelares solicitadas por la "visibilidad pública" de Zapatero
El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha decidido este miércoles no retirar el pasaporte al ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ni imponerle la obligación de comparecer periódicamente ante el juzgado, desestimando así las medidas cautelares que había solicitado la Fiscalía Anticorrupción al término de su declaración como investigado en el caso Plus Ultra. Zapatero ha abandonado la sede judicial de la calle Génova de Madrid en libertad y con sus documentos de viaje en vigor.
En el auto, consultado por OKDIARIO, el magistrado explica que la adopción de una medida cautelar exige siempre «un juicio especialmente riguroso» porque supone una restricción anticipada de derechos fundamentales que solo puede justificarse si concurren indicios de criminalidad y un riesgo procesal acreditado.
Calama señala que la declaración del investigado no ha logrado desvirtuar los indicios racionales de criminalidad expuestos en el auto de imputación, que derivan de diversas fuentes de prueba: el contenido de los dispositivos intervenidos en los registros, la trazabilidad de transferencias entre las cuentas bancarias de Zapatero en relación con fondos procedentes de la ayuda pública a Plus Ultra, la utilización de múltiples sociedades mercantiles «indiciariamente instrumentales» para canalizar esos pagos, el análisis preliminar del dispositivo cedido por las autoridades judiciales de Estados Unidos y el hallazgo en su oficina de joyas cuyo valor supera 1.300.000 euros, «de las que, a día de hoy, no se ha acreditado su origen ni su correspondiente liquidación tributaria y aduanera».
Sin embargo, el juez considera que Zapatero es una persona de «pública notoriedad», circunstancia que «dificulta de manera evidente que pueda situarse en una posición de ilocalización o sustraerse discretamente al procedimiento».
Su visibilidad pública y su arraigo en el territorio, unidos a la ausencia de cualquier indicio de intención evasiva, excluyen razonablemente la existencia de un riesgo de fuga real y actual.
Tampoco aprecia el magistrado riesgo de ocultación o destrucción de pruebas, pues los elementos relevantes de la causa ya han sido intervenidos y la instrucción no depende de actuaciones que el investigado pudiera obstaculizar.
Concluye así que imponer comparecencias periódicas o retener el pasaporte «no resulta necesaria, al no existir un riesgo procesal que requiera ser conjurado mediante tales medidas», y que su adopción supondría una restricción «incompatible con el principio de proporcionalidad y con la prohibición de configurar las medidas cautelares como una pena anticipada».
La sesión ha comenzado a las 9:10 horas de este miércoles en la sala polivalente de la sexta planta de la Audiencia Nacional. Durante casi tres horas, el ex presidente ha respondido únicamente a las preguntas del magistrado y de su propio abogado, Víctor Moreno Catena, negando de forma sistemática todos los cargos que se le imputan.
Zapatero se ha mostrado tranquilo a lo largo de todo el interrogatorio, según fuentes jurídicas. Ha empezado haciendo un alegato sobre que todos somos iguales ante la ley. Ha negado cualquier vínculo con Dubái, ha rechazado tener relación alguna con el denominado contrato del 1% y ha descrito al empresario Julio Martínez Sola, presidente de la aerolínea Plus Ultra, como un cliente que le hacía «encargos profesionales».
Medidas cautelares rechazadas
Al término del interrogatorio se ha celebrado la vistilla de medidas cautelares, en la que la Fiscalía Anticorrupción ha reclamado dos restricciones: la retirada del pasaporte ordinario y los diplomáticos, y la obligación de firmar periódicamente ante el juzgado. La fiscal veía riesgo de fuga, dadas las relaciones internacionales del ex presidente. El juez Calama ha desestimado ambas peticiones.
La acusación popular unificada, liderada por el Partido Popular a través de su letrado Alberto Durán, ha optado por una posición más cautelosa que otras organizaciones personadas.
HazteOir e Iustitia Europa habían trasladado al PP la petición de que solicitara el ingreso en prisión provisional de Zapatero. El presidente de Iustitia Europa, Luis María Pardo, había advertido antes de la declaración que «España no puede permitirse otro Puigdemont». El PP, sin embargo, no ha secundado esa petición.
Zapatero ha afirmado ante el magistrado que no conoció a Martínez Sola hasta el año 2024, lo que contradice directamente la tesis de la investigación, que lo sitúa como pieza clave en las gestiones para obtener el rescate público de 53 millones de euros concedido a la aerolínea durante la pandemia. Ha negado haber contactado con ningún funcionario para favorecer la concesión de esa ayuda y ha rechazado haber ejercido influencia alguna en el proceso.
Sobre la empresa de sus hijas, What the Fav, ha señalado que se trata de una sociedad que «funciona» con normalidad. Ha negado asimismo haber tenido nunca una sociedad constituida fuera de España y ha descrito a la empresa Inteligencia Prospectiva únicamente como «un cliente» de sus servicios profesionales. Ha reconocido, además, que eliminaba conversaciones de WhatsApp, un extremo que la instrucción considera relevante.
Las joyas, sin explicación
Sobre las 103 joyas incautadas el pasado 19 de mayo durante el registro de su despacho en la calle Ferraz de Madrid, valoradas en 1,3 millones de euros por la joyería Ansorena y el Instituto Gemológico Español, Zapatero ha guardado un prudente mutismo.
Ha alegado que aguarda documentación que recibirá en un plazo de diez días y que necesita para pronunciarse sobre el origen de las piezas. El juez Calama había rechazado previamente aplazar esta parte de la declaración, al considerar que no supondría «merma real en su derecho de defensa».
Tampoco ha hecho comentario alguno sobre los mensajes del teléfono móvil de Rodolfo Reyes, ex directivo de Plus Ultra igualmente investigado, cuyo volcado fue obtenido mediante cooperación jurídica internacional con Estados Unidos. En esos mensajes, analizados por la UDEF, Martínez Sola escribió que el ex presidente «es pro Sánchez» y que «el fin justifica los medios», mientras que Reyes se refirió a él como «nuestro pana Zapatero».
La declaración no tendrá continuación este jueves. Zapatero, que durante años ejerció como un hábil estratega internacional tendrá que demostrar en los próximos días que nunca empleó esa influencia en beneficio de una aerolínea. El pasaporte, por ahora, sigue en su poder.