Irene Montero rabia contra Calvo: «Quien mira hacia la derecha no es el Gobierno, sino una parte de él»

La número tres de Podemos acusa a Ciudadanos de mantenerles al margen de las negociaciones con el Ejecutivo del que forman parte

Iglesias activa su agenda paralela al margen del Gobierno para recomponer la mayoría de la investidura

La relación entre los socios de la coalición no es buena. Muestra de ello son las pullas que se lanzan en público entre ministros del mismo Gobierno. Hoy ha sido la ministra de Igualdad y número dos de Podemos, Irene Montero, quién ha cargado contra sus compañeros y en especial contra la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, por haberse reunido con Ciudadanos para evaluar los acuerdos alcanzados y estudiar su apoyo a los Presupuestos Generales del Estado. Dice Montero que «quien mira hacia la derecha no es el Gobierno, sino una parte de él».

En un tuit muy duro contra sus compañeros de gabinete, la titular de Igualdad recuerda que «Ciudadanos gobierna gracias a VOX, por eso no es creíble que vayan a apoyar las políticas centrales del Gobierno de coalición». La ministra de Podemos avisa además a sus socios del PSOE que «cumplir el acuerdo de Gobierno implica cuidar la mayoría parlamentaria que lo hizo posible». Ya hace días que los podemitas no se sienten cómodos en la negociación con los partidos del centroderecha y se lo han hecho saber en público y en privado al Partido Socialista.

En la misma línea y red social se ha pronunciado también el portavoz parlamentario Pablo Echenique. En un hilo asegura que «me veo obligado a aclarar» que «las relaciones Gobierno-partidos las establece la coalición de Gobierno, no una parte unilateralmente». Echenique afirma que » respetamos que el PSOE quiera cambiar de aliados, pero no parece sensato hacerlo» y le recuerda a la portavoz socialista, Adriana Lastra, que «son matemáticas». Avisa además que los acuerdos alcanzados entre el PSOE y C’s no afectan a Podemos.

Esta nueva polémica llega a menos de 24 horas del último Consejo de Ministros del curso político que, este martes, reunirá a todo el gabinete en el Palacio de La Moncloa. La aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, que se están ultimando, es la próxima prueba de fuego para la coalición. PSOE y Podemos son conscientes de la importancia de sacar adelante la ley de las cuentas públicas y por eso, aunque por caminos separados, buscan los apoyos necesarios para lograr su objetivo. Los socialistas no cierran la puerta al apoyo de ningún partido. Podemos, por su parte, veta a Ciudadanos y Partido Popular.

Este domingo, a raíz de esta misma reunión celebrada el lunes por la mañana, Irene Montero ya arremetió contra los nuevos socios de la coalición por no quererse reunir con ellos. También mediante un tuit la ministra acusó a Ciudadanos de rechazar una reunión con el Gobierno, que forman el PSOE y Podemos, para, en su lugar, mantener un encuentro sólo con ministros socialistas.

«Ciudadanos ha rechazado reunirse con el Gobierno de coalición y ha optado por reunirse sólo con el PSOE», escribió la pareja de Pablo Iglesias en un mensaje que el vicepresidente segundo también compartió en su perfil.  A continuación, Montero señaló que «respetan» la posición de los de Inés Arrimadas pero apuntando que: «Les animamos a respetar la soberanía popular y su expresión en el Parlamento aunque el resultado no estuviera entre sus planes».

Calvo respondió este lunes a las acusaciones de Montero. Tras reunirse con Ciudadanos, afirmó que «cuando hay un miembro del Ejecutivo está todo el Gobierno».

Unas declaraciones que, como confirma el tuit de Montero, la ministra no comparte. La vicepresidenta se afanó en aclarar que no hay «ninguna enfado» con la formación morada por la reunión. «A mí me representó el sábado la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, estupendamente en las islas Baleares», insistió.

Agenda paralela de Iglesias

 Pablo Iglesias no quiere tener que pactar nada con los partidos de la derecha. No quiere ni sentarse con ellos. Es consciente de que, de dejar descansar la legislatura en el Partido Popular y Ciudadanos, sus políticas populistas y comunistas se verían seriamente limitadas. Para evitar eso, mientras en el PSOE intensifican los contactos con Cs y se acercan tímidamente al PP, él construye su agenda paralela propia para recomponer la mayoría de la investidura y garantizar así la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado y la estabilidad de la legislatura.

Con el fin de acercarse de nuevo a Esquerra Republicana, el PNV, EH Bildu e incluso Junts per Catalunya, el vicepresidente segundo, de forma unilateral y por libre, ha intensificado sus contactos con los representantes de estas formaciones políticas. Con los portavoces de los grupos en Madrid habla directamente él mismo en la capital o sus líderes en el Congreso Jaume Asens y Pablo Echenique. Con otros, como con el golpista preso Oriol Junqueras, esos contactos se hacen por vía telefónica.

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