Inmigración

El Gobierno aún no ha dado asilo oficial a la mayoría de inmigrantes rescatados por el Aquarius

nmigrantes rescatados por el Aquarius en los últimos días. Foto: @SOSMedFrance
Inmigrantes rescatados por el Aquarius. (Foto: @SOSMedFrance)

Se cumple un año de la llegada del Aquarius al puerto de Valencia. De aquellos más de 600 inmigrantes rescatados, un 67 por ciento aún está a la espera de que Interior les conceda asilo oficial.

El Gobierno de Sánchez lleva un año tramitando las solicitudes de asilo que presentaron la mayoría de los inmigrantes que llegaron a España a bordo del Aquarius.

Este lunes se cumple un año de la llegada al puerto de Valencia de los 629 migrantes y refugiados que, tras ser rescatados en aguas del Mediterráneo central por el buque ‘Aquarius‘, pudieron desembarcar en España ante la negativa de países como Malta e Italia tras la decisión del Ejecutivo de ofrecerles un puerto seguro.

De las 629 personas, un total de 80 fueron trasladadas a Francia, por lo que se quedaron en España 549. De esos 549 migrantes que están en territorio español, 371 (un 67,6% del total) formalizaron su solicitud de protección internacional. Todas fueron admitidas a trámite y, actualmente, estas personas se encuentran a la espera de que se resuelva, tal y como ha informado el Ministerio del Interior.

Por otro lado, de esos 549, la mayoría (419) están en dispositivos del Sistema de Acogida de Protección Internacional. Atendiendo a estos datos, existen alrededor de 50 personas que están en acogida pero, sin embargo, no constan como solicitantes de asilo.

Además de estas 419 personas en situación de acogida, hay otros 61 menores extranjeros no acompañados que están en recursos de la Generalitat Valenciana; y otras 69 personas que renunciaron o abandonaron al sistema de acogida.

El Gobierno de Pedro Sánchez, recién constituido, permitió el desembarco del Aquarius, alegando que era "obligación" de España cumplir con los compromisos internacionales y el derecho internacional, para evitar una "catástrofe humanitaria", si bien en rescates humanitarios posteriores el Ejecutivo se ha mostrado más reticente a permitir el amarre de estos buques en territorio español.

En aquella ocasión, aparte de dar luz verde al desembarco en el puerto de Valencia, el Ejecutivo otorgó un permiso de estancia por razones humanitarias a las más de 600 personas rescatadas por MSF y Sos Mediterranée, y también garantizó su acceso al procedimiento de asilo.

Hace aproximadamente un año, fuentes del Ministerio elevaron a 608 las personas que habían formalizado su solicitud -537 adultos y menores acompañados, y 71 menores extranjeros no acompañados (MENA)-. Pero, según han precisado ahora, muchas de las peticiones "han decaído", normalmente porque los solicitantes "no continúan con el proceso y éste no se completa".

Así pues, en la actualidad consta que han formalizado su solicitud de protección internacional 371 de las personas procedentes del Aquarius, y todas ellas "han sido admitidas a trámite y están en proceso de instrucción", según han señalado desde el departamento que lidera Fernando Grande-Marlaska.

De las 629 personas rescatadas, 545 eran hombres y 84 mujeres, y fueron identificados 546 mayores de edad, 73 menores no acompañados y 10 menores con familiares. La mayoría procedían de Sudán (191), de Nigeria (143) y de Eritrea (54), aunque a bordo del buque de rescate iban personas de hasta 25 nacionalidades distintas.

Ni personas de nacionalidad sudanesa, nigeriana o eritrea encabezaron las peticiones de asilo en España en 2018, ni tampoco las posteriores resoluciones favorables. Si bien, la tasa de reconocimiento entre los eritreos que piden protección internacional en España fue del 100%, según los datos del Ministerio del Interior.

En ese ejercicio, se concedieron 615 estatutos de refugiado y 2.558 se beneficiaron de protección subsidiaria, de acuerdo a esas cifras oficiales. La condición de refugiado la recibe una persona que "

por razones de raza, religión, nacionalidad, membresía de un grupo social o de opinión política en particular" no pueden retornar a su país de origen, mientras que las personas que huyen de un conflicto bélico pueden obtener la protección subsidiaria.

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