España

Carmena confirma que tiene el «propósito de peatonalizar la Gran Vía en esta legislatura»

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha adelantado este jueves que uno de los objetivos que tiene su equipo de Gobierno de cara a lo que le resta de mandato al frente del Consistorio madrileño, que es el «propósito de peatonalizar la Gran Vía en esta legislatura».

En una entrevista concedida a la Cadena Ser, Carmena ha asegurado que harán un «análisis reposado y tranquilo» de las consecuencias que ha generado uno de sus medida estrella para estas navidades: establecer cortes de tráfico en el centro de la capital a los vehículos privados, priorizando de esta forma a los viandantes.

Sin embargo, la alcaldesa ha reconocido que esta medida «se modificó sobre la marcha», debido a que hubo que hacer modificaciones para que el transporte público pudiera acceder al centro de Madrid y a la Gran Vía para así no «entorpecer» su labor.

En este sentido, Carmena ha puesto como ejemplo para llevar a cabo su objetivo la Gran Vía de Bilbao, puesto que está «deliciosamente peatonalizada» y que «sólo puede acceder el transporte público a ella».

Sin embargo, en el tramo de la principal avenida la ciudad vasca que va desde el Sagrado Corazón a la Plaza Moyúa, hay hasta cuatro carriles para vehículos que circulan en ambos sentidos.

En el otro tramo, que va desde la Plaza Moyúa a hasta la Plaza Circular, sólo pueden pueden circular taxis y autobuses, pero los peatones deben andar por las aceras. Esta parte consta de 400 metros de longitud.

«Hubo que imponer pocas sanciones»

Por otro lado, también se ha pronunciado sobre el escenario 3 del protocolo contra la contaminación que activó su equipo de Gobierno la semana pasada mientras ella estaba de vacaciones.

Este medida prohibía por primera vez en la historia de la capital desplazarse a la mitad de los vehículos por Madrid, debido a que sólo podían circular aquellos que tuviesen la matrícula impar.

«El protocolo se cumplió rigurosamente y que hubo que imponer pocas sanciones», ha señalado la alcaldesa sobre polémica medida, recalcando que es «una primera impresión».

Sin embargo, la policía tuvo que multar a cientos de conductores cuyas matrículas incumplían las condiciones eximentes en los diversos controles que estableció en varios puntos de la ciudad.

El ayuntamiento de Madrid tuvo que desactivar estas restricciones al tráfico después de que los niveles de contaminación registrados bajaran de forma «leve».