Las cámaras del Congreso pillan a Marlaska metiéndose el dedo en la nariz en la sesión de control al Gobierno
El ministro ha tenido este comportamiento en varias ocasiones este miércoles durante la sesión mientras hablaba Puente

Las cámaras del Congreso de los Diputados han pillado este miércoles al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, metiéndose el dedo en la nariz en la sesión de control al Gobierno. Y varias veces, mientras ojeaba su móvil. En ambas ha ocurrido mientras intervenía el ministro de Transportes, Óscar Puente.
No es la primera vez que Marlaska protagoniza un comportamiento polémico en la Cámara Baja. El pasado mes de noviembre también saltó a primera plana al ser pillado sacando la lengua y lanzando besos. Aquel episodio ocurrió durante la réplica del ministro de Justicia, Félix Bolaños, al diputado del PP Jaime de Olano.
Cabe destacar que a los políticos se les exige decoro en el Congreso, de acuerdo al Reglamento de la Cámara. Sin embargo, se han sucedido estampas de este tipo durante esta legislatura.
El pasado mes de junio la protagonista de hechos de este cariz fue la diputada de ERC Pilar Vallugera, quien ni corta ni perezosa subió una pierna a la mesa. Sobre el escaño del ex ministro y ex secretario de Organización del PSOE José Luis Ábalos, en prisión provisional por el caso Koldo y la trama de las mascarillas.

Tanto el comportamiento de Marlaska del pasado noviembre como el de la diputada de ERC encaramando su pierna a la mesa fueron sonados. Corrieron como la pólvora en redes con críticas ante tales actuaciones.
Además de críticas también ha habido mofas por las vestimentas elegidas por altos cargos políticos. Por ejemplo, ocurrió el pasado 5 de noviembre con la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, por la ropa que lució en el homenaje a los caídos de la Benemérita: «Parecía ir en pijama». Aquello generó críticas tanto en redes sociales, como dentro del Cuerpo por tratarse de un solemne acto, en el que se honra la memoria de los agentes caídos en acto de servicio.
Gasta 872 € en vídeos para lavar su imagen
Y esto de Marlaska ocurre mientras que el ministro saca a licitación un contrato por nada menos que 872.000 euros en vídeos y fotografías que difundan «de forma efectiva» su labor. De esta forma, Marlaska pretende sepultar las críticas policiales ante la opinión pública.
Unas críticas que el próximo sábado, 18 de abril, se trasladarán a la calle, en una movilización de policías y guardias civiles contra Marlaska frente al Congreso de los Diputados por no regular la jubilación anticipada. La manifestación arrancará a las 12:00 en la Puerta del Sol y discurrirá hasta el Congreso de los Diputados.
Además, el próximo 9 de mayo, los agentes volverán a movilizarse. En esta ocasión en la catedral de la Almudena, para pedir a la virgen la profesión de riesgo que Marlaska les niega, así como para homenajear a los agentes caídos en acto de servicio. Entre ellos, a David Pérez y Miguel Ángel González, asesinados por narcos en febrero de 2024 en Barbate (Cádiz). Un caso en el que la Guardia Civil se ha personado ahora, tras dos años de instrucción de la causa, pero sólo para reclamar por los daños a la zódiac.
El Ministerio del Interior publicado el pasado 6 de abril en el BOE la licitación de este contrato para producción audiovisual, con «un valor estimado de 871.855,88 euros». Es el expediente 00000025P065. En concreto, el importe base del contrato por un año son 217.963,97 euros sin impuestos –263.736 con IVA– y otros 653.891 euros de prórrogas sin IVA.
La licitación se hizo pública en el BOE un día en el que era fiesta en siete comunidades autónomas y con la atención mediática puesta en la guerra de Irán, el juicio de las mascarillas y el de la Kitchen.
Según recoge el pliego de prescripciones técnicas, el objetivo de este expediente es «la contratación del servicio de producción audiovisual para la elaboración, edición, difusión de videos y fotografías con el fin de comunicar de forma efectiva la actividad institucional del Ministerio del Interior».
Además, destaca que este servicio tiene como finalidad «reforzar la estrategia comunicativa del Ministerio, adaptándose a los nuevos lenguajes, formatos y canales digitales que demanda la ciudadanía».
Se cae un techo mientras se vanagloria de las obras
El ministro ya viene difundiendo fotografías y vídeos de la actividad institucional que realiza. Por ejemplo, el pasado 19 de marzo el Ministerio difundió la inauguración de Marlaska de la ampliación del cuartel de la Benemérita en Chipiona (Cádiz), donde el ministro sacó pecho por «inversión de infraestructuras como modelo de buena gestión».
Sin embargo, aquel mismo día se cayó un techo del cuartel de Mieres (Asturias) que afortunadamente se saldó sólo con un agente herido leve. Eso sí, todos con un susto de muerte. Así, la realidad desmontó una vez más el discurso triunfalista de Marlaska.
También aquel día el ministro presidió la toma de posesión del nuevo jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Algeciras (Cádiz), el coronel Fernando López-Rey. En su discurso, Marlaska destacó el trabajo de la Comandancia, en el marco del Plan Especial de Seguridad Campo de Gibraltar, que, según sus palabras, ha logrado recuperar «espacios antes dominados por redes criminales, debilitar la estructura logística y financiera del narcotráfico e incrementar la actividad policial con eficacia y continuidad».
Unas palabras que también distan mucho de las denuncias de policías y guardias civiles respecto a la lucha contra el narco. Aseguran que el narco «actúa de forma impune» ante la falta de medios materiales y humanos.
Lo cierto es que hay imágenes que así lo demuestran, como una del pasado 14 de noviembre, de un hecho insólito: los traficantes aparcaron una narcolancha en pleno paseo marítimo de Cádiz.

Y no sólo se caen techos en cuarteles, también en comisarías, como ocurrió, por ejemplo, en el Complejo Policial Zapadores, en Valencia, el pasado mes de diciembre. Un incidente del que también hay prueba gráfica, porque ocurrió justo durante la grabación de un vídeo. Tan sólo seis meses antes, el ministro había visitado las obras de rehabilitación y destacó de que su Ministerio había cambiado la fisonomía de los cuarteles y comisaría «de todo el país».