Se cae el techo del cuartel de Mieres el mismo día que Marlaska saca pecho por la inversión en infraestructuras
Los guardias civiles llevan 15 años en un centro de salud que estaba en desuso

El techo del cuartel de la Guardia Civil en Mieres (Asturias) se ha caído a pedazos este jueves con los agentes dentro. El incidente pudo ocasionar una desgracia, pero afortunadamente se ha saldado sólo con un agente herido leve. Eso sí, todos con un susto de muerte. «La Guardia Civil de Marlaska se cae a pedazos», han denunciado fuentes policiales tras el suceso, que ha ocurrido el mismo día que el ministro del Interior ha sacado pecho de «inversión de infraestructuras como modelo de buena gestión».
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), la mayoritaria, había solicitado una inspección técnica del edificio ante su mal estado, «pero no se hizo ni caso», según ha informado a OKDIARIO. Además, destaca que «estar al frente de la Guardia Civil es más que inaugurar y ver desfiles».
«Llevamos tiempo avisando del mal estado de los cuarteles. En la última comisión de Riesgos Laborales quedó patente el mal estado de las instalaciones, pero nadie hace nada», declara indignado Eugenio Nemiña, responsable jurídico de la asociación y vocal del Consejo de la Guardia Civil y de la Comisión de Riesgos Laborales, indicando que la directora de la Benemérita, Mercedes González, está al tanto de todo ello, pues han denunciado esta situación ante ella.
«En esta ocasión ha sido el cuartel de Mieres, pero podría haber ocurrido en cualquier punto del país. No sólo no tenemos la equiparación, sino que seguimos sin medios y con infraestructuras totalmente deficitarias», ha denunciado también la asociación Jucil tras el incidente, reclamando «acuartelamientos dignos ya».
Como informó OKDIARIO en junio del año pasado, Interior mantenía entonces al menos seis cuarteles de la Guardia Civil bajo riesgo de derrumbe. Además, en Asturias hay cuarteles «lamentables», según denuncian los agentes.
Y no sólo eso, sino que, como también ha destapado este diario, hay más de 700 cuarteles de la Guardia Civil afectados por un gas radiactivo que provoca cáncer de pulmón. Marlaska tiene obligación desde junio de 2024 de controlar un gas radiactivo, pero a fecha de hoy siguen sin tomarse medidas preventivas que garanticen la salud de los trabajadores y sin realizarse las mediciones de ese gas.
También se ha dado el caso de que Interior gaste 2,5 millones en la reforma verde de un cuartel y prohiba a los agentes usar agua caliente, como ha ocurrido en el cuartel de Corcubión (La Coruña), que igualmente ha sido desvelado por OKDIARIO.
Y no sólo se caen techos en cuarteles, también en comisarías, como ocurrió, por ejemplo, en el Complejo Policial Zapadores, en Valencia, el pasado mes de diciembre. Un incidente del que también hay prueba gráfica, porque ocurrió justo durante la grabación de un vídeo. Tan sólo seis meses antes, el ministro había visitado las obras de rehabilitación y destacó de que su Ministerio había cambiado la fisonomía de los cuarteles y comisaría «de todo el país.»
Tanto el suceso de Mieres como el discurso triunfalista de Fernando Grande-Marlaska se produjeron el jueves por la tarde. El ministro se pronunció así en la inauguración de la ampliación del cuartel de la Benemérita en Chipiona (Cádiz), junto a la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, y la subdelegada del Gobierno en Cádiz, Blanca Flores.
Dichas obras, con una inversión de 2,5 millones de euros, tienen «más de 1.000 m2 de superficie construida y unas instalaciones modernas, funcionales y eficientes que mejoran el trabajo de los funcionarios y facilitan la atención a la ciudadanía», ha destacado el acto.
Además, el ministro se ha referido al nuevo cuartel que se está levantando en la localidad gaditana de Chiclana de la Frontera: «Otra infraestructura de gran impacto para esta tierra», con una inversión prevista de más de 12 millones de euros.

En un centro de salud en desuso
Mientras el ministro se hace fotos en la inauguración de nuevas instalaciones, los agentes de Mieres llevan años esperando a que se les entregue uno nuevo. Llevan quince años trabajando en las instalaciones de un centro de salud que llevaba dos años en desuso.
El motivo del destierro a dichas instalaciones es que el antiguo cuartel, ubicado en la Avenida de Méjico, tuvo que ser desalojado de forma urgente en enero de 2011, cuando arquitectos del Ministerio del Interior detectaron que tenía aluminosis –también conocida como enfermedad del hormigón– y carbonatosis, un proceso químico que también afecta al hormigón, reduciendo su pH, debilitando su capacidad de proteger el acero de refuerzo y favoreciendo su corrosión.
Cuatro años de obras
Aquello ocurrió en tiempos de Alfredo Rubalcaba en el Ministerio del Interior. La solución fue trasladar a los agentes al antiguo ambulatorio Sur y anunciar que habría un cuartel nuevo. Ya han transcurrido 15 años y sigue sin ser una realidad. Hace cuatro años se empezó a construir y todavía no ha sido entregado.
De hecho, el alcalde del municipio, Manuel Ángel Álvarez (IU), envió la semana pasada una carta al ministro exigiendo que dé plazos para la apertura del nuevo cuartel, debido a los retrasos que sufre la instalación.
Y pidiendo también garantías de que abrirá en las mejores condiciones y con el mobiliario y equipamiento necesario para «ser el cuartel más moderno de Asturias».
El Consistorio hizo pública la carta el pasado domingo, 15 de marzo, recordando que esta infraestructura se anunció hace 15 años y continúa acumulando «importantes retrasos». El regidor quiere saber cuándo prevé su puesta en funcionamiento y, sobre todo, si está garantizado que se abrirá en las condiciones óptimas y habituales.
En la misiva, el alcalde ha ensalzado la magnífica labor de los guardias civiles de Mieres, quienes desempeñan sus funciones «con enorme ejemplaridad y responsabilidad, pese a las limitaciones técnicas y materiales de las instalaciones que han ocupado en una situación de provisionalidad y excepcionalidad que se ha prolongado durante 15 años».

«Esperamos que, después de tanto retraso, el Ministerio de Interior se esfuerce para que el nuevo cuartel de Mieres entre en funcionamiento con todos los medios materiales y en el menor tiempo posible», ha espetado el alcalde a Marlaska.
«Mientras esperamos por un cuartel que nunca llega, se nos cae la casa encima», ha criticado Jucil Asturias, señalando que «la parte positiva» es que el agente que estaba debajo de donde se ha derrumbado el techo «ha resultado ileso». Y ha transmitido «mucho ánimo al compañero, que se llevó un buen susto».
El ministro Marlaska también ha presidido este jueves la toma de posesión del nuevo jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Algeciras (Cádiz), el coronel Fernando López-Rey, quien ejercía el mando de forma interina desde enero.
En su discurso ha destacado el trabajo de la Comandancia, en el marco del Plan Especial de Seguridad Campo de Gibraltar, que, según sus palabras, ha logrado recuperar «espacios antes dominados por redes criminales, debilitar la estructura logística y financiera del narcotráfico e incrementar la actividad policial con eficacia y continuidad».
Unas palabras que también confirman fuentes policiales de la zona consultadas por OKDIARIO. Aseguran que el narco «actúa de forma impune» ante la falta de medios materiales y humanos. Lo cierto es que el pasado mes de noviembre, este diario se hizo eco de un hecho insólito: los traficantes aparcaron una narcolancha en pleno paseo marítimo de Cádiz. Unos hechos que también desmontan el discurso triunfalista de Marlaska, ya que campan a sus anchas.

Y sólo en el Campo de Gibraltar se han producido 244 agresiones a policías y guardias civiles a manos de los narcos desde que Marlaska es ministro del Interior, desde 2018 a noviembre de 2025, por lo que la cifra es todavía mayor. Y algunas de ellas han acabado con agentes fallecidos. Pese a esta cruda realidad, el ministro les niega la profesión de riesgo.
Temas:
- Fernando Grande-Marlaska