La trampa del fijo discontinuo: 865.000 «parados invisibles» y más de 9 millones de contratos desde 2022
Todos los meses se siguen firmando entre 100.000 y 200.000 contratos fijos discontinuos

A raíz de la reforma laboral se prohibió el contrato por obra y servicio, mientras que el contrato que ha servido para sustituir a esos trabajadores ha sido el fijo discontinuo. En concreto, el contrato fijo discontinuo antes de la reforma laboral de 2022 era algo marginal y ahora la bola se va haciendo cada vez más grande, porque actualmente en torno a 865.000 personas tienen contratos de este tipo, según Randstad Research.
Además, desde que entró en vigor la reforma laboral en 2022 se han firmado en España más de 9 millones de contratos fijos discontinuos. Así, aunque muchos se hayan extinguido, hay que tener en cuenta que millones de contratos fijos discontinuos todavía siguen vivos, aunque estén latentes.
Por lo tanto, todos los meses se siguen firmando 100.000 contratos fijos discontinuos, y algunos meses incluso se han llegado a firmar 200.000 contratos fijos discontinuos nuevos.
«No has sido capaz de reducir la cifra del paro, si se entiende por paro ese concepto amplio de paro efectivo. Si sigues teniendo 3.300.000 parados efectivos que son más o menos la cifra que tenías hace cuatro años, no se ha reducido. Aunque sí que es cierto que se han creado cerca de más de un millón y medio de empleos nuevos», explica Valentín Bote, director de Randstad Research.
«Así, la bola se va haciendo cada vez más grande porque cada año se están firmando casi 2 millones de fijos discontinuos nuevos. Y hay muchos contratos que se quedan ahí latentes, porque es también una de las estrategias que se está utilizando para no pagar indemnizaciones por despido», asegura Bote.
De esta forma, en el año 2025 se firmaron 2,15 millones de contratos fijos discontinuos, y en el 2024 se firmaron 2,21 millones. En el año 2023, es una cifra de 2,31 millones. Mientras que en el año 2022, que fue el primer año de la reforma, se firmaron 2,32 millones.
No obstante, en todo el año 2019 se firmaron sólo 262.000 contratos, es decir, se usaba poco el fijo discontinuo, unos 15.000 o 20.000 contratos al mes, pero ahora se están firmando diez veces más.
El problema del fijo discontinuo en España
El problema es que cuando una persona finalizaba un contrato por obra y servicio, después se inscribía en el paro y contaba como parado registrado. Sin embargo, cuando una persona tiene un contrato fijo discontinuo y termina su periodo de actividad va a la oficina de empleo y se quiere apuntar al paro, pero se le inscribe como demandante de empleo con relación laboral, y no como parado porque hay un contrato fijo discontinuo que está latente, está vivo, aunque en ese momento, pues el trabajador está en un momento de inactividad.
Ante esto, el Ministerio de Trabajo se defiende indicando que el criterio para contabilizar a los parados no ha cambiado desde el año 1985, es decir, antes de la reforma laboral existía el contrato fijo discontinuo y cuando una persona iba a la oficina de empleo a inscribirse, se le inscribía como demandante de empleo con relación laboral. Exactamente igual que se hace después de la reforma. No obstante, en aquel entonces, el contrato fijo discontinuo era un contrato marginal, que se usaba muy poco y tras la reforma se ha convertido en un contrato de uso masivo.
«Cuando desde el Ministerio de Trabajo dicen que tenemos los mejores datos desde el año 2008, no están contemplando la realidad. No te puedes limitar a mirar sólo la cifra de paro registrado, sino que hay que tener en cuenta que tienes 865.000 personas que no están trabajando, que están inscritos como demandantes de empleo y no les cuentas como parados registrados, sino que les cuentas como demandantes de empleo con relación laboral», defiende Bote.
«Para conocer la cifra real, tendríamos que sumarle estos individuos, y esa suma sería el paro efectivo. Y el Ministerio de Trabajo no quiere ni oír hablar de ello porque le rompe todo el discurso. Porque cuando tú miras la evolución en los últimos años desde la reforma laboral del paro efectivo, que sería el paro registrado, más los fijos discontinuos en situación de inactividad, pues lo que te encuentras es que esa variable de paro efectivo prácticamente no ha descendido», afirma Bote.