Fiscalidad

Terremoto en Netflix: Sánchez les ataca en su discurso de investidura por los pocos impuestos que pagan

El presidente del Gobierno se refiere sin nombrarla a la plataforma de contenidos Netflix, que con una relevancia social apabullante en el país "sólo pagó 3.146 euros en España" de impuesto de sociedades.

Malas noticias para Netflix y terremoto a buen seguro en la sede española de la compañía, que a la mala evolución de la acción la pasada semana por el aumento de competencia y la caída de sus ingresos con respecto a las expectativas suma ahora un golpe en España nada menos que del presidente del Gobierno en funciones.

Pedro Sánchez se ha referido, sin nombrarla, a la compañía con sede en Los Gatos (California), señalando que "una conocida plataforma digital audiovisual pagó en España 3.146 euros en concepto de impuesto de sociedades".

Estos son los impuestos que paga por IRPF un asalariado que cobre 24.000 euros, por lo que la comparación es bastante llamativa. Evidentemente, no son los únicos impuestos que paga Netflix en España, que precisamente ha inaugurado en abril su centro de producción para toda Europa en la localidad madrileña de Tres Cantos, un centro que la compañía estima que podría crear 25.000 empleos.

"Insostenible"

Sánchez ha dicho que esta situación es "insostenible" y que hace falta "justicia fiscal", al hilo de lo acordado la pasada semana en la reunión del G-7 en Chantilly (Francia), donde el Gobierno galo, que ya ha aprobado en el Parlamento una ley para hacer pagar más a las ‘bigtechs’, arrancó un compromiso de acuerdo a Estados Unidos por el cual las compañías que tengan actividad en un país pero sede fiscal en otro, deban tributar en cada jurisdicción por la actividad real que tienen.

Es curioso que Sánchez mencione a Netflix porque la productora audiovisual es prácticamente una recién llegada a España. Sin embargo, otras ‘bigtechs’ llevan ya más de una década aplicando el mismo modelo fiscal que utiliza Netflix ahora. Si la productora tiene sede para toda la Unión Europea en Países Bajos y envía sus beneficios de impuesto de sociedades allí (con una tasa mucho más baja que en cada jurisdicción), está realmente copiando un modelo anteriormente aplicado por otras grandes del sector.

Así, Google paga los impuestos de sociedades en Irlanda y es uno de los principales operadores publicitarios online en España. Lo mismo ocurre con Facebook, que también eligió Irlanda y tiene casi un monopolio en la publicidad online en nuestro país, además del control de WhatsApp. Qué decir de Amazon, la única de todas estas que realiza inversiones notables en el país por su rama logística. La empresa de Jeff Bezos paga los impuestos en Luxemburgo, dejando en España apenas una oficina de representación. Es el mismo modelo que Apple, que tiene tiendas en el país operadas por otra sociedad que no es su sociedad principal, que paga impuestos en Irlanda.

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