Ryanair recorta vuelos en invierno y alerta de billetes más caros en 2027 si los costes energéticos se disparan
La aerolínea ‘low cost’ reduce su programación de invierno ante el encarecimiento del combustible
Malas noticias para quienes tengan pensado viajar en invierno, al menos para quienes lo hagan de la forma más barata. La aerolínea de bajo coste Ryanair ha anunciado un recorte en su programación de vuelos para la temporada de invierno, reduciendo su objetivo de tráfico anual en dos millones de pasajeros.
Esta decisión responde a la presión ejercida por el encarecimiento de los carburantes en el mercado internacional, situando su nueva previsión para el ejercicio fiscal que concluye el 31 de marzo de 2027 en 214 millones de pasajeros, frente a los 216 millones estimados inicialmente.
El combustible de aviación cotiza en torno a los 140 dólares (120 euros) por barril, duplicando el importe al que la compañía aseguró gran parte de sus suministros mediante contratos de cobertura (hedging).
Aunque Ryanair mantiene protegido el 80% de su combustible a un precio fijo de 67 dólares por barril, la dirección ha considerado prudente limitar su exposición al porcentaje no cubierto durante los meses invernales, periodo tradicionalmente caracterizado por una menor rentabilidad y caída de la demanda.
La medida se basa en recortar frecuencias y asientos durante los meses de frío para enfrentarse a unas perdidas que rondan entre 70 millones y 100 millones de euros. De este modo, el volumen de pasajeros durante el invierno se mantendrá plano en comparativa interanual, frenando temporalmente la línea de expansión constante que la compañía experimenta en el periodo estival, donde prevé alcanzar los 145 millones de viajeros entre abril y octubre.
Billetes más caros en 2027
Sin embargo, la aerolínea confía en cerrar el ejercicio con beneficios positivos, aunque si ha lanzado una advertencia formal de cara al próximo año. Si los precios del petróleo se mantienen en cotas elevadas de cara al verano de 2027, los billetes de avión para vuelos de corto radio en Europa experimentarán un incremento material.
Y esta presión lejos de quedarse en manos del que tenga pensado viajar con la aerolínea, también se ha reflejado en Bolsa. Las acciones de Ryanair habían perdido alrededor de un 20% de su valor desde el inicio de la guerra de Irán, aunque posteriormente recuperaron parte del terreno perdido.
El movimiento de Ryanair podría no ser el único y extenderse a otras compañías europeas si los costes energéticos continúan elevados durante los próximos meses.
Temas:
- Aerolíneas
- Combustible
- Ryanair