El CEO de Ryanair llama «fracasado» al ministro Puente y le enviará un libro de «matemáticas para tontos»
El enfrentamiento tiene como telón de fondo la decisión de Ryanair de reducir su actividad en distintos aeropuertos

La guerra abierta entre Ryanair y el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha escalado un peldaño más. El consejero delegado de la aerolínea irlandesa, Michael O’Leary, ha cargado directamente contra el ministro, al que ha calificado de «fracasado», y ha anunciado que le enviará un ejemplar de Basic Maths for Dummies (Matemáticas básicas para tontos, o principiantes) después de acusarle de utilizar datos falsos para explicar los recortes de rutas de la compañía en los aeropuertos regionales españoles.
El enfrentamiento tiene como telón de fondo la decisión de Ryanair de reducir su actividad en distintos aeropuertos españoles y las acusaciones cruzadas sobre sus causas. Puente sostiene que los problemas de la compañía están relacionados, entre otros factores, con los retrasos sufridos por Boeing en la entrega de nuevos aviones. O’Leary lo niega y apunta directamente a la política de tasas aeroportuarias en España.
«Lamentablemente, las afirmaciones del ministro Puente son falsas», ha señalado el máximo responsable de Ryanair, que ha recurrido a las cifras de su propia flota para intentar desmontar la versión del titular de Transportes.
Según los datos facilitados por la compañía, Ryanair opera este verano con 648 aviones, 29 más que en el verano de 2025. La aerolínea prevé además elevar su tráfico desde los 208 millones de pasajeros hasta aproximadamente 216 millones de viajeros anuales.
Para O’Leary, por tanto, el problema no es que Ryanair carezca de aviones para aumentar su actividad en España, sino que la compañía está destinando esa capacidad adicional a mercados que considera más rentables.
Ryanair culpa a las tasas españolas
El consejero delegado de Ryanair sostiene que el crecimiento de la compañía está desplazándose hacia países y aeropuertos que están aplicando una política de costes más favorable para las aerolíneas.
O’Leary ha citado expresamente los casos de Eslovaquia, Irlanda, Suecia y los aeropuertos regionales italianos, donde asegura que se están reduciendo tasas o impuestos para estimular el tráfico aéreo.
Su argumento es que los aeropuertos regionales españoles están recorriendo el camino contrario y pierden capacidad para competir por los aviones y las rutas que Ryanair incorpora a su programación.
El choque se produce precisamente después de las sucesivas polémicas entre la aerolínea y Aena por las tarifas aeroportuarias. Ryanair lleva meses utilizando la amenaza de reducir capacidad para presionar por una rebaja de los costes que soporta en aeropuertos con menor tráfico, mientras desde Transportes se cuestiona el relato de la compañía.
O’Leary también ha rechazado la defensa de Puente de que las tarifas aeroportuarias españolas se encuentran entre las más bajas de Europa. El directivo considera que esa comparación no resuelve el problema de los aeropuertos regionales, que deben competir individualmente por atraer capacidad frente a otros destinos europeos.
La consecuencia, según la compañía, es que los nuevos aviones disponibles se destinan a mercados en los que Ryanair encuentra mejores condiciones económicas.
Matemáticas para tontos
Pero la respuesta de O’Leary ha ido mucho más allá de una discusión sobre tarifas y capacidad aérea.
El empresario irlandés ha llevado el enfrentamiento al terreno personal al calificar a Puente de «fracasado» y cuestionar directamente sus conocimientos matemáticos.
O’Leary ha anunciado incluso que enviará al ministro un ejemplar de Basic Maths for Dummies, título que puede traducirse como Matemáticas básicas para tontos, después de acusarle de no entender las cifras de crecimiento de la flota de Ryanair. El directivo también se ha referido directamente a Puente como un «dummy».
La provocación responde a las declaraciones previas del ministro, que había insistido en que los retrasos de Boeing siguen teniendo efectos sobre la programación de la compañía.
Puente recordó que el propio O’Leary reconoció durante 2024 y 2025 los problemas derivados de las entregas del fabricante estadounidense y sostuvo que sus consecuencias se han extendido hasta 2026, «por mucho que en febrero hayan recibido aviones que debían haber llegado antes».
Ryanair replica ahora que esa explicación ya no sirve para justificar sus decisiones de capacidad. La compañía sostiene que dispone de más aviones, transportará a más pasajeros y seguirá creciendo, pero que España se queda fuera de parte de ese crecimiento por las condiciones económicas de sus aeropuertos regionales.
El intercambio convierte así una disputa empresarial sobre las tasas aeroportuarias en un enfrentamiento directo entre uno de los principales operadores aéreos de España y el responsable del ministerio de Transportes. Y O’Leary, conocido por sus campañas de presión contra gobiernos y gestores aeroportuarios europeos, ha decidido elevar todavía más el tono contra Puente.