Pescadería

Un pescadero catalán desmonta 4 mitos sobre el pescado que todos hemos escuchado alguna vez

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Pescado a la venta. Imagen de drobotdean en Freepik
  • Betania Vidal
  • Redactora y analista de contenidos SEO especialista en bienestar, psicología, traducción, creación de sitios web y liderazgo de proyectos online.

Hay algunas frases sobre el pescado que hemos oído y repetido toda la vida: que si el de piscifactoría es peor, que si el blanco no sabe a nada, que si el olor fuerte es normal.

Luis, pescadero de la pescadería Costa Pujol, decidió ponerlas a prueba en un vídeo de TikTok con cuatro preguntas directas y cuatro respuestas claras, sin rodeos y con la experiencia de alguien que lleva años trabajando con pescado fresco cada mañana.

En el vídeo, Luis separa mitos de verdades. Veamos por qué algunas creencias siguen circulando aunque no encajen con lo que pasa realmente en la pescadería ni en la cocina de casa.

Qué es mito y qué no cuando compras pescado

El primer tema que aborda es uno de los más repetidos: el pescado de piscifactoría frente al salvaje. Para él, no son iguales. El pescado criado en granja suele tener más grasa total y menos omega-3, muy ligado a la alimentación artificial que recibe. El salvaje, en cambio, se mueve más y come de forma natural, lo que se nota en su perfil nutricional y en la textura.

Luego va a por otra frase clásica: que el pescado blanco no tiene sabor. Luis lo desmonta rápido. No es que no sepa a nada, es que tiene un sabor más suave. Eso lo hace muy agradecido en la cocina, porque absorbe bien los aliños y admite muchas preparaciones sin saturar.

La tercera afirmación genera menos debate, pero conviene recordarla: si el pescado huele fuerte, está malo. Aquí la respuesta es clara: es verdad. El pescado fresco huele a mar, a limpio. Cuando el olor se vuelve intenso y desagradable, es una señal de que ha empezado a estropearse, aunque a simple vista parezca correcto.

La última cuestión suele pasar desapercibida. No es lo mismo congelar pescado fresco en casa que comprarlo ya congelado. Cuando lo congelas tú, sabes exactamente qué estás guardando y en qué estado estaba. En el producto congelado industrial puede haber glaseados, tratamientos previos o tiempos largos de almacenamiento que no siempre controlas.

Consejos sencillos para comprar y cocinar pescado

Todo esto nos lleva a preguntarnos: ¿cómo hacer mejor el pescado en el día a día? Veamos algunas ideas prácticas.

  • Antes de comprar, fíjate en el olor. Debe ser suave y fresco, nunca intenso. Los ojos tienen que verse brillantes y la carne firme al tacto, no blanda ni hundida.
  • Si tienes opción, pregunta de dónde viene el pescado y cómo ha sido criado. No es una cuestión de demonizar la piscifactoría, sino de saber qué estás comprando y ajustar expectativas.
  • En casa, congela el pescado cuanto antes si no lo vas a consumir en uno o dos días. Límpialo bien, guárdalo en bolsas o recipientes herméticos y anota la fecha.
  • Si eliges pescado blanco, evita sobrecocinarlo. Pocos minutos bastan para que quede jugoso y conserve su sabor natural.
  • Elige técnicas sencillas. Plancha, horno o vapor funcionan mejor que recetas muy cargadas, sobre todo si buscas notar la calidad del producto.

Para comer buen pescado es importante escuchar a quien lo trabaja cada día y seguir sus recomendaciones.

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