El invento de IKEA para que los abrigos no ocupen todo el espacio de tu armario: es milagroso

IKEA abrigos
Colgador TJUSIG.
Blanca Espada

Estando en pleno invierno, es fácil que tengas sacados todos los abrigos, bufandas y demá accesorios para abrigarte, pero luego, tras un largo día todo tiene que volver al armario de modo que es un ajetreo constante que además ocupa espacio, ya que no dejan de ser prendas voluminosas. Y es entonces que por hastío y porque no queremos un armario lleno, comenzamos a dejar los abrigos encima del sofá, de las sillas o en cualquier perchero improvisado. Una situación que se podría evitar gracias al invento de IKEA para que los abrigos no sean una molestia en casa.

IKEA suele tener soluciones sencillas para quebraderos de cabeza como el de los abrigos y, esta vez, ha dado con una idea que está arrasando entre quienes necesitan airear el armario sin gastar demasiado. No es un mueble nuevo ni un sistema complicado, sino un accesorio que sirve para liberar espacio sin modificar nada de lo que ya tienes en casa. Algo muy básico, pero tremendamente práctico. El invento en cuestión es el colgador para puerta o pared TJUSIG, un accesorio al que quizá nadie prestaría demasiada atención a primera vista, pero que se ha convertido en uno de esos productos que, una vez que lo pruebas, no entiendes cómo has vivido sin él. Cuesta 14,99 euros, mide 60 centímetros y sirve para colgar prácticamente todo lo que ahora mismo te está robando espacio dentro del armario.

El invento de IKEA para que los abrigos no ocupen espacio en tu armario

TJUSIG forma parte de una serie pensada para mantener chaquetas, accesorios, gorras y hasta zapatos en orden. Su aspecto es muy sencillo, hecho con madera maciza pintada en blanco y con ganchos de acero inoxidable que aguantan bien el peso diario. Lo mejor es que encaja en cualquier ambiente, desde dormitorios a pasillos, también en baños e incluso habitaciones infantiles donde siempre faltan colgadores.

Lo más interesante es su doble función. Puedes montarlo directamente en la pared, como un perchero tradicional, o colocarlo sobre el borde superior de una puerta si prefieres evitar taladros o no quieres modificar la pared. Esto hace que sea ideal para pisos de alquiler o habitaciones pequeñas donde cada decisión tiene que pensarse dos veces.

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Colgador TJUSIG.

Apto incluso para baños y zonas con humedad

A diferencia de otros colgadores de madera, TJUSIG puede utilizarse también en baños gracias a su tratamiento y a la resistencia del acero inoxidable de sus ganchos. Esto permite colgar toallas, batas o neceseres sin miedo a que el material se estropee. Para proteger la puerta, IKEA incluye parches adhesivos que evitan rozaduras, un detalle que se agradece.

Los herrajes para colgarlo en la puerta vienen incluidos, pero los tornillos para fijarlo a la pared se venden por separado. En cualquier caso, el montaje es rápido y no tiene ninguna complicación. Sólo hay que tener en cuenta el tipo de pared para elegir las fijaciones adecuadas, algo que IKEA recuerda en todas sus instrucciones. El colgador es apto para puertas de un grosor máximo de 4,3 cm, un estándar bastante común.

Un accesorio pequeño que libera muchísimo espacio

La mayor sorpresa llega cuando empiezas a usarlo. Al estar a la vista y siempre accesible, permite colgar abrigos, bufandas, bolsos, mochilas o cinturones que antes acababan metidos en el armario, ocupando más de lo que deberían. No es raro que, después de instalarlo, el armario recupere casi un estante entero solo por sacar fuera las prendas más voluminosas. Para familias con niños también funciona de maravilla, porque ellos mismos pueden dejar sus chaquetas sin necesidad de abrir puertas o tirar de perchas.

Y si ya tienes otros elementos de la serie TJUSIG, combina perfectamente con estantes, zapateros o percheros del mismo estilo. Además, IKEA permite separar sus piezas para facilitar el reciclaje o la recuperación energética cuando llegue el momento de renovarlo, algo que cada vez más personas valoran.

En definitiva, este invento de IKEA para los abrigos y de nombre TJUSIG tiene algo que muchos valoran, y es que sirve para darnos cuenta de que en realidad, no se necesita un gran mueble para mejorar el orden de casa. A veces basta con un accesorio ligero, fácil de mover y que no te obligue a repensar toda la distribución del espacio. De este modo, el colgador se adapta al día a día sin imponer nada. Lo puedes colocar en la puerta de la entrada para dejar los abrigos que usas siempre, pero también en una habitación de invitados cuando tienes visitas y necesitas más sitios donde dejar ropa o bolsos. Incluso funciona muy bien en habitaciones pequeñas donde cada centímetro cuenta y no hay forma de meter un perchero tradicional. Al final, la gracia de este accesorio está en que pasa desapercibido, pero cambia la forma en la que usas tu propio espacio. Y, cuando notas esa diferencia, entiendes por qué tanta gente lo recomienda.

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