La economía española precisa un plan de choque inmediato
España se encuentra en un punto de inflexión ante el escenario que presenta la expansión del coronavirus. Debemos tratar de hacer que las pérdidas coyunturales, con medidas efectivas, no se vuelvan estructurales.
Ante la situación que está viviendo la economía española, el Gobierno ya ha preparado un plan de choque que trate de paliar los efectos ocasionados por la dura crisis que está generando el coronavirus. Un plan de choque que solicitó hasta el propio Fondo Monetario Internacional (FMI).
Desde el organismo, consideran las medidas fiscales completamente necesarias. Alemania, Italia, así como otros países, ya están adoptando un plan de choque para tratar de paliar lo que, en cuestión de semanas, nos va a llevar a una -muy posible- recesión económica en la Unión Europea. Es por ello que el organismo multilateral ha instado a adoptar esos planes.
Y es que, de no adoptarlos, muchas de las pérdidas que, en estos momentos, estamos previendo, podrían acabar consolidándose. Es decir, al igual que en 2008, la situación, ante la falta de medidas, podría acabar en un escenario en el que los despidos y el cierre de comercios se acaben consolidando en la economía, derivando de lo que, hasta ahora, sería una situación coyuntural a, lo que podría acabar siendo, una situación estructural. Y esto, en España precisamente, no lo podemos permitir.
Veníamos de cosechar una fuerte desaceleración en la economía mundial. Estamos hablando de un escenario en el que hemos pasado de crecer a ritmos del 3% en años anteriores, a, ahora, crecer a ritmos del 1,5%. Unos ritmos que, de acuerdo con las previsiones, ya han sufrido reajustes a la baja, al contemplarse la situación, no prevista anteriormente, del Coronavirus en el país.
De esta forma, los crecimientos podrían oscilar entre el 1,3% y un rango más bajo, dependiendo este último de la evolución del Coronavirus y la capacidad de contención para normalizar la situación.
Esto es preocupante ya que si hablamos de las pérdidas que podría ocasionar el coronavirus en el empleo, de no adoptarse medidas para relajar la situación, con un desempleo estructural del 14%, estaríamos ante un agravante para la situación de la economía española; que no venía de pasarlo muy bien precisamente. Es por ello que necesitamos adoptar esas medidas, pues España no está en un escenario en el que pueda permitirse una destrucción de empleo masiva, pues los niveles son demasiado elevados.
España, por detrás de Grecia, posee unos niveles de desempleo que se encuentran muy mal posicionados en el ranking europeo. Tal es la situación que la oficina estadística europea Eurostat ya avisó de la mala situación que atravesaba la economía española y sus vulnerabilidades, pese a los crecimientos del 1,9% registrados en el ejercicio anterior. Esto nos deja expuestos ante una situación que, como ya estamos viendo, solo tiene efectos negativos en la economía.
Estamos hablando de una situación que, como ya se ha ido previendo, podría desencadenar en una fuerte destrucción de empleo en sectores muy estratégicos para la economía española, pero que, además de ello, se encuentran directamente afectados por el Coronavirus.
Sectores como el turismo, donde las pérdidas que se manejaban, además de cuantificarse en los 70.000 millones de dólares, preveían la destrucción, y esto solo en nuestro país, de más de 150.000 empleos. Unas previsiones que, como decía anteriormente, hacen referencia a la situación del Coronavirus, en un escenario en el que se contenga.
Sin embargo, las medidas adoptadas por el Gobierno, especialmente para el sector turístico, consiste en el refuerzo del plan de choque, del plan de contención, que, ya en su día, realizó el Gobierno de España para paliar los efectos y mitigar los daños cuando la quiebra de la turoperadora británica Thomas Cook. Un refuerzo del plan, para un sector que soporta cerca del 14% de nuestro producto interior bruto (PIB), así como cerca del 20% del empleo generado en el país.
España debe comenzar a tomarse la situación muy en serio. No estamos hablando de cualquier cosa. Los efectos para la economía, en estos momentos, son muy dañinos. Toda la actividad se está paralizando. Los flujos de comercio, en contraste con los datos de enero, presentan pérdidas por valor de 50.000 millones de dólares. Daños que también se repercuten a la industria, donde la paralización del mayor proveedor de bienes intermedios del mundo está ocasionando la paralización de la actividad manufacturera en todas las partes del mundo, al carecer de suministro.
También, y al margen del sector turístico, el sector aéreo y agencias de viajes no paran de solicitar el despido de personas, ya sea con EREs o ERTEs, pero lo están solicitando. Esta situación debemos contenerla, pues como decíamos, no es lo mismo emitir un ERTE temporal, que aplicar un ERE y que la pérdida de empleos se consolide.
Y esto es muy posible para el Gobierno, pues estamos hablando de uno de los sectores que mejor se adapta a este tipo de sucesos, pues el sector turístico, pese a su temporalidad, es un sector que se adapta muy bien a los shock de oferta y demanda.
Precisamos de actuaciones que sean servibles y efectivas para la economía española. Sostener la liquidez de las empresas es un requisito previo, pero ya estamos viendo cómo las medidas que habitualmente adoptan desde el Banco Central Europeo, inundando todo de liquidez, surten poco efecto a la economía.
Es hora de actuar y de actuar bien. El coronavirus puede provocar una paralización temporal o paralización total -para algunos- de la economía. Por eso, es hora de adoptar medidas para mitigar los daños y hacer que esas pérdidas coyunturales no pasen a ser, en un futuro temprano, estructurales.
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