Los zoólogos no salen de su asombro: confirman 594 avistamientos en 25 años del mítico ‘perro selvático’ del Amazonas en Bolivia
Hay animales que parecen sacados de películas de ciencia ficción y en el Amazonas boliviano sobreviven algunos de los más impresionantes. Por ejemplo, es el caso del perro de orejas cortas (Atelocynus microtis), un cánido tan esquivo que los zoólogos casi no tienen información sobre él.
Sin embargo, la situación de este perro selvático podría cambiar gracias al estudio publicado en Neotropical Biology and Conservation sobre su distribución, actividad, uso del hábitat, abundancia relativa y ocupación en Bolivia.
Al parecer se han registrado 594 apariciones independientes con cámaras trampa entre 2001 y 2024. De hecho, también recopilaron 500 registros de distribución. Es decir, el perro de orejas cortas sigue siendo un animal difícil de ver, pero en algunas zonas del Amazonas no es tan escaso como se pensaba.
Los 594 registros que sacan al perro selvático del anonimato en el Amazonas boliviano
Hay animales diminutos que los científicos han podido estudiar para ver su relevancia en el ecosistema del Amazonas. Sin embargo, casi no hay información sobre algunos carnívoros mucho más grandes como este cánido.
Pero este supuesto anonimato podría empezar a cambiar después de que los zoólogos hayan analizado 24 campañas intensivas de cámaras trampa en áreas bajas del paisaje Madidi-Tambopata, en el noroeste de Bolivia y el sureste de Perú, y en los Llanos de Moxos, al norte de Bolivia.
De ahí salieron 594 apariciones independientes del perro de orejas cortas. Es decir, registros separados que permiten estudiar mejor dónde aparece, a qué horas se mueve y qué tipo de bosque utiliza.
Hay que tener en cuenta que este perro selvático es uno de los cánidos más desconocidos del planeta y uno de los carnívoros menos conocidos de Hispanoamérica.
De hecho, su distribución geográfica y su ecología son poco claras, justo porque es difícil verlo y porque muchas zonas amazónicas han sido poco muestreadas.
El perro de orejas cortas del Amazonas es más diurno de lo que pensábamos
Más allá del número de eventos registrados, una de las conclusiones más interesantes sobre este perro selvático es su patrón de actividad.
Según los 594 eventos fotográficos, el perro de orejas cortas tiene una actividad principalmente diurna, con movimientos entre las 4:00 y las 20:00 horas.
El 72% de los registros fueron diurnos, el 2% al anochecer, el 4% al amanecer y el 22% nocturnos. Sus picos de actividad se concentraron entre las 6:00 y las 12:00, y luego descendieron durante el resto del día.
Las cámaras también descubrieron que apareció en 21 de las 34 campañas, el 61,8% del total. Las frecuencias de captura oscilaron entre 0,18 y 2,4 eventos independientes por cada 100 noches de cámara trampa.
Cuál es la clave para la conservación del perro de orejas cortas en el Amazonas
Para que el perro de orejas cortas no desaparezca del Amazonas y los zoólogos puedan seguir estudiándolo lo más importante es la conservación de su hábitat.
Por ejemplo, los análisis de ocupación demostraron una fuerte preferencia del cánido por el bosque intacto. De hecho, el 98,3% de los eventos independientes se produjeron en estaciones de cámara situadas dentro del bosque.
Eso sí, la densidad media es de unos 15 individuos por cada 100 kilómetros cuadrados. Es decir, hay más perros de orejas cortas de los que pensábamos pero siguen siendo menos abundantes que otros carnívoros de tamaño mediano.
Es decir, sigue siendo un animal relativamente raro dentro del Amazonas y hay que protegerlo para cuidar la biodiversidad. Para que sobreviva es necesario mantener grandes extensiones continuas de bosque amazónico.