Luca Hoek se destapa: bate el récord de España y alcanza la final en el Europeo de natación
Luca Hoek avisó. «Va a ser complicado, pero tengo margen de mejora». Toda una declaración de intenciones del español, que a sus 18 años está llamado a romper los moldes de la natación española. Nunca se ha ganado una medalla en los 100 metros libres. ¿Y si este año sí? Hoek está empeñado en ello. Tras acceder a semifinales por la mañana, se tiró de nuevo a la piscina esta tarde para sellar su billete a la final del próximo miércoles (18:30 horas). Tocó la pared en 47 segundos y 26 centésimas. Bate el anterior récord de España, que también llevaba su nombre.
Es aquí y ahora. Its Hoek time. Hacía 22 años que un español no se clasificaba para la final de la prueba reina. Eduard Lorente acabó sexto en 2004. Ya tiene relevo y con mimbres para convertirse en el primer medallista español en los 100 metros libres. Hoek volvió a nadar, igual que en la mañana, con Popovici a su vera. Su ídolo es uno de los mayores referentes mundiales en la prueba. Se agarró a él y no se soltó hasta rebajar 46 centésimas su anterior récord de España. Casi medio segundo.
Hoek accede a la final con la segunda mejor marca, solo por detrás del mencionado Popovici. Y este miércoles, en el día D, volverá a nadar a su vera. Un déjà vu cuyo desenlace oposita a histórico. Con su tiempo en estas semifinales, hubiera sido plata en los últimos Juegos Olímpicos. Su paso por los primeros 50 metros fue huracanado. Parcial de 22 segundos y 67 centésimas. Debía aguantar junto a Popovici, cuyo segundo tramo es más fuerte. No desfalleció. Segundo puesto y candidatura medallista cargada de argumentos.
Hugo González y una remontada finalista
De menos a más fue Hugo González. Su Europeo continúa siendo un ejercicio de equilibrio, como si fuera un funambulista por el cable. Su horizonte estaba lleno de minas en el 200 metros espalda. Accedió a semifinales de milagro y le tocó nadar en la calle ocho, a caballo entre el oleaje de la pared y un vecino de calle algo lento al que seguir el ritmo. Cabe destacar que su semifinal fue salvaje, a casi récord del mundo.
Hugo pasó séptimo en los dos primeros parciales y debía echar el resto una vez alcanzado el ecuador de la prueba. Fuera de posición y descolgado, fue de perdidos al río. Debía arriesgar. Aumentó el ritmo, fue descontando metros a sus rivales brazada a brazada y tocó la pared en quinto lugar tras 1:55,75. Suficiente. Este miércoles nadará en la final con la penúltima marca de la serie. Las medallas las tiene a casi cuatro segundos. Empresa difícil.