Nadie vio venir: investigadores descubren bacterias en el Amazonas que neutralizan los metales tóxicos de los residuos mineros
Un equipo del Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas SINCHI, en colaboración con investigadoras de la Universidad de Antioquia y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España, aisló dos cepas bacterianas de sedimentos del Amazonas colombiano contaminados por la minería artesanal de oro.
Así, se percataron de que ambas cepas son capaces de convertir el mercurio tóxico en una forma volátil e inocua, sin necesidad de intervención química. Los resultados del análisis genómico muestran que las dos bacterias poseen baja carga de genes de resistencia a antibióticos y carecen de los marcadores de virulencia típicos de patógenos conocidos.
El hallazgo las sitúa como candidatas prometedoras para su uso en la biorremediación de ecosistemas afectados por los residuos tóxicos de la minería. El estudio fue publicado en la revista científica Microbiology Spectrum en abril de 2026.
¿Qué bacterias del Amazonas colombiano neutralizan metales tóxicos de la minería?
Las dos cepas bacterianas fueron aisladas de sedimentos en Tarapacá y Taraira, dos zonas del Amazonas colombiano con distintos niveles de contaminación por mercurio derivada de la minería artesanal de oro. Se trata de Pseudomonas paracarnis TP30 y Burkholderia contaminans TR100, identificadas y conservadas en la colección de microorganismos COLMIS del Instituto SINCHI.
Ambas bacterias exhiben una tolerancia al mercurio en el extremo superior de los rangos publicados para bacterias ambientales. La concentración mínima inhibitoria de TP30 y la de TR100 es mucho mayor frente a los rangos habituales registrados en otras especies ambientales, como Bacillus spp. o Serratia spp.
¿Cómo convierten estas bacterias al mercurio tóxico en una forma inofensiva?
La clave está en el operón mer, un sistema genético modular presente en muchas bacterias ambientales. El gen central de ese operón es merA, que codifica una enzima denominada mercurio reductasa.
Esta enzima convierte el Hg(II) iónico y soluble, que se acumula en tejidos y puede transformarse en el aún más tóxico metilmercurio, en Hg(0), es decir, mercurio elemental volátil que se libera al aire y reduce el riesgo de bioacumulación en la cadena trófica.
Ambas cepas presentan operones de espectro amplio, lo que les permite resistir tanto a residuos tóxicos como el mercurio inorgánico como el organomercurial, que incluye el metilmercurio.
María Camila Escobar, investigadora principal del estudio del Laboratorio de Biotecnología y Recursos Genéticos del Instituto SINCHI y de la Escuela de Microbiología de la Universidad de Antioquia, confirmó que ambas cepas mostraron actividad significativa de reducción del mercurio en los experimentos previos.
¿Por qué son seguras estas bacterias para su uso en la biorremediación del Amazonas?
La biorremediación es una técnica biotecnológica que utiliza organismos vivos, en este caso bacterias, para eliminar, degradar o transformar contaminantes en sustancias menos tóxicas o inocuas. De esta manera, se aprovecha el metabolismo natural de estos seres vivos para restaurar ecosistemas dañados.
Sin embargo, el uso de bacterias resistentes a metales en biorremediación conlleva un riesgo habitual. Los genes de resistencia a metales suelen coexistir con genes de resistencia a antibióticos en los mismos elementos genéticos móviles, lo que podría propagar esa resistencia en el entorno.
No obstante, los análisis genómicos de TP30 y TR100 muestran un patrón inusual, ya que, pese a la amplia presencia de genes de resistencia metálica, ambas cepas tienen una carga notablemente baja de genes de resistencia a antibióticos.
Además, las predicciones de estilo de vida genómico posicionan a TP30 como una bacteria adaptada al suelo (64 % de probabilidad) con características de persistencia ambiental y sin marcadores de patogenicidad. Por su lado, TR100 muestra características que llevan a los autores a clasificarla como una cepa no patogénica de perfil ambiental. Sus características reducen los riesgos de bioseguridad en una posible aplicación de campo.