La psicología dice que las personas que se olvidan de todo no son despistadas, en realidad tienen un «cerebro altamente eficiente»
Según apuntan varias investigaciones recientes, el papel que tiene la memoria no es almacenar todo como si fuera un disco duro de un ordenador, sino ayudar a las personas a tomar mejores decisiones
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Olvidar dónde hemos dejado las llaves, entrar en una habitación y no recordar qué íbamos a hacer o tener dificultades para retener pequeños detalles no siempre significa ser una persona despistada. Según la psicología, olvidar determinadas cosas puede estar relacionado con la forma en la que el cerebro prioriza la información y, en algunos casos, con una memoria que filtra aquello que considera menos relevante.
Según apuntan varias investigaciones recientes, el papel que tiene la memoria no es almacenar todo como si fuera un disco duro de un ordenador, sino ayudar a las personas a tomar mejores decisiones. Por tanto, una característica clave del pensamiento es retener la información esencial y descartar lo irrelevante. De hecho, los expertos señalan que las personas con un cerebro eficiente tienen dos patrones comunes.
El primero es que, por lo general, recuerdan el significado esencial de las cosas, pero no las palabras originales ni los números exactos de otra persona. Esto se conoce como la «teoría de la huella difusa», la cual consiste en que el cerebro absorbe la información, almacena tanto los detalles verbales como el significado, pero los detalles tienden a desvanecerse.

Delegar la gestión de la información
El segundo hábito tiene que ver con la delegación de la gestión de la información compleja en herramientas externas, ya sea cuando se anota algo en las notas, en un calendario o en forma de recordatorios. Esto se conoce como «descarga cognitiva», que consiste en reducir la carga de memoria del cerebro mediante dispositivos externos.
Esto permite a las personas concentrar su atención en tareas complejas que requieren procesar datos de manera simultánea. Aun así, los expertos avisan que si el olvido ha aparecido recientemente, muestra signos de deterioro continuo o ha afectado seriamente su vida diaria y su trabajo, no es un rasgo de personalidad y se debe buscar una evaluación y un diagnóstico médico lo antes posible.