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Deóleo pacta con los hermanos Salazar el cobro de hasta 12 millones para evitar sus juicios por 250

Deóleo cree que no es posible cobrar la totalidad del dinero que se demanda: 250 millones de euros

Deóleo pacta con los hermanos Salazar el cobro de hasta 12 millones para evitar sus juicios por 250
Jesús Salazar

Deóleo ha pactado con los hermanos Jesús y Jaime Salazar un acuerdo para poner fin a los juicios penales y civiles que les enfrentaban. La aceitera acepta cobrar una cantidad que va entre 8 y 12 millones de euros y que evitará la apertura del juicio oral por un caso que se produjo hace 13 años y por el cual la aceitera le reclamaba a los antiguos propietarios una cantidad de 250 millones de euros.

El juicio se iba a celebrar en la Audiencia Nacional y en él la Fiscalía Anticorrupción pedía 30 años de cárcel y 240 millones de responsabilidad civil a los investigados.

Este acuerdo se llevaba cocinando con intensidad entre el ex presidente de la antigua SOS Cuétara y la aceitera cotizada (que posee marcas como Carbonell, Bertolli o Carapelli) desde al menos el año pasado, según supo OKDIARIO de fuentes jurídicas.

Tal y como ha informado Deóleo en un hecho relevante comunicado a la CNMV, concluye con los pleitos con los Salazar «de forma que se eliminen todas las posibles contingencias por reclamaciones, y las incertidumbres asociadas a las mismas».

«Por ello, en esta fecha, prevista para el comienzo de la vista del Juicio Oral relativo a los procedimientos penales, se han completado una serie de acuerdos alcanzados con la totalidad de las personas y entidades que eran parte de los diversos pleitos penales y civiles, en virtud de los cuales Deoleo se asegura el cobro efectivo de unas cantidades por un importe neto estimado de entre ocho y doce millones de euros, en función del valor de realización último de algunos activos que serán transmitidos en pago a la Sociedad», ha indicado Deóleo.

«Imposible cobrar»

La sociedad aceitera también era objeto de reclamaciones económicoas por parte de los bancos y cajas «que pretendían la responsabilidad de la compañía por actos de sus antiguos administradores».

Sin embargo, la posibilidad de cobrar era «remota, dada la práctica insolvencia de los antiguos administradores de la sociedad y las grandes dificultades de cobro derivadas de la existencia de múltiples procedimientos concursales, tanto de los propios querellados como de las sociedades propiedad o controladas por éstos, que dificultarían enormemente la recuperación efectiva de los importes reclamados judicialmente a través de una sentencia condenatoria, todo ello con un elevado coste, económico y en tiempo, en los múltiples procedimientos».

De igual modo, Deóleo también acaba con la incertidumbre de la negociación con las entidades acreedoras, que también renuncian a cobrar. En la época en que se generaron los problemas y se «volatilizaron» los 250 millones de euros que Deóleo reclamaba, importantes cajas como Caja Madrid, Cajasur o las cajas vascas eran accionistas de referencia de la aceitera cordobesa.

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