La crisis de deuda francesa impulsa a la siderurgia y la banca española a sacar partido de un dólar más fuerte
Un euro débil podría favorecer a las empresas españolas que cuentan con exposición internacional
Los problemas fiscales de Francia, la fragmentación política y las dudas sobre la capacidad del país para corregir su déficit están aumentando la presión sobre los mercados y, en mayor medida, sobre el euro.
En esta línea, la rentabilidad del bono francés a diez años se acerca al 5%, mientras que el déficit previsto para 2026 se sitúa en el 5,4% del producto interior bruto. Lejos de ser un problema nacional, el asunto no se limita a Francia.
Javier Cabrera, analista de XTB, señala el peligro que supone para el resto de la eurozona: aumentarían las primas de riesgo de otros países y se complicaría la financiación de los Estados más endeudados. El Banco Central Europeo se enfrentaría, además, a un dilema: no intervenir podría agravar las tensiones en los mercados, mientras que acudir al rescate de Francia podría alimentar las dudas sobre los incentivos para mantener la disciplina fiscal.
En el peor escenario, la pérdida de confianza podría traducirse en una depreciación adicional del euro y en nuevas tensiones inflacionistas. La comparación con la crisis de deuda de 2012 aparece así como un riesgo que conviene vigilar, no como un desenlace inevitable.
Según los datos recogidos por iBanFirst, desde la media de septiembre la moneda europea ha perdido un 2,7% frente al dólar, un 1,5% frente al yen y un 1,2% frente al franco suizo y la libra esterlina. La firma anticipa que el euro podría ceder al menos otro 2% frente a las principales divisas en las próximas semanas.
Esto, para las empresas españolas, se traduce en un posible encarecimiento de las importaciones y en una reducción de los márgenes, si no consiguen trasladar ese aumento de costes a sus clientes.
Sin embargo, el movimiento también puede beneficiar a compañías que generan una parte sustancial de sus ingresos en el extranjero. Cuando el dólar se aprecia frente al euro, los ingresos y beneficios obtenidos en Estados Unidos pueden aumentar al convertirlos a la moneda europea. El resultado final, sin embargo, depende también de los costes en dólares, la financiación, las coberturas de divisa y la evolución de cada negocio.
Compañías que ganan con un euro débil
Entre las compañías que podrían verse beneficiadas, los analistas destacan; ACS, tanto por su presencia internacional como por el peso del mercado estadounidense en sus resultados. Según los datos, en el primer trimestre de 2026, la compañía facturó 10.361 millones de euros fuera de Europa, de los cuales 7.437 millones procedieron de Estados Unidos. Esta última cifra representa aproximadamente el 60,2% de su facturación total.
La exposición al mercado norteamericano hace que la evolución del dólar tenga relevancia para las cuentas del grupo. Una moneda estadounidense más fuerte puede elevar el valor en euros de los ingresos generados allí y apoyar la conversión de sus resultados internacionales.
Por otro lado, Grifols también obtiene una parte importante de sus ingresos fuera de Europa. En el primer semestre de 2026, generó aproximadamente 2.775 millones de euros fuera de la Unión Europea, el 77,6% del total. Estados Unidos y Canadá aportaron conjuntamente 2.058 millones, equivalentes al 57,6% de los ingresos.
La debilidad del euro frente a las monedas en las que opera puede favorecer la conversión de su facturación y sus beneficios. En sus cuentas del primer trimestre, la compañía ya había identificado un impacto cambiario negativo de 43 millones de euros sobre el EBITDA ajustado, según los datos aportados para este análisis. Un cambio de tendencia en las divisas podría aliviar ese efecto.
No obstante, los expertos señalan que el caso de Grifols requiere especial cautela. La compañía también tiene costes y deuda denominados en dólares, por lo que no todos los movimientos del tipo de cambio juegan a su favor.
En lo que respecta a la banca, Banco Santander ofrece otra vía para aprovechar la diversificación internacional. Estados Unidos, México, Brasil, Chile y Argentina generaron conjuntamente 3.642 millones de euros de beneficio ordinario en el primer semestre de 2026, según las cifras facilitadas, lo que representa el 49,7% del resultado consolidado. Estados Unidos aportó 989 millones, alrededor del 13,5%.
La exposición a distintos mercados americanos hace que la evolución de varias monedas frente al euro sea relevante para el beneficio publicado por el grupo. Si las divisas de esos países se fortalecen frente al euro, el valor convertido de los resultados puede aumentar.
También, Acerinox cuenta con una exposición industrial relevante a Norteamérica, donde opera a través de compañías como North American Stainless y Haynes. Un dólar más fuerte puede favorecer la conversión a euros de los resultados generados en Estados Unidos.
A ello se suma la posibilidad de que la demanda de aleaciones especiales se vea apoyada por inversiones en turbinas de gas y otras infraestructuras energéticas vinculadas al desarrollo de centros de datos.
Por último, está Amadeus, que presenta una exposición cambiaria diferente. Entre el 40% y el 50% de sus ingresos están denominados en dólares, frente a una proporción de gastos operativos en esa moneda situada entre el 35% y el 45%.
Un dólar más fuerte podría apoyar la conversión de sus ingresos internacionales, pero el efecto neto dependerá también de los gastos, las coberturas y la evolución de la demanda de viajes. La oportunidad para Amadeus pasa por combinar un entorno cambiario más favorable con la continuidad del crecimiento del transporte aéreo y de las reservas de viajes.
La conclusión es que la depreciación del euro puede crear oportunidades, pero no convierte automáticamente a estas compañías en ganadoras. El impacto real dependerá de la evolución de sus negocios, de sus costes y de sus estrategias de cobertura.