Herencias

Los abogados expertos en herencias coinciden: en los testamentos, «dejar todo al 50% puede significar condenar a tus hijos a entenderse»

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Blanca Espada

Repartir la herencia a partes iguales entre los hijos suele ser interpretada como la fórmula más justa que existe, y por eso la eligen la mayoría de los padres convencidos de que cuando ellos mueran no habrán problemas de entendimiento. Sin embargo abogados y notarios que han gestionado muchas herencias, conocen la otra cara de esa decisión y están convencidos de que un testamento aparentemente equilibrado puede convertirse en el punto de partida de años de desencuentros. Y según los profesionales del derecho sucesorio, la raíz del problema rara vez tiene que ver con el dinero en sí.

Es lo que sostiene Fayna Pérez, abogada especializada en derecho sucesorio en Canarias con más de veinticinco años de ejercicio, que ha compartido su experiencia con el diario Canarias7. Para ella, firmar un testamento no equivale a dejar resuelto el futuro de la familia, y el reparto a medias es un buen ejemplo: en su opinión, dejar todo al 50% puede condenar a los hijos a tener que entenderse. A partir de esa idea, la letrada repasa los obstáculos emocionales, legales y fiscales con los que se topan los herederos, desde las deudas del fallecido hasta las donaciones en vida, y recuerda que Canarias ofrece un escenario tributario más favorable que otras regiones.

Los abogados expertos en herencias coinciden: en los testamentos, «dejar todo al 50% puede significar condenar a tus hijos a entenderse»

Mientras los padres viven suele haber cierta calma o tranquilidad entre hermanos, pero cuando +faltan desaparece esa figura de autoridad, puede que surjan rencillas o las que se ocultaron durante años vean la luz. En ese contexto, un bien compartido por partes iguales obliga a ponerse de acuerdo en todo, y la casa de la familia suele ser el mayor foco de fricción. Salen entonces a relucir preguntas que nadie había formulado en voz alta: quién se ocupó más de los mayores, quién recibió ayudas económicas durante años, quién tiene más derecho a quedarse con los recuerdos. Pérez advierte además de que, mientras la herencia sigue sin resolverse, el duelo difícilmente puede cerrarse de forma sana, y llega a plantear que a veces compensa renunciar a una parte del dinero antes que prolongar una disputa que desgasta psicológicamente a todos los implicados.

Las deudas del fallecido también se heredan

A los conflictos entre hermanos se suma un temor muy extendido y tiene que ver con las obligaciones económicas que deja el difunto, ya que suele ocurrir que acaban recayendo sobre el patrimonio de quienes sobreviven. Por eso la abogada aconseja consultar a un profesional antes de aceptar nada y recuerda que existe la aceptación a beneficio de inventario. Según el Código Civil, esta vía permite que los herederos respondan de las deudas sólo hasta donde alcance lo heredado, manteniendo a salvo sus bienes propios. A cambio, exige respetar plazos y formalidades, y entre las que están que se haga un inventario de lo que se tiene y de lo que se debe y atender a los acreedores. En el caso de que se incumplan esos requisitos se puede perder la protección y quedar expuesto como si hubiera aceptado la herencia sin condiciones.

Donar en vida o no hacer testamento, ¿qué es mejor?

Para ahorrarse problemas, hay quien opta por adelantarse y regalar sus propiedades en vida, pero esta solución que parece estar ahora de modo, no es algo que los notarios y abogados expertos en herencia aconsejen ya que puede salir cara si no se calcula bien. De hecho, entregar una vivienda puede generar una ganancia patrimonial que el donante deberá declarar en el IRPF, con una excepción relevante, ya que no podemos olvidar que los mayores de 65 años que transmitan su vivienda habitual pueden acogerse a la exención que prevé Hacienda, siempre que cumplan las condiciones exigidas. En el extremo contrario está quien fallece sin haber dejado testamento, un escenario que la letrada considera el peor para los suyos. Entonces es la ley la que decide, y puede ser necesario tramitar una declaración de herederos abintestato en la que se aplica el orden que fija el Código Civil: primero heredan los descendientes, luego los ascendientes y, en determinadas circunstancias, el cónyuge y los parientes colaterales, y sólo a falta de todos ellos hereda el Estado.

Canarias y su bonificación del 99,9% en Sucesiones

Todo este entramado se aborda con una ventaja en el archipiélago, porque en 2026 se mantiene una bonificación del 99,9% de la cuota del Impuesto de Sucesiones para determinados grupos de parentesco, entre ellos descendientes y ascendientes de los grupos I y II. La cuota puede reducirse así de forma notable y más si se compara con otras comunidades donde ese porcentaje es muy inferior, aunque el importe final depende del valor de la herencia y de la situación de cada contribuyente. Con ese alivio, el obstáculo para planificar ya no es tanto económico como humano.

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